jueves, 31 de marzo de 2011

Tiempo de carnaval y memoria con el pumpin de Hualla / Renzo Aroni

tomado de Noticias Ser

Tiempo de carnaval y memoria con el pumpin de Hualla



Renzo Salvador Aroni

En Ayacucho, durante los meses de febrero y marzo, el carnaval llega y se vive al son de la lluvia. En tanto en Lima los ayacuchanos, especialmente los fajardinos, esperan con alegría los concursos de carnavales, organizados por instituciones culturales, clubes de migrantes, asociaciones de residentes y desplazados ayacuchanos, que no han perdido el vínculo e identidad con sus pueblos de origen. Diferentes generaciones valoran y configuran un sentimiento de pertenencia a una comunidad cultural y a un norte de renovación de identidades.

Estas manifestaciones de cultura expresiva subsistieron, a pesar de los problemas de la violencia política, entre los años 1980 y 2000, que azotó principalmente el ámbito rural ayacuchano, causando la muerte o desaparición de muchas personas, y rompiendo los lazos y redes sociales construidas históricamente. Por el contrario, los concursos fueron un espacio de encuentro de resistencia cultural, no solo por la nostalgia del terruño y la experiencia de la vida en el campo, sino también como una manera crítica de expresar el descontento social y político en los tiempos de crisis. Hoy se recuperan, reactualizan y relocalizan continuamente sus expresiones musicales, evocando los pasados remotos más que el pasado reciente dificultoso.

Desde el primer domingo del mes de marzo, vimos la presentación de la comparsa del carnaval huallino, conocido como el pumpin de Hualla, en el concurso del carnaval “Qory Vara de Alcamenca”. Se realizó en el estadio de Huañec de Vitarte, donde ganó la comparsa de la Asociación Cultural de Andamarca del distrito de Hualla, de la provincia de Fajardo, Ayacucho. Desde entonces no hemos dejado de asistir a los siguientes encuentros. El domingo trece de marzo, Andamarca volvió a ganar en el “Hatun Carnaval Huallino”, organizado por el Centro Social de Hualla, en su local institucional, ubicado en “Los Portales” de Santa Anita. El triunfo les permitió conducir la presentación del pumpin huallino en el “XIX Concurso Qory Charango”, encuentro del carnaval fajardino, en la Plaza de Acho, realizado el domingo 20 de marzo. Otra vez ganaron con amplia ventaja a otras diez comparsas, entre ellos las comparsas de los pueblos de Alcamenca, Sarhua, Vilcanchos, Colca, Canaria, Raccaya, Umasi, Tiquihua, etc.

La historia de los concursos de carnaval nace en las tierras fajardinas, específicamente en la altiplanicie de Waswantu, donde se realizan anualmente, desde la década de 1970, los concursos de pumpin. (1) Con el advenimiento de la violencia política estos concursos se interrumpieron por algunos años en la zona pero se trasladaron y reprodujeron en la ciudad capital. Mientras iban llegando familias por desplazamiento forzado, configurando un nuevo escenario de asimilación y adaptación bajo la atención de los migrantes que llegaron en las décadas previas.

El historiador fajardino Guillermo Huyhua divide en tres etapas la historia de los concursos de carnavales de Fajardo en Lima.

a) La primera etapa comienza con la inserción cultural de los fajardinos en Lima donde se crean instituciones de migrantes de diversos pueblos de la provincia de Fajardo desde la década de 1930. En 1959 refundaron y conformaron la Federación Fajardina (FEFA). Estas instituciones, actualmente vigentes, trabajan por el desarrollo integral de sus pueblos y organizan internamente actividades deportivas y carnavales. La institucionalización de los concursos de carnavales organizados por FEFA se da en la década de 1980. Desde esta institución se incentivó la creación de la Federación Departamental de Instituciones Provinciales de Ayacucho (FEDIPA) principalmente para impulsar el concurso de los carnavales a nivel regional, conocido más tarde como “Carnaval de Vencedores de Ayacucho”. En 1984 se llevó a cabo el primer concurso de pumpin en el Estadio de San Cosme, donde participaron diversos conjuntos musicales que llegaron desde los pueblos de Fajardo, como el célebre grupo “Waylla Ichu de Huancapi”, ganador en aquella ocasión. Este concurso era similar a los realizados en la altiplanicie de Waswantu, donde se daba énfasis a la textura de las canciones y el mensaje del mismo.

