La relatividad
avvz
15 de marzo de 2026
En memoria de Fernando Condorcanqui Bastidas.
Als sie mich holten,
gab es keinen mehr, der protestieren konnte.
Martin Niemöller (II GM).
¿Es "contradictorio" que en una sociedad las personas tengan diferentes comportamientos o conductas? ¿No nos enorgullece la diversidad? ¿Cuándo y dónde la diversidad es inaceptable, criticable e incluso jurídicamente tipificable? Creo que el conjunto de factores que participan en esta inquietud son lingüísticas y materialistas, es decir, creo que lo semántico y lo biológico le dan forma a lo taxonómico. Sin embargo, al ser lo semántico tan etéreo para algunas cosas, así como lo biológico, lo taxonómico también toma la misma forma. No es extraño que la taxonomía esté en actualización continua. Entre Herodoto y Linneo hay distancia temporal, no humana ni filosófica ni voluntaria.
Por eso es que me interesa tanto que quienes tienen posibilidades factibles de establecer conceptos, los nombres de las ideas y de las cosas, impliquen el suficiente respeto por otros y por nosotros al usar el lenguaje. No se trata de describir con miedo, sino con paciencia. Los adjetivos no pueden ser gratuitos, pues así mismo existe la posibilidad, tal como ocurre en el progreso del lenguaje, de que todos o cualquiera de esos adjetivos se vuelva sustantivo que su propia categoría. Y, para ciertos casos, tal vez no haya peor cosa que un sustantivo mal puesto, sobre todo si se trata del contexto de las ciencias y de las humanidades que deben servir al Derecho tanto difuso como expreso.
Entonces, ¿qué es "contradictorio"? Literalmente es aquello opuesto a lo que se dice, pero también es aquello opuesto a lo que "se debe" decir. Cuando está implícita la cualidad de "deber" en el discurso o en alguno de sus objetos, estamos hablando desde al menos uno de dos órdenes: el ético (o moral) o el deontológico.
Entonces, ¿es efectivamente "contradictorio" que en una sociedad las personas tengan diferentes comportamientos o conductas? ¿O es, más bien, lo ordinario? No es "contradictoria" la diversidad. Es cualitativa. ¿Cuál es el foco de denunciar un elemento de la diversidad social? ¿Cuál es la "maldad" cuando describimos un elemento de la sociedad? ¿No es la injusticia? ¿Y qué evidencia la injusticia? ¿La “pinta”? ¿Los gestos? ¿La presencia? ¿La compañía? ¿Cómo describimos no la diversidad (que además es una cualidad del verso), sino un "mal" social?
No hay ciencia sin paciencia. La consciencia consiste en la posibilidad de reconocer el propio error. Y la humildad es sinónima de vocación de servicio, no de humillación.
Las IA debieran ser programadas, como están las calculadoras antiguas, para arrojar error o representar con una "E", cuando aquella operación que se ha digitado carece de lógica computacional. Por ejemplo, en una ocasión digité en una IA una instrucción con la que inquiría sobre la equivalencia de unidades de dos materias de la física distintas: “¿Por qué se usa una unidad de medida para referirse a algo en lo que se utiliza otra?”, el resultado que describo a continuación consistió en una idea como la siguiente: los sistemas de medida no son homogéneos ni únicos, cada materia física es medida por las culturas desde sus perspectivas, y al haber intercambios culturales y comerciales (o sea sociales, económicos y políticos) necesarios, entonces se crearon instrumentos de adaptación (conversión). Eso lo sabe cualquier profesional que se precie de su licencia: prima tanto el nombre y el símbolo de la medida como la posibilidad de medir. Actualmente están de moda los cursillos de distintas disciplinas y subdisciplinas en los que se ofrece enseñar a digitar prompts, pero no son más que las versiones más bravas de "aprenda a usar su ábaco". O su yupana.
