jueves, 9 de diciembre de 2010

Clorinda Matto de Turner/ Edgar Zarate


El wayki Edgar Zarate nacio en Carhuanca, Ayacucho y vive en Ithaca NY. Es profesor en una escuela secundaria en Elmira y cultor del huayno en guitarra. Juntos, con el recordado wayki Lino Pareja, hemos tocado por horas y horas. El presente es un articulo escrito por Edgar como parte de sus escritos de maestria en educacion en Ithaca College. A parte de lo importante del tema, creo que estamos frente a un texto migrante organico, es decir, producido por el lector implicito de la comunidad, pero ese es un rollo teorico que habria que explorar. Mejor las palabras del wayki. FR


Clorinda Matto de Turner / Edgar Zárate

Clorinda Matto nació el 11 de Noviembre de 1854. Como producto de un matrimonio, de don Ramón Matto y doña Grimesa Concepción, dueños de una pequeña hacienda (Paullo Chico) en la capital arqueológica del mundo, Cuzco, Perú. Hermana mayor de dos varones. Jugando con los niños de los trabajadores de la hacienda de sus padres, Clorinda aprendió hablar bien el idioma Quechua. Clorinda asistió a una escuela nacional de mujeres, Colegio Nacional de Educandas, escuela en la que mostró su habilidad literaria escribiendo pequeñas obras teatrales y editando un periódico estudiantil. La muerte de su madre obligó abandonar la escuela para luego dedicarse a los quehaceres de la casa y de sus hermanos menores.
El 27 de Julio de 1871 contrajo matrimonio con José de Turner, un médico y empresario inglés, y se mudaron a un pueblo remoto de los andes, Tinta, en el valle sagrado del Cuzco, Perú. Con el apoyo de su esposo y su padre Matto empezó su carrera literaria, con poesías y bosquejos, publicando en periódicos como: El Heraldo, El Mercurio y el Eco de los Andes. Al apreciar y vivir con los indígenas directamente y al observar las diferentes tradiciones del pueblo de Tinta que ofrecía durante el año, y al escuchar los mitos, leyendas, y cuentos de los pobladores. Clorinda empezó a escribir las Tradiciones cuzqueñas, leyendas y bosquejos históricos, al estilo del ya conocido escritor, Ricardo Palma, y lo publicó en 1884.
En Febrero de 1876, Clorinda fundó la revista semanal El Recreo de Cuzco, de ciencia, artes y educación, en la que incluyó muchos de sus artículos. Después de un Año, viajó a Lima y fue acogida muy cordialmente por los escritores conocidos incluyendo Ricardo Palma, Juana Manuela Gorriti, Mercedes Cabello de Carbonera entre otros. Asistió a numerosos reuniones y festejos literarios.
Durante la guerra del pacífico, Perú y Chile, en 1881 murió José Turner dejando a la viuda en una crisis económica, abandonó Cuzco y se mudó a Arequipa, donde asumió la responsabilidad de redacción del diario La Bolsa. Una parte de los artículos del periódico tenía el interés de apaciguar a sus compatriotas, durante el conflicto armado. Pero una buena parte de los artículos se trataba de la inmigración, problemas indígenas, educativos, y con mayor interés de la educación de las mujeres.
En 1886 Matto nuevamente se mudó a la capital del Perú, Lima, y se incorporó al grupo literario, Ateneo y del Círculo Literario, donde conoció al famoso escritor y orador, Manuel Gonzales Prada y aprendió mas sobre los problemas de los indígenas, y la corrupción en la política y en las iglesias. En 1889 asumió la dirección de la revista literaria, El Perú Ilustrado, el más importante de su tiempo. El mismo año publicó dos libros, Bocetos al lápiz de americano célebres, una descripción histórico y biográfico. Y una novela, Aves Sin Nido, criticando la desigualdad y la corrupción en los Pueblos Andinos.
