Pablo Picasso, Cabeza de Hombre (1908) Conocer a la gente por el cacharro En esto estriba la poesía Caras vemos corazones sabemos A la oveja no le alcanza la tela Para ocultar tan peludo rabo Las apariencias no engañan Aquella corteza no te engaña Si joven si vieja Tampoco tus pocas o innumerables canas Ni el grano de tu voz Nuestra esmerada educación consiste En leer aquellas apariencias y decidir Qué hacerse con ellas Si metamorfosearse en oveja o en lobo Ante aquella chica previamente maquillada No hay resquicio para el bien Por propia voluntad Una idea jamás te salva De aquello que no es una idea De aquello que hallas cuando estás de vuelta Del pensar o del sentir Aquel tatuaje con el cual te identificas Y arrastras e impones al resto La poesía disuelve todas las identidades Nos deja a tabla rasa no tanto en el saber Tampoco en el sentir Libertad y fluidez Entre aquellas estalactitas que somos © Pedro Granados, 2026 Cabeza ckaca Chavin “CUNEIFORME” DEL SIGLO XXI / Ignacia Augus...
Poéticas indígenas y originarias.