Y sí, la “yupana" de la que yo hablo, por la que pregunto a medio mundo desde hace años, y más probadamente desde el 2020, sobre todo a especialistas de muy distintas disciplinas, no tiene "cuentas", “recuadros” ni "teclas" físicas ni pantallas: Tiene personas que viven hoy, personas que nos han precedido y personas que estarán después. Y creo que no hemos estado siendo muy justos ni con el presente ni con la Historia.
Así que mi propuesta es volver a aprender a hablar, es decir, en realidad, a aprender a usar el lenguaje literal y también el numérico. Es volver a aprender voluntariamente, no sólo como en el colegio (la educación básica regular del Perú de los años de la década de 1980), Lenguaje y Matemáticas. Además, como ya es de conocimiento común que hay infinidad de "lenguajes", incluyendo el de las IA, hay que enfocarse en aquel lenguaje que se relaciona directamente con la cultura a la que pertenecemos tanto el verbal como el matemático, sin olvidar que esa cultura a la que pertenecemos está en otra o la compartimos con otra.
Si honestamente no sabemos a estas alturas qué es una categoría gramatical o cómo plantear una regla de tres (que indudablemente no tiene las propiedades de una sola operación aritmética), es momento de aprenderlo. Así mismo, en la universidad no sólo deben afianzarse lógicamente conocimientos lingüísticos y matemáticos obtenidos en la experiencia educativa básica, sino deben afianzarse también lógicamente conocimientos jurídicos, porque es la lógica jurídica la que provee de forma al límite del objeto o del sujeto a describir y a interpretar. Sino, seguiremos imponiendo adjetivos en aquello que no es sustantivo, o seguiremos sustantivando mitos.
La mitología explica muchas cosas y es de una riqueza incalculable, pero no protagoniza ni describe lo que debe protagonizar y describir un libro de Economía, Sociología, Historia, Psicología ni Derecho. De esos libros salen las leyes y las políticas públicas.
En este punto recuerdo mis últimas conversaciones con Javier Hernández, Walter Twanama, Merlín Chambi, Monika Barrionuevo, Patricia Ciriani, José Carlos Hayakawa, Dante Alemán y Miguel Bustaman, en las que hay claves para este último capítulo de mi tesis, “Epistemología de la Memoria Colectiva Peruana”: Filosofía, Historia, Política, Educación, Historia del Arte, Gestión, y Tecnología de Materiales. Ciertamente cada persona que menciono en este momento (e incluso quienes no menciono ahora mismo) sin duda me ha tenido bastante paciencia.
Los mejores científicos utilizan los instrumentos de medición con destreza, pero también deben caracterizarse por medir objetos reales, o sea, “sustantivos”, es decir, que son tal cosa por inherencia. ¿Qué provee a una cosa de inherencia? Sobre inherencia hice algunos esbozos, pero para comprenderlo se puede empezar por su etimología. Sobre Deontología también me he permitido escribir, pero para una exposición que solicité hacer al grupo de investigación Yuyay-UNI en el aniversario de la fundación española de Lima, así como sobre Interpretación de lo Ágrafo, que preparé para el XX Congreso de Literatura de San Marcos del 2025. Unas semanas antes, escribí algo sobre Ontología, pues me di la libertad de hacerlo y publicarlo en Academia.edu, también el año pasado, y sobre Filosofía, redacté un ensayo para la revista del canal alternativo cultural La Cartelera. Salvo el de Academia, esos ensayos están todavía pendientes de publicación. Y este ensayo me gustaría que fuese publicado en el blog Hawansuyo.
Con esto concluyo mi tesis agradeciendo por tanta paciencia durante todos estos años, esperando de corazón que sirva para bien.
Anahí Vásquez de Velasco Zorrilla
Lima, 15 de marzo de 2026
avvz
15 de marzo de 2026
En memoria de Fernando Condorcanqui Bastidas.
Als sie mich holten,
gab es keinen mehr, der protestieren konnte.