En la novela Aves sin nido, Clorinda describe detalladamente al lugar del acontecimiento y a sus personajes. El matrimonio Lucía y Fernando Marín, se mudan a un pueblecito de Killac por motivos de trabajo y se instalan en una casa notable “Manzanares”. Mientras Fernando cumplía con el trabajo, Lucía conoció a Marcela, una mujer indígena, de quien su marido estaba a punto de suicidarse al no poder pagar sus deudas. Resulta que los compradores de lana de Alpaca habían dejado diez soles, para que Juan Yupanqui, esposo de Marcela juntara cincuenta kilos de lana en un año. Para su mala suerte, Juan no pudo juntar la cantidad ordenada, y fue obligado a devolver el dinero pero con los intereses muy altos, la suma de 120 soles. Al mismo tiempo, la suegra de Juan murió y ofrecieron una santa sepultura, endeudando se ahora con el cura, quien luego embargó toda su cosecha de papas.
Lucía trató de convencer al cura y al gobernador para que anularan las deudas pero todos la ignoraron. Fernando había prometido a Lucía de comprar un vestido de gala para que luciera en el desfile de la independencia del Perú. Lucía convenció a Fernando de invertir el dinero en un acto moral, a cambio del vestido, ayudar a la familia Yupanqui. Así logró liquidar la deuda de la familia Yupanqui, quienes tenían dos hijas. Y ayudó a recuperar la cosecha de papas, del cura del pueblo, el señor Peñas.
Lucía siguió con la lucha de hacer respetar los derechos de los locales, y conoció a un joven estudiante de derechos como aliado, Manuel irónicamente hijo del gobernador de Killac. Quien también estaba interesado en luchar contra los poderosos del pueblo. Entre los dos unieron la fuerza y empezaron a documentar los abusos y a denunciar a los culpables. Un trabajo muy arriesgado y comprometedor, pero la voluntad dio más fuerza y valentía. A los élites del pueblo de Killac no les gustó tener personas como la familia Marín en la zona. El gobernador, Sebastián, el cura y otros gamonales, cuidadosamente planearon de matarlos, comprometiendo al pueblo entero, en especial al campanero de la iglesia, de la siguiente forma:
-“Conviene llamar al campanero para explicarle en falso la cosa-dijo el cura apurando dos tragos de té y colocando la taza sobre el platillo”.
-“Lo bueno es dar…. el golpe final y decisivo”.
- “Entonces la culpa fue de la mala disposición”.
-“Sin que nos salga el tiro errado como la vez que atacamos al francés”.
-“La cosa es atacar y tomarlos sin salida don Fernando y a Lucía y ……”
-“¡Matarlos!”.
-“¡Bravo!”.
“El sonido de varias tazas soltadas sobre los platillos formó coro a la última voz de aquel diálogo criminal, de donde salió la sentencia de muerte de don Fernando Marín y esposa“.
-“Esa prevención al campanero es indispensable Para que yo no aparezca, ¿eh? Dijo el cura”
-“Si, señor cura; le diremos que se dice que unos bandoleros piensan atacar la iglesia, y que esté listo para tocar a rebato en el momento necesario-dijo Benites”.
-“Lo que conviene es esparcir la noticia en todo el pueblo, en varias formas: francamente debemos tomar toda precaución para las averiguaciones posteriores- dijo Pancorbo; a lo que siguieron estas frases”.
-“Yo diré que piensan robar a casa cural“.
-“Yo, que viene un batallón disperso”.
-“¡Tontos! Yo digo que unos arequipeños se quieren llevar a muestra Virgen Milagrosa”.
-“¡Magnífico! Pero, francamente, las gentes irán a la iglesia -observó Pancorbo”.
-“No, señor; eso es para reunirlas después se dice que los asaltadores se han refugiado donde don Fernando, y ¡cataplum! - aclaró Estéfano Benites” (56).

Es así como conducen a la gente de la iglesia a la casa de la familia Marín, y los ataca criminalmente con escopetas, piedras y palos. Al no encontrar a ningún forastero en la casa, algunos de los pobladores se enojaron y se enfrentaron contra las autoridades, dejando varios comuneros muertos y la casa totalmente destrozada. Milagrosamente, Fernando y Lucía se salvaron detrás de una pared de piedra. Pero, la suerte de Juan Yupanqui y de su esposa no fue lo mismo, ambos murieron valientemente defendiendo a la familia Marín, dejando dos hijas huérfanas. Al enterarse de la muerte de Juan y Marcela, Fernando y Lucía decidieron adoptar a las hijas para que no estén como aves sin nido.