b) La segunda etapa del concurso se enmarca entre los años 1993 y 2003. Conocido como “Qory charango”, que eran divididos en tres géneros: Pumpin, Costumbrista y Tradicional, además del Chimaycha del sur de Fajardo, con premios para los ganadores de cada género. En el género del pumpin, Hualla destacó en seis ocasiones.

Es sorprendente la diversidad de géneros musicales de la provincia de Fajardo: desde el norte con el estilo del carnaval de Vilcanchos, parecido al carnaval de Huancavelica; el costumbrista de Sarhua; el tradicional de Alcamenca; el pumpin de Colca, Huancapi, Cayara y Hualla; y, el Chimaycha del sur de Fajardo. Expresiones musicales que alternan con instrumentos de cuerda como chinlili, guitarra, bandurria, arpa y violín, de acuerdo a la práctica cultural de cada pueblo. Aun cuando esta diversidad cultural enorgullece a los fajardinos, en los concursos del Carnaval “Vencedores de Ayacucho” no los favorecía porque que ocasionaba ciertas fallas de simetría en la presentación coreográfica, frente a otras comparsas provinciales que se presentaban con un solo estilo.

c) La tercera etapa comienza desde el 2004 hasta la actualidad. Los fajardinos mantienen los diversos géneros del carnaval en las competencias a nivel provincial pero en el concurso del Carnaval “Vencedores de Ayacucho” presentan un solo estilo con la idea de que todo fajardino debía saber bailar los otros estilos de los demás pueblos (2). Desde entonces Fajardo ha campeonado en seis ocasiones con los estilos del carnaval de Vilcanchos, Alcamenca, Hualla y Sarhua.

Susan Cumbe (18), una de las muchachas que vive esta música del pumpin nos dijo: el pumpin recorre nuestras venas, pasamos la vida con nuestro pumpin, no nos cansamos. Otro joven, Mako Tucno (21), quien junto con el profesor Hilarión García, dirigen la Comparsa de Andamarca, enfatizó: el pumpin nace del corazón. En efecto, es lo que sienten, no solo los huallinos, sino también quienes apreciamos este género musical, en la sintonía del palpitar de nuestros corazones con el tintinear de las cuerdas de la bandurria o la guitarra; si acaso uno puede enamorarse profundamente de su música, su gente y su tierra. Es lo que siento, por lo que me da esta tierra con su producción cultural, que viaja en el tiempo manteniendo sus elementos tradicionales y recreando los elementos desde la modernidad citadina, como un género relocalizado; en el tránsito del campo a la ciudad.

En Lima la música del pumpin configura ese artefacto artístico cultural como parte de la memoria social de la producción agrícola, como el aporque de maíz, como un himno al trabajo agrícola y a la vida. El pasado de la violencia representada en las canciones testimoniales. El rescate de la tradición local andina en medio de una pluralidad cultural, como es el nuevo rostro urbano de Lima. Por todo ello tiene la cualidad vibrante de unir sentimientos en la diversidad sociocultural. El pumpin es esa expresión de las leyes de la libertad hecha sonido, danza y canto. Para ser más explícito Flor Valenzuela (23), una joven muy encantadora y perspicaz, siente que el pumpin:

Más que un género musical, es un sentimiento que llevamos en el corazón. Más que el solo el sonido de la bandurria o rondín, nuestros corazones comienzan a palpitar más. Nuestros pies empiezan a moverse, a saltar. Nuestro cuerpo vibra al son de esta música hermosa, que logra sonrisa, recuerdos, alegría y llanto. Pero aún en la tristeza este sentimiento llamado pumpin nos ilumina a bailar hasta más no poder.

- ¿Por qué?