Martin Niemöller (II GM).
¿Es "contradictorio" que en una sociedad las personas tengan diferentes comportamientos o conductas? ¿No nos enorgullece la diversidad? ¿Cuándo y dónde la diversidad es inaceptable, criticable e incluso jurídicamente tipificable? Creo que el conjunto de factores que participan en esta inquietud son lingüísticas y materialistas, es decir, creo que lo semántico y lo biológico le dan forma a lo taxonómico. Sin embargo, al ser lo semántico tan etéreo para algunas cosas, así como lo biológico, lo taxonómico también toma la misma forma. No es extraño que la taxonomía esté en actualización continua. Entre Herodoto y Linneo hay distancia temporal, no humana ni filosófica ni voluntaria.
Por eso es que me interesa tanto que quienes tienen posibilidades factibles de establecer conceptos, los nombres de las ideas y de las cosas, impliquen el suficiente respeto por otros y por nosotros al usar el lenguaje. No se trata de describir con miedo, sino con paciencia. Los adjetivos no pueden ser gratuitos, pues así mismo existe la posibilidad, tal como ocurre en el progreso del lenguaje, de que todos o cualquiera de esos adjetivos se vuelva sustantivo que su propia categoría. Y, para ciertos casos, tal vez no haya peor cosa que un sustantivo mal puesto, sobre todo si se trata del contexto de las ciencias y de las humanidades que deben servir al Derecho tanto difuso como expreso.
Entonces, ¿qué es "contradictorio"? Literalmente es aquello opuesto a lo que se dice, pero también es aquello opuesto a lo que "se debe" decir. Cuando está implícita la cualidad de "deber" en el discurso o en alguno de sus objetos, estamos hablando desde al menos uno de dos órdenes: el ético (o moral) o el deontológico.
Entonces, ¿es efectivamente "contradictorio" que en una sociedad las personas tengan diferentes comportamientos o conductas? ¿O es, más bien, lo ordinario? No es "contradictoria" la diversidad. Es cualitativa. ¿Cuál es el foco de denunciar un elemento de la diversidad social? ¿Cuál es la "maldad" cuando describimos un elemento de la sociedad? ¿No es la injusticia? ¿Y qué evidencia la injusticia? ¿La “pinta”? ¿Los gestos? ¿La presencia? ¿La compañía? ¿Cómo describimos no la diversidad (que además es una cualidad del verso), sino un "mal" social?
No hay ciencia sin paciencia. La consciencia consiste en la posibilidad de reconocer el propio error. Y la humildad es sinónima de vocación de servicio, no de humillación.
Las IA debieran ser programadas, como están las calculadoras antiguas, para arrojar error o representar con una "E", cuando aquella operación que se ha digitado carece de lógica computacional. Por ejemplo, en una ocasión digité en una IA una instrucción con la que inquiría sobre la equivalencia de unidades de dos materias de la física distintas: “¿Por qué se usa una unidad de medida para referirse a algo en lo que se utiliza otra?”, el resultado que describo a continuación consistió en una idea como la siguiente: los sistemas de medida no son homogéneos ni únicos, cada materia física es medida por las culturas desde sus perspectivas, y al haber intercambios culturales y comerciales (o sea sociales, económicos y políticos) necesarios, entonces se crearon instrumentos de adaptación (conversión). Eso lo sabe cualquier profesional que se precie de su licencia: prima tanto el nombre y el símbolo de la medida como la posibilidad de medir. Actualmente están de moda los cursillos de distintas disciplinas y subdisciplinas en los que se ofrece enseñar a digitar prompts, pero no son más que las versiones más bravas de "aprenda a usar su ábaco". O su yupana.
Y sí, la “yupana" de la que yo hablo, por la que pregunto a medio mundo desde hace años, y más probadamente desde el 2020, sobre todo a especialistas de muy distintas disciplinas, no tiene "cuentas", “recuadros” ni "teclas" físicas ni pantallas: Tiene personas que viven hoy, personas que nos han precedido y personas que estarán después. Y creo que no hemos estado siendo muy justos ni con el presente ni con la Historia.