Ahora la fuerza de Lucía y Manuel crece más que nunca y se reúnen más a menudo. Después de una investigación se enteraron que los culpables eran las personas que siempre sospechaban, el gobernador, el cura y algunos gamonales. La preferencia luego fue de ayudar al pobre campanero quien estaba preso y todos sus ganados embargados. Manuel, prácticamente, obligó a su padre don Sebastían, el gobernador del Killac, para que suelte al campanero de la cárcel y para que devuelvan sus ganados, de lo contrario amenazó de denunciarles a las autoridades competentes.
Entre tantas visitas a la casa de los Marín, Manuel se fijó en Margarita, la hija adoptiva de Lucía, y se enamoró locamente. Fue un amor profundo en la que ambos se atraían de una forma muy particular. Se cuidaban uno al otro, compartían mucho tiempo con el permiso de los padres. Pero la situación candente de Killac obligó a familia Marín a mudarse a Lima. La noticia no fue nada fácil para Manuel, pero prometió a Margarita de encontrarla en Lima dentro de poco tiempo.
Efectivamente, Manuel llegó a Lima a pedir la mano de Margarita, pero antes se confesó a la familia Marín que su padre no era el gobernador de Killac, don Sebastián, como decía él, sino el obispo Claro. Al enterarse la noticia, Lucía casi se desmaya, puesto que ella también guardaba un secreto que la madre de Margarita confió y contó antes de morir, que el padre de Margarita no era Yupanqui sino el obispo Claro. Entre las lágrimas se abrazaron dando fin a la obra.
Killac un pueblecito ficticio donde se llevó a cabo los sucesos de Aves sin nido fue creado cuidadosamente por Clorinda, quiere decir luna en la lengua Quechua. La luna comparando con el sol, ilumina escasamente. Es cuando los curas, el gobernador, y otros gamonales se aprovechan la poca iluminación para cometer barbaridades contra los indefensos del pueblo. Pero hay gente que puede ver bien bajo la luz de la luna, como Lucía y Manuel. Quienes con sus habilidades de ver a media luz, desenmascaran las realidades que ocurrían en el pueblo y esperaron la luz del día para denunciar los acontecimientos del lugar.
Aves sin nido, fue escogido por Matto porque representa, no solamente a las hijas de de la familia Yupanqui, quienes perecieron durante el ataque al hogar de los Marín. Sino también, representa a las mujeres y campesinos de Killac que son víctimas de los opresores. No tienen un nido donde ampararse y buscar protección. Los aves que tienen nido son muy bien protegidos por el palomar, no solamente del frio, también de la posibilidad de que sean víctimas de cualquier tipo de agresión, de parte de los cazadores que vienen de arriba a aprovechar de los aves sin nido.
Debo añadir la conversación que tuve con mi madre, que es natural de un pueblo andino muy parecido a Killac, sobre las primicias. Me dice que es cierto que los curas pedían a la gente las primeras cosechas de las papas, trigo, cebada, y el maíz. Era una obligación que los pobladores tenían que cumplir para que vayan directo al cielo después de la muerte, como decía el cura. Un poco antes de la cosecha, el cura hacía recordar a la gente de la primicia, durante la misa dominical. La gente humilde lo hacía con mucho gusto sin quejarse. Dice mi madre, la cantora de la iglesia, que veía tanta cantidad de alimentos, que el cura mandaba a la ciudad a venderlas. Las primicias obligatorias se abolieron mas o memos en 1975. Ahora es diferente, la gente sigue contribuyendo los alimentos pero no es obligatorio, solamente dan los pudientes.