Porque a pesar de no ser nacidos en el pueblo de Hualla nos sentimos tan o más huallinos. Este sentimiento se profesa y se siente en las demás generaciones que vienen...Cómo no darnos cuenta, que un niño que no puede caminar o de uno de tres años, que al escuchar esta música ya comienza a aplaudir y tratar de saltar y mover su diminuto cuerpo. Es algo contagiante, que produce todo lo que te mencioné y se lleva en su ser y su corazón por toda su vida. Y aunque no sabiendo hablar quechua puede entender este ritmo que entusiasma su corazón.

Aunque Flor, no pudo bailar en la Comparsa de la provincia de Fajardo, en la XXIV Versión del Carnaval “Vencedores de Ayacucho” - Patrimonio Cultural de la Nación, en Homenaje al Centenario del Nacimiento de José María Arguedas. Organizado por FEDIPA, en la Plaza de Acho, donde participaron casi todas las provincias de la región de Ayacucho, el domingo 27 de marzo. Ella estuve en las tribunas alentando a los fajardinos, que nuevamente ganaron, por sétima vez, en la historia de los concursos de carnavales ayacuchanos. Ocuparon el primer lugar después de vencer a las provincias de Vilcashuamán y La Mar, que quedaron, segundo y tercer lugar, respectivamente. El esfuerzo de afirmación individual y colectiva articulado al fortalecimiento institucional para lograr triunfos en los concursos de carnavales es lo que representa la Asociación Cultural de Andamarca, los huallinos, los fajardinos y los ayacuchanos en estos encuentros culturales.

Notas:

(1) Jhonatan Ritter, “Cantando se recuerdan. Historia de una música testimonial”. En Revista Cuestión de Estado n° 32, 2003, pp. 80-83.

(2) Guillermo Huyhua Quispe, “Breve historia de los carnavales fajardinos en Lima”, en Revista El Fajardino n° 10, 2010, pp. 32-33.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Gas de Camisea, Luis Alberto Salgado

Via Facebook July Sanchez ha compartido con nosotros este interesante post de Luis Alberto Salgado que si bien habla del gas en medio de la compana municipal aplica claramente a la actual campana presidencial en la que dos de los cinco candidatos actuales, ademas del lamentable gobierno actual, son responsables directos de la carestia, el desabastecimieto y la exportacion no prioritaria del gas de Camisea. Esto es lo concreto, los miedos mediaticos son solo una muestra de alienacion masiva.