Así que mi propuesta es volver a aprender a hablar, es decir, en realidad, a aprender a usar el lenguaje literal y también el numérico. Es volver a aprender voluntariamente, no sólo como en el colegio (la educación básica regular del Perú de los años de la década de 1980), Lenguaje y Matemáticas. Además, como ya es de conocimiento común que hay infinidad de "lenguajes", incluyendo el de las IA, hay que enfocarse en aquel lenguaje que se relaciona directamente con la cultura a la que pertenecemos tanto el verbal como el matemático, sin olvidar que esa cultura a la que pertenecemos está en otra o la compartimos con otra.
Si honestamente no sabemos a estas alturas qué es una categoría gramatical o cómo plantear una regla de tres (que indudablemente no tiene las propiedades de una sola operación aritmética), es momento de aprenderlo. Así mismo, en la universidad no sólo deben afianzarse lógicamente conocimientos lingüísticos y matemáticos obtenidos en la experiencia educativa básica, sino deben afianzarse también lógicamente conocimientos jurídicos, porque es la lógica jurídica la que provee de forma al límite del objeto o del sujeto a describir y a interpretar. Sino, seguiremos imponiendo adjetivos en aquello que no es sustantivo, o seguiremos sustantivando mitos.
La mitología explica muchas cosas y es de una riqueza incalculable, pero no protagoniza ni describe lo que debe protagonizar y describir un libro de Economía, Sociología, Historia, Psicología ni Derecho. De esos libros salen las leyes y las políticas públicas.
En este punto recuerdo mis últimas conversaciones con Javier Hernández, Walter Twanama, Merlín Chambi, Monika Barrionuevo, Patricia Ciriani, José Carlos Hayakawa, Dante Alemán y Miguel Bustaman, en las que hay claves para este último capítulo de mi tesis, “Epistemología de la Memoria Colectiva Peruana”: Filosofía, Historia, Política, Educación, Historia del Arte, Gestión, y Tecnología de Materiales. Ciertamente cada persona que menciono en este momento (e incluso quienes no menciono ahora mismo) sin duda me ha tenido bastante paciencia.
Los mejores científicos utilizan los instrumentos de medición con destreza, pero también deben caracterizarse por medir objetos reales, o sea, “sustantivos”, es decir, que son tal cosa por inherencia. ¿Qué provee a una cosa de inherencia? Sobre inherencia hice algunos esbozos, pero para comprenderlo se puede empezar por su etimología. Sobre Deontología también me he permitido escribir, pero para una exposición que solicité hacer al grupo de investigación Yuyay-UNI en el aniversario de la fundación española de Lima, así como sobre Interpretación de lo Ágrafo, que preparé para el XX Congreso de Literatura de San Marcos del 2025. Unas semanas antes, escribí algo sobre Ontología, pues me di la libertad de hacerlo y publicarlo en Academia.edu, también el año pasado, y sobre Filosofía, redacté un ensayo para la revista del canal alternativo cultural La Cartelera. Salvo el de Academia, esos ensayos están todavía pendientes de publicación. Y este ensayo me gustaría que fuese publicado en el blog Hawansuyo.
Con esto concluyo mi tesis agradeciendo por tanta paciencia durante todos estos años, esperando de corazón que sirva para bien.
Anahí Vásquez de Velasco Zorrilla
Lima, 15 de marzo de 2026

Comentarios
Publicar un comentario
No se permiten comentarios anonimos, incendiarios, agresivos, despectivos, degradantes ni ad hominem de ningun tipo. Se requieren comentarios bien pensados. Las discrepancias deben ser debidamente sustentadas y no basarse en generalizaciones. Hawansuyo no trata de convencer a nadie de nada y estamos seguros que nos equivocamos a cada rato.