Según los críticos como Mery G. Berg de la universiadad de Harvard, Aves sin nido, es una novela extraordinaria y a la ves, conflictiva. Hizo una denuncia pública contra los abusos que cometían las autoridades, iglesiásticas y judiciales; contra los pueblos andinos. No fue una tarea fácil, si consideramos el tiempo y el género del demandante. Durante la época de Clorinda el poder patriarcal era cosa seria que todos tenían que obedecer los mandos sin preguntas, menos desafíos, para evitar severas consecuencias. Al mismo tiempo la iglesia tenía mucha influencia en la política, y gozaban del previlegio a su forma.
En 1891 publicó Índole, la segunda novela de Matto, se repiten los escenarios genéricos de Aves sin nido. Otra vez aparecen los pueblos andinos, los curas cometiendo diferentes formas de abuso, por ejemplo abuso sexual a las señoras casadas, solteras y menores de eded. Ahora los personajes principales personajes son mestizos, y las autoridades cometen injusticia entre ellos, el más astuto se aprovecha de las personas honestas y de quienes confían en la amistad.
Índole describe dos diferentes historias, de un lado está la conflictiva historia de las familias de Antonio y Valentín, y el cura tratando de aprovechar el conflicto trata de seducir a las esposas. De otro lado, está la historia pura y amorosa de Idelfenso y Ziska, menos importante pero hace un buen contraste en la novela a la historia anterior.
En la primera parte de la novela Matto contempla la vida, costumbres y al mismo tiempo los conflictos de las familias notables. Antonio y Eulalia, son los que representan a los débiles, inocentes y confiados, una familia con principios y morales. Antonio confía en la amistad de su amigo Valentín y firma un documento en blanco, para iniciar un negocio como socios. Una trampa de Valentín para beneficiarse económicamente de los esfuerzos de Antonio. Valentín y Asunción son personajes negativas. Aquí, la presentación de ambas familias es exclusivamente moral.
La aparición del cura, en la primera parte de la novela, es como un Ángel. Constantemente invita a Eulalia a la sala de confesión, para escuchar la difícil situación que estaban pasando la pareja con el nuevo negocio. El cura hacía quedar más tiempo de lo debido en el confesorio, para ofrecer ayuda espiritual. Pero pronto nació al cura Peñas una obsesión sexual. Peñas utiliza su condición superior para luego acosar mentalmente y luego físicamente, a la esposa de Antonio. Cuando el cura visita a don Valentín por varios días, encuentra el documento redactado, que fue firmado en blanco por Antonio y lo toma, con este pretexto empieza manipular a Eulalia. Hasta en el matrimonio de Idelfenso y Ziska, la manda llamar a un cuarto vacío y trata de violarla pero pronto apareció alguien y la dejó ir. Como dice al escritor y crítico Antonio Cornejo Polar; “Eulalia se salva con el auxilio de una fuerza misteriosa como la impulsión de la índole de la persona nacida para el bien”. Índole, Página 20.
La segunda parte de la novela narra la historia más simple, de la gente humilde. Idelfenso, sirviente de don Valentín y Ziska, ambos se quieren locamente, al principio no pudieron expresar sus sentimientos ya que ambos tenían personalidades tímidos. La forma en que se conocen refleja a los costumbres de la sierra. Se citan secretamente para juntarse lejos del pueblo, los coqueteos empiezan con lanzamiento de menudas piedras el uno al otro. Luego expresan su amor escribiendo versos en las hojas de Paccpa, (Cabuya). Así, lleva Clorinda al pública lector, a los costumbres altiplánicos del Ande peruano. Para contrastar los costumbres de las grandes ciudades costeñas. Es cierto que durante la colonización hubo una mescla de costumbres, pero debido a la naturaleza geográfica del Ande, quedaron pueblos sin conocer a los costumbres extranjeros por mucho tiempo.
Al final de la novela, obviamente, hay matrimonio entre Idelfenso y Ziska. Una ceremonia muy pintoresca y alegre, con los padrinos Antonio y Eulalia. La alegría no es para todos, en esta ceremonia es donde el cura Peñas trata chantajear a Eulalia, con el documento que obtuvo de la casa de Valentín. Eulalia se dio cuenta que el cura está detrás de ella para aprovecharla sexualmente. El cura manda llamar con una segunda persona a un cuarto vacío donde la agarra con toda su fuerza tratando de prácticamente violarla, la llegada precisa de Asunción, esposa de Valentín al lugar prácticamente salva a Eulalia. Eulalia cuenta lo sucedido a su esposa, Antonio enfurecido busca al cura para enfrentarse pero él, ya había escapado. El cura Peñas aprovecha la presencia corta de los militares, y decide irse con ellos como orador espiritual, quedando como un verdadero héroe y patriota ante los militares. Por otro lado, el cura de Killac, en Aves sin nido, queda en Killac viviendo a escondidas y avergonzado por el resto de su vida.