martes, 29 de marzo de 2011

Aun queda un canto de alambre / calle grande 7

Por Fredy Roncalla

Aun queda un canto de alambre plateado para conservar como grato recuerdo. Lo trajo Isa, un rayado de Irak antes de la mentirosa guerra, cantante, adicto a los caballos, de mano sorprendente en la joyería free form, todo wiswi, que un día, para el colmo ronco, se apareció en el Tower Records con varios de rollos de alambre 20 y 18. Voy con ellos varios lustros, y no porque al Isa se le ocurría llamar a la hora del wallpa waqay a preguntar si uno quería más, que su primo lo plateaba en Miami, que eran los últimos puchos, que le podía copiar los diseños, y había perdido en las carreras tanto como en una antigua discoteca suya. Éramos, como el viejo “you know what I mean”, el “too much free” y los post hippies peruanos, parte de una dispersa secta de dobladores de alambres, que incluso llegaba a manos mexicanas, hindúes y sweat shops chinos y coreanos. Pero salvo el Perú y México, raro que pueblos de alta tradición manual terminaban con aretillos y collares sin vida alguna. Cuestión para una etnografía estética postmoderna, o algo por el estilo. Tentación discursiva cartesiana a evitarse a todo costo. De tanta tirria a la bamba “pienso luego existo” llevé filosofía tres veces y, bajando de los baños de Aguas Calientes traté de convencer a la Solterita de Paqcha que ese Descartes de michi era mas bruto que una piedra. Pero, riéndose, contestó con un chaqlazo “a ver por qué”. Me quedé turulato. Y supe que había perdido los hilos tautológicos de tan duradera convicción. Mejor toda la noche kanchis kanchis ñoqanchik kanchik, pampachallapi. Cuando los cielos cargados anunciaban la lluvia amenazando las chozas, la gente quemaba llantas para que el humo negro la espante. Habían gritos, creo. Y los niños corríamos de un lado a otro hasta que, de puro contreras, llegaban las gotas, impregnando un olor chévere en el polvo. Las aguas apagaban la fogata y luego de enjuagar el hollín dejaban ver unos aros negros de alambre de acero que la gente llevaba a casa para seguir reciclando un caucho que ya había pasado por navajas cortadoras de llanquis. Eran difíciles de doblar y habían venido de un mundo tan extraño que incluso ponía montones de gente invisible cantando huaynos, corridos, valses y boleros, o contando chismes, dentro de una cajita estilo edificio de Ciudad Gótica de Superwamán, de donde salía un alambre al aire dice para pescar señales. Cuando uno aguaitaba por un hueco detrás de la cajita podía ver grandes edificios de vidrio, calles delgadas con pistas de alambre, casas numeradas en forma de mejoral a veces cuadrado, y gente siempre escondida, seguro haciendo gárgaras de nabo para levantarse con una voz tan linda todas las mañanas. Pero más bacán era el sonido alegre de lluvia salpicando el polvo o reluciendo micas doradas en las piedras. Al escampe, pichinkos de toda clase salían a picotear semillas y gusanillos paseanderos. Y más allá, en el pajonal, el rocío se pegaba en las cerradas diagonales de las alas de miles de mariposas amarillas. Ríos nacientes. Progresión hacia grandes copos de nubes de tonos ocres, rojos y ámbar en la cúspide de los cerros. Viscachas sobre las rocas con el trasfondo de un sol calmo. Momentos epifánicos, sagrados. En este mismo lugar los antiguos, recién saliditos de sus paqarinas, buscaron dentro de la tierra y en los mares e hicieron pacientes huecos al oro y el mullo con puchkatillos de obsdiana para colgarse collares al pecho con watos de cabuya y algodón. Pero he aquí que a alguna mamaku o un capaq apo pretenciosos se les ocurre ponerse oro y mullo en las orejas. Entonces los orfebres concentran, hasta a veces romperse el coco y parcharlo con mates de calabaza, toda su materia gris para inventar el inicial alambre de arete, sin sospechar que esos watitos de metal serían non plus en Kay Pachapi. Fue cuando orfebres de lugares ignotos sintieron pasos y de pura envidia pidieron a sus layqas que descubrieran el importante secreto de estas partes. Los layqas, que tenían poderes telepáticos y ya estaban acostumbrados al infinito wireless se robaron la idea