En la segunda parte de Aves sin nido, como en Índole, hay una historia que embellece la novela, con los pintorescos y floreados historias de amor. La presencia del personaje, Manuel y Margarita, enamorados locamente, hacen que el lector se distraiga de las otras historias tristes y terribles. Aunque se descubre que Margarita y Manuel son hermanos, la historia sigue siendo emocionante, no hubo matrimonio como muchos esperaban pero nació más amor familiar para ambos. Ziska y Idelfenso, en Índole, También alegran al lector con las historias amorosas de dos personas tímidas, humildes pero honrados y respetosos. Contrastan al las otros historias desagradables. Ellos sí se cazaron como todos lo esperaban fue un día muy emocionante y inolvidable para ambos, la disfrutaron como la merecían. El acto incorrecto del cura Peñas no se hizo notar durante la ceremonia, todos los invitados se quedaron hasta el final de la fiesta.
Es importante mencionar que en Índole los sufrimientos de los pueblecitos andinos son compartidos entre los indígenas y las familias notables. Antonio, mestizo, es la persona que sufre más, bajo el aprovechamiento de Valentín y por los acosos del cura hacia su esposa. Al final, Antonio queda como una persona decente, honrado y trabajador, dio buenos ejemplos a los otros personajes de la obra. Mientras en Aves sin nido los víctimas eran la gente del campo incluyendo las mujeres. Como el caso de la familia Yupanqui, y el campanero del pueblo. Para aliviar los sufrimientos de los campesinos, Clorinda utilizó a la familia Marín, los notables de Killac, para tratar de hacer respetar los derechos de los indígenas.
Cuando los personajes de la sierra hablan, en Índole, se expresan tal como lo hablan en vida real, idioma Español. Debo decir que los andinos nos acostumbramos a cortas las palabras, cuando hablamos el Español y la pésima educación que se nos ofrece no nos ayuda a pronunciar bien las palabras. En la página 140 y 169 noté que doña Clorinda uso las siguientes palabras: ¿“pa qué”?, “se ha portau bien”, “no fui nada”, “veniu”, “mirau”, “disimulao”, ¿“qui ha pasao”?.
En 1895 aparece, Herencia, la última novela de Clorinda. Es la continuación de la novela Aves sin nido, aparecen las principales personajes como, Fernando y Lucía Marín y sus hijas adoptivas, Sebastián Pancorbo y Manuel. Tratan de olvidar las negativas experiencias vividas en Killac y se establecen en la gran cuidad colonial de Lima. La tarea principal de la familia Marín es el porvenir de las hijas, y la reincorporación a la sociedad de clase alta limeña. Como son buenos profesionales fácilmente se ambientan a la cuidad, con la excepción de las hijas. Son de la sierra con diferentes costumbres, pero no tan difícil que digamos. Lo difícil fue enfrentar a la gente las críticas, Margarita y la hermana son hijos de indios, tienen los rasgos faciales de la sierra, piel oscura y los cachetes rojizos, por la quemadura y el frio del Ande. Prácticamente la gente las discrimina, en algunas ocasiones les confunde con las empleadas. El amor y la dedicación de la familia Marín es más fuerte que las críticas los lleva por alto.
La estructura de la Herencia se puede decir que se parase más a Índole que a la primera novela. La organización es básicamente de dos grupos opuestos, uno que representa la maldad y el otro los valores morales, especialmente en Índole. La familia Marín y la familia Aguilera, se dejan percevir por los rasgos económicos y sociales. Los Marín tienen acciones y herencias para sostener su estatu social. La familia Aguilera es compatible con la familia Marín económicamente, pero cuando se trata se prestigio social, son superiores. Cabe decir que la novela anuncia la decadencia de familia Aguilera, mientras los Marín alcanzan los valores éticos y sociales más altos que los Aguileras. La dedicación al trabajo, la devoción al éxito, y las barbaries vividas en Killac, los Marins hacen que la novela sea una representación social y un ejemplo para aquellos que pueden hacer una diferencia en la vida de los otros, como las mujeres y los indígenas, para conducir a la sociedad al progreso en lo que se refiere la injusticia social.
Cabe decir que en Herencia Clorinda denuncia el aislamiento burguesa de los sectores populares. Y dice la realidad de la clase trabajadores, por intermedio du un artesano el maestro Pantoja, que es fiestero y por intermedio de una ex sirvienta de casa, quien se prostituye la morir su ama, Espíritu Cadenas. Con estas descripciones Clorinda compara la pésima situación de la gente de sierra, con los obreros que trabajan en Lima. Como resultado de la situación de Lima, la gente se ampara en el vicio del alcohol, se juntan en un lugar que se llama Chuping House. Muy probable que chuping deriva de la palabra chupar (beber cerveza). Sabemos que Clorinda hablaba Quechua fluidamente, y muy probable que también aprendió un poco de Inglés por intermedio de su esposo.


Clorinda Matto arriesgó su vida al atreverse de sacar las canas al aire, de la realidad que ocurrían en los profundos pueblos del Perú. Ganó fama y ganó odio. Aves sin nido fue puesta en la lista de los libros prohibidos por la iglesia católica. Esta novela y la publicación de un cuento basado en la vida de Cristo, por el brasileño Maximiano Coelho, en al revista El Perú ilustrado, bajo la dirección de Matto, que se trataba de una atracción sexual que sentía Cristo por María Magdalena. Contribuyeron a la excomulgación de Clorinda por el arzobispo de Lima. Las demostraciones públicas, a favor y en contra de los principios de Matto se hicieron notorios en varias ciudades principales de Perú, Cuzco, Arequipa, Lima y otros.
Los problemas para Clorinda siguieron creciendo, en 1891 renunció el trabajo de directora de El Perú ilustrado, como resultado del escándalo del artículo controversial de Cristo. Luego fundó una imprenta feminista, con el apoyo de su hermano David. Y publica su tercera novela, Herencia, la continuación de Aves sin nido, en la cual critica la desintegración moral de la sociedad limeña. Fue publicada a los principios del año 1895. El mismo año su partido su partido político, Andrés Avelino Cáceres pierde las elecciones presidenciales. Entró al poder Nicolás de Piérola. Fue un año muy difícil para Clorinda, irónicamente su casa fue destruida, como la casa de la familia Marín en la novela Aves sin nido. Su imprenta fue saqueada y quemada y sus mano-escritos fueron desaparecidos.
El 25 de Abril de 1895 Matto tuvo que escapar hacia Chile, donde fue acogida con mucho cariño. En seguida se fue a la Argentina. Ahí, Matto continuó su carrera literaria, colaboró a varios periódicos y revistas, tradujo el Nuevo Testamento al Quechua. Fundó la revista El Búcaro Americano, con interés en temas sociales y literarios, en 1896. En 1908 Clorinda viajo a gran parte de Europa, Italia donde tuvo una audiencia con el Papa, España, Alemania, Inglaterra, Francia, Suiza y dio conferencias sobre Argentina y Perú. A los finales del mismo año Matto regresó a Buenos Aires, a pesar de la delicada salud terminó su último libro, Viaje de recreo, sus impresiones de Europa. El 25 de octubre de 1909 murió, en una clínica de Buenos Aires, de complicaciones pulmonares. Donó sus bienes al hospital de mujeres de Cuzco, y su biblioteca al Consejo de Educación de Buenos Aires.
El gobierno peruano no hizo nada para llevar los restos de Clorinda, hasta 1925 bajo la petición de presidente y el congreso. Matto es recordada y estimada no solamente como justiciera social que denunció la corrupción y el abuso del poder por intermedio de sus novelas, sino también como modelo admirable de luchadora incansable en favor de la comunidad indígena y las mujeres de diferentes partes del Perú. Para que vivan en mejores condiciones humanas, para que todos, mujeres y hombres tengan una educación justa.