desde lejos y entonces aparecieron alambres de joyería en Egipto, Mesopotania, y la China. Cosa más grande la vida, caracho. Tras oleadas de hippies que empezaban a ser recuerdos, aparecieron artesanos con sus franelas, alambre y alicates en mercados y plazas. La culta sociedad los miraba mal al comienzo, chachaw que sucios, pero mas tarde, cuando la inflación del charlatán se contaba en talegas de billetes inservibles, tutili mundi se metió a chancar alambres y engastar piedras. Junto a la música primeras estéticas globales indígenas. Y por su lado la muy pendeja estética del terror, también. Intenté el asunto de los flecos chancados y los doblados de filigrana, pero repetir patrones y medidas para la izquierda y derecha era un trabajo de relojeros y prefería el free form, que a veces era hacer una espiral con alambres del Santa, pisarlo con cojones, y venderlo por cientos a una incauta muy a pesar de su novio aka siki. El que le entró fuerte al asunto fue el Toro, hustler number one, que andaba con aretes y tapices de San Pedro de Casta en la sexta, el Village, Lincoln Center y donde le compraran al por mayor o menor. Después del conflicto del Cenepa va caminando con una camiseta “viva el Perú carajo” a sentarse en una plazuela entre la sexta y Tribeca para esperar su turno en esta historia, asllata suyaykuy. Pero ahora se impone otra muda de wato a alambre. Fue el Bell, un cholo escocés, que tras usar un par de latas de Leche Gloria con un wato de algodón al centro uniéndolas trató de escuchar lo que decía un paisano al otro lado. Alguito sonaba, pero no muy claro. Y como alguien le había dicho que ciertos metales cargaban señales mas rápido que un relámpago, se mudo de wato y yastá, empezó el teléfono por alambre. Ya que al mismo tiempo la electricidad viajaba por caminitos de cobre una puchka inmensa fue envolviendo al mundo en una telaraña de alambres que pasaban ríos de información de un lado a otro y a la inversa bisiversa. Con el único límite que al final arranca el wirelees haciendo del cielo densa materia de light black hole, que el aire que respiras y llega a tus pulmoncitos portando todas las señales del planeta es más aplastante que el peso del mar sobre los peces ciegos al fondo de las fosas marinas. Heroicos los pájaros que aun vuelan, y residual la metáfora de la libertad asociada a viento y horizontes abiertos. Y todo, además de sogas de alambres para puentes colgantes inspirados en el Pacha Chaka y otras vainas industriales, sólo por unos aretes para capaq runas. Cuando se terminaron los primeros rollos de Isa, este ya había desaparecido del mapa como muchos que salieron del Tower, escapando la ambición del gordo Edwin. El jijuna no se movía de su Toyota, pero exprimía más que carretillero de jugo de naranja para comprase unas casitas en Upstate y Florida, pobrechalla. Terminé en la sexta y la 26, al lado de Mother Flaca, marcado por Vietnam y con ciento cincuenta mil varos acabados de transitar por su nariz, el envidioso y jodón más buena gente. Ahí venía un mayor que trabajaba plata y alambre cera del Tower. Diseños conservadores. Poco atrevidos, ventas en reflujo. No le gustaron los anillos de alambre y cuentas que siguiendo donde iba el momento parecían pequeñas esculturas. El chicoeto placentero era donde daban los permits to steal que reclamaba Mother Flaca después que cada changuita se iba sonriente del changarro. Ahora el mayor salía muy poco y paseaba en el último barrio de flea markets de la ciudad, you know what I mean, it don’t pay to go out, you know what I mean, I played piano all my life, my sister is in Colorado, you know what I mean. Su soledad you know what I mean, la misma conversación. Un dia llegó con un rollo inmenso #20 on the house que he llevado a ferias y fleas en miles de aretes y collares. De los que con suerte aun tocan sus últimas tonadas de piano aquí o en Denver, no he vuelto a verlo, pero sigo pensando que tal vez en alguna combinacion binaria del mundo virtual haya un rastro suyo, porque a veces uno ve los alambritos rojo y verde del teléfono y sabe que por ahí andan los pasados presentes de tanta gente lejana muy cerca.

jueves, 24 de marzo de 2011

Video de la semana quechua de NYU

Este largo video muestra una de las veladas de la semana quechua en NYU: el 16 de diciembre del 2010. Acto muy bien organizado por NYU y Christine Madlic. En el video exponen, en orden de aparicion, Ula Berg, Fredy Roncalla, Gustavo Solis y Myriam Yataco. Dado que el video es muy largo es una buena idea jalar el boton del video hasta la parte que uno quiere visualizar, aunque si hay tiempo mejor ver toda la entrega.


lunes, 21 de marzo de 2011

Runa en la poesia de Jose Maria Arguedas (1) / Gonzalo Espino Reluce

Desde la La Alforja de Chuque y haciendo uso de las importantes categorias de la etnopoetica andina, el profesor Gonzalo Espino acaba de publicar el siguiente articulo: Runa en la poesia de Jose Maria Arguedas. Un paso importante para leer y apreciar al maestro desde nosotros mismos y no como un otro intraducible.




La imagen reproducida por el profesor Gonzalo Espino muestra una imagen pintada con plantilla anonima en algunas paredes de esta hirviente e ilegible Lima post post moderna y arguediana.

jueves, 17 de marzo de 2011

CONFERENCIA SOBRE EL QUECHUA EN EL PERÚ, / T'inka Navarro

A traves del facebook, nos llega una interesante ponencia de la activista checa T'inka Navarro acerca del quechua. Prueba que la revitalizacion del quechua tiene en el internet y el espacio trasnacional un horizonte promisorio. Para ver el modo en que esta iniciativa nuclea diversos quechuahablantes e internautas no siempre cercanos a la academia ver la pagina de T'inka en Facebook. Tan importante como lo dicho en esta conferencia es el lugar de enunciacion y la forma en que la diaspora andina ligada a los pueblos de origen -caso Sarhua, por ejemplo- se siente reconocida y nuclea mas alla de los espacios de validacion nacionales, en donde en una onda pasatista, prima el racismo, chachallaw. Esta ponencia se publica en el marco del prmer conversatorio virtual sobre lenguas indigenas.


CONFERENCIA SOBRE EL QUECHUA EN EL PERÚ, Praga 11-12/3/2011
by T'inka Navarro on Thursday, March 17, 2011 at 7:57am

LENGUAS DE NACIONES ORIGINARIAS DE AMÉRICA

Desde el descubrimiento de América en el siglo XV y la época colonial, los indígenas fueron considerados como gente de segunda o tercera categoría, lo cual hacía de ellos presa fácil de numerosas vejaciones, siendo despojados de sus bienes, tierras o territorios, derechos, cultura, religión... y futuro. Su riqueza cultural, cuidada y acumulada durante siglos, fue por el contrario tratada como "hereje y pagana", sin tener la menor oportunidad de desarrollarse como muchas otras culturas en este mundo. Es así que marginación, racismo, pobreza extrema y exclusión fueron las consecuencias de este periodo colonial.



En Ecuador, se logró la aprobación de una nueva Constitución en la que se garantizan algunos derechos de los indígenas, como el uso de sus idiomas (el quichua y el shuar). En Bolivia igualmente se logró instaurar los derechos colectivos de las comunidades indígenas, creándose universidades para la enseñanza de los idiomas originarios (aymará, quechua y guaraní) y donde se estudian también profesiones necesarias para dichas regiones, lo cual garantiza trabajo a los graduados y evita escasez de especialistas, sin que los indígenas se vean obligados, como hasta ahora, de ir a buscar trabajo a las ciudades.

En Paraguay es totalmente normal que la población sea bilingüe, ya que hablar castellano y guaraní se enseña por igual en las escuelas. En México como en algunas regiones estadounidenses, las diferentes naciones crean y desarrollan escuelas que enseñan a los alumnos en su idioma materno (siendo el castellano o inglés respectivo como segundo idioma) y en base a sus tradiciones: p. ej. en una escuela Ojibwa, en medio de bosque, sentados los alumnos en círculo (que es muy importante mencionar), invitan a un "mayor" que sabe construir una canoa tal como lo hacían sus antepasados. Los alumnos, ayudándole fabricar una, no sólo aprenden a hacer la canoa, sino que, de paso, también la física, matemática, biología y mil cosas más, igual que otros alumnos en otras escuelas con sus libros y pizarra. Ya mayores, ellos serán capaces de estudiar en escuelas de las ciudades igualmente bien como estudiantes comunes pero sin haber perdido sus raíces. Son pasos significativos en el desarrollo y mejora de la situación de los pueblos indígenas que así, poco a poco, por fin logran recuperar lo suyo. Digo, recuperar, porque es muy importante mantener siempre juntos el idioma materno con las tradiciones, sin violarlos con tiempos modernos, sin perder su cosmovisión, valores etc.1)

En otras partes, sin embargo, no es así. Luego de independizarse Perú de España, las constituciones de la república (entre 1823 y 1993 hubo 17) siempre contenían un artículo que de una u otra manera limitaba las posibilidades de los indígenas, los cuales no eran considerados ciudadanos con derechos. Esta exclusión sistemática tuvo lugar debido a las exigencias de la noción de “ciudadano” que la Constitución de 1823 llevaba consigo. Para ser ciudadano, se exigía por ejemplo saber leer y escribir el castellano, idioma que se impuso sin pensar en los idiomas originarios. Lo mismo sucedió con los empleos municipales, ya que para acceder se debía saber leer y escribir, en suma ser ciudadano. Los cesantes y sirvientes domésticos (mayormente el único trabajo que un indio encontró) significaban la pérdida de la condición de “ciudadano”.