La geografía de Killac, según describe Clorinda es muy parecida a Tinta de vivió ella. Tinta es un pueblo pequeño que está en el valle sagrado, al igual que Killac. Las casa están hechas de adobe mesclada con papas y tejas hechas de arcilla, en estas casas viven las familias, digamos notables, la gente mas pobre viven en chozas, casas semi-primitivas, están hechas de palos tapado con pajas. La comparación esta basado a mi conocimiento personal del lugar en mis viajes anteriores. No cabe duda que Clorinda se inspiró en Tinta para escribir Aves sin nido.
Mi reacción personal de Clorinda Matto de Turner es lo siguiente; Es conocedora de la cultura andina, ella vivió en el valle sagrado del Cuzco durante muchos años y compartió los costumbres y las tradiciones con los pobladores. La gente andina es muy acogedora con los visitantes, si están comiendo ellos lo comparten aún que sea un poquito, si tienen fiestita, te invitan y te hacen participar ya sea cantando o bailando. Hay muchas festividades durante el año, especialmente un poco antes de la cosecha, la gente esta muy alegre al ver los cereales y las papas florecer. Eso es lo único que piden ellos, una buena cosecha, y claro, si es un buen año ellos lo expresan su alegría en las fiestas tradicionales. Estas descripciones son una de las razones para que Clorinda y su esposo vivieran por mucho tiempo en Tinta. Una persona que ha sido parte del pueblo y testigo de sus costumbres tienen más que ofrecer, al lector que cualquiera.
Las pocas críticas disponibles en el momento lo consideran a Clorinda Matto como una luchadora, justiciera por una causa justa. La profesora de la universidad de Harvard dice lo siguiente: “Por su desafío a la iglesia católica, al gobierno en poder, al ejército y a los preceptos de la alta sociedad limeña, Clorinda Matto de Turner pagó un precio alto. Fue enfoque de denuncias públicas en varias ciudades peruanas, fue quemada en efigie, sufrió la excomulgación de la iglesia, le saqueo y la destrucción de su hogar y de su taller de imprenta feminista y a los 42 años se tuvo que exiliar abruptamente para nunca más volver a Perú……. Pero sí el precio era alto, también sus logros: Clorinda era la primera mujer en las Américas que editó un periódico diario; muchos de sus centenarios editoriales en favor de la educación de la mujer y de los derechos humanos y legales para los marginales (los indígenas y las mujeres) de la sociedad sí lograron posibilitar cambios importantes”.
Quiero finalizar diciendo que las investigaciones que hice sobre Clorinda Matto de Turner fueron valiosos para mi crecimiento profesional. Disfruté y aprendí mucho de las tres novelas, debido a las condiciones de mi origen pude relacionar algunas historias, que hasta hoy persisten con algunos cambios. Como los abusos que cometen los curas, las autoridades y los militares. Clorinda fue una mujer con mucho coraje y valor, enfrentó la realidad de la sociedad dividida e injusta. En aquel entonces, la situación era muy diferente que ahora, el dominio patriarcal era inretable, la iglesia dominaba el estado mental de las comunidades sin competencia.
Édgar Zárate

Fuentes:

Matto Turner, Clorinda. Aves sin nido. Editorial: H. G. Rozas S. A. Cuzco-Perú, 1958

Matto Turner, Clorinda. Índole. P. L. Villanueva S. A. Lima-Perú 1974.

Matto Turner, Clorinda. Herencia. P. L. Villanueva S. A. Lima-Perú 1974.

Berg G. Mary. Presencia y ausencia de Clorinda Matto de Turner en el panorama literario peruano. (www.evergreen.loyola.edu)

Berg G. Mary. Clorinda Matto de Turner. Periodista y crítica. (www.evergreen.loyola.edu)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Congratulo al autor del trabajo y a su promotor. Clorinda es una autora clave. Aporta, esclarece, abrazos, Rosina Valcárcel