En 1823 se oficializó tácitamente el castellano como idioma nacional aunque lo hablaba apenas 10 % de la población peruana. Continuos obstáculos han impedido que los indígenas puedan expresarse en su propia lengua, sin poder decidir sobre su futuro, dificultando así su participación en los destinos de su país. Ni hoy, al umbral del siglo XXI, las cosas hayan cambiado mucho.

Es así que las expresiones racistas siguen siendo moneda corriente en el Perú. Hasta el hoy presidente se expresó sobre los indígenas de la Amazonía como "ciudadanos de segunda categoría" y que no tienen derecho a nada. ¡Si recién en los años setenta la constitución peruana oficializó los idiomas originarios como también existentes en el país! ¿Qué significa? Se supone que se consideran co-oficiales, al lado del castellano, en las regiones donde se habla. Pero en la práctica todo es diferente. Un indígena sin hablar el castellano no es atendido por las autoridades. Tal vez no por mala voluntad, sino por el hecho de no haber oficinista que hable dicho idioma indígena y no cuenta con intérprete. De hecho lo "oficial, co-oficial" resultan ser palabras vacías en el papel. Mientras tanto, el racismo, marginación, desprecio a los indígenas por el sólo hecho de hablar su idioma llega a nivel extremo. Los quechua-hablantes, hoy en la edad de padres con hijos adultos, cuentan que al haber alcanzado la edad escolar, sin hablar el castellano se les había prohibido hablar su idioma materno, incluso en pausas entre amigos, e incluso fueron castigados al ser encontrados por el maestro fuera de la escuela hablando quechua entre otros niños...



Si bien recién surgen aquí y allá escuelas bilingües, los niños ya no son castigados por oírseles hablar en su idioma materno (si bien no faltan manifestaciones de desprecio por parte de los demás niños sin que el maestro rectifique tal conducta), hay quienes incluso en estos días sufren tanta discriminación en su empleo que se ven forzados de cambiar su apellido indígena por un español para tener chance de subir en su carrera según sus capacidades y sin más obstáculos. Lo que sorprende, es que los mismos quechua-hablantes sienten hoy día ya una profunda vergüenza por sus raíces. Dejan de lado el idioma materno y aunque bien saben hablar porque se ven obligados a comunicar con los parientes que no hablen el castellano, a pregunta si saben contestan negativamente. Otros, siendo hijos de quechua-hablantes, no hablan porque los padres no les enseñan "para evitarles los problemas a sus hijos". Culpemos el sistema que crea y alimenta semejante ambiente de enemistad, que modifica los caracteres de la gente, dividiéndola por abismo profundo y del todo artificial, bajo conceptos extranjeros y sin fundamento en la realidad social peruana.



Si las cosas no cambian, la humanidad en este mundo perderá lo más valioso que había heredado. Si callamos frente a esta situación, nos hacemos cómplices del paulatino etnocidio, crimen del que nadie tendrá manos limpias. Una nación existe mientras tiene su idioma, cultura, historia y recuerdos. Mientras sus miembros hablen su idioma y mantengan sus tradiciones. Mientras con orgullo entreguen sus conocimientos de antepasados a sus hijos. Por eso es sumamente necesario ayudar a los idiomas indígenas en sus esfuerzos por recuperarse, por alcanzar el lugar que les pertenece, al mismo nivel del castellano. Crearles las condiciones dignas y legítimas para su libre desarrollo, negadas desde el siglo XVI, es entonces la labor de este nuevo siglo.



EL IDIOMA DE LOS INKAS, RUNASIMI – EL QUECHUA

El quechua2) es un idioma indígena con historia milenaria cuya cuna se encuentra en la costa del Perú central y los valles de los Andes peruanos de clima moderado llamados qhiswa (2500-3000 msnm). Se supone que en la época 900–200 a.c. el proto idioma se divulgó por territorio más amplio, probablemente gracias a actividades comerciales. A principios de nuestra era, el idioma se divide en dos grupos (quechua I y quechua II) y más o menos en el siglo IX o X viene una nueva ola de expansión del quechua. Probablemente los inkas fueron responsables por la expansión del idioma cuando adoptaron uno de los dialectos quechuas instaurándolo más tarde como lengua administrativa de su estado. Ello causó que el quechua se extendía junto con la expansión del imperio Tawantinsuyu, que a la llegada de los conquistadores españoles en el siglo XVI abarcaba el territorio de cerca de 2 millones de km², entre las cercanías de la hoy ciudad colombiana San Juan de Pasto al norte y el río chileno Maule al sur, y desde el Océano Pacífico al oeste hasta la selva amazónica al este, cubriendo la Bolivia y el norte argentino. Por eso, entre otras, sobrevivió a los inkas y es, hasta los días de hoy, el idioma más hablado de entre las lenguas prehispánicas y, a pesar de siglos de esfuerzos sistemáticos de castellanización, conserva su riqueza en numerosos dialectos.

Citando las fuentes lingüísticas, hay alrededor de diez millones de hablantes nativos (sobre todo en Perú, Bolivia y Ecuador, menos en el resto de antiguos territorios tawantinsuyanos), número que, sin embargo, puede ser bastante más alto, dada la situación social de los quechuahablantes que por motivos de discriminación y racismo oculto frecuentemente no confiesan ser su lengua materna y saberla hablar. Tampoco se ven incluídos los numerosos quechuahablantes que emigraron a otros países, p.ej. solamente en Buenos Aires viven dos millones de bolivianos quechuahablantes. El quechua, no sólo por su incalculable valor histórico y cultural, goza de una creciente popularidad entre los extranjeros que lo estudian en las universidades de sus países (en EE.UU. y Europa, incluyendo la Universidad Carolina en Praga, República Checa) o hasta por su cuenta como autodidactas en cursos dados por internet.

Los idiomas originarios de América, eran siempre orales, es decir, no tenían letra. Al menos, hablando de una letra tal como la imaginamos nosotros. Por lo tanto, recién los misioneros en su esfuerzo por divulgar el cristianismo empezaron a recopilar palabras quechuas en forma escrita, más tarde aparecen primeras gramáticas y vocabularios, lógicamente todo basado en la letra castellana.3) Y, por desgracia, actualmente las nuevas publicaciones reflejan el grado de castellanización cada vez más alto, el quechua mezclado con el español. Se podría decir que la época moderna influye así en todos los idiomas del mundo. Por supuesto, es cierto, aunque sólo en parte, ya que muchos quechuahablantes tienden a acomodarse en el uso de palabras de préstamos ajenos con exceso a veces, a pesar de que su idioma materno no carece de dichos términos. Felizmente, mucha gente se da cuenta de ello y surgen iniciativas con el fin de purificar el quechua de hispañismos innecesarios. A nivel gubernamental en Perú, sin embargo, la actividad en este sentido tiene mucho que alcanzar, por ejemplo en idear un sistema escolar (que introduzca la enseñanza del quechua y otros idiomas originarios a su debido nivel) y educativo (para combatir todo tipo de discriminación indigna del siglo XXI).

La gente que hasta ahora tropezaba sólo con las lenguas del tipo europeo, queda sorprendida ante las características del quechua. Sólo para dar unos ejemplos:

- existencia de consonantes aspiradas y glotalizadas y de sólo tres vocales (a, i, u);

- no existen verbos irregulares y en las formas verbales queda claramente marcado tanto el sujeto como el objeto (yo a ti, él a nosotros, tú a ellos, etc.)

- el quechua distingue dos tipos de "nosotros" – nosotros contigo / con ustedes y nostoros sin ti / sin ustedes

- existencia de un sinfín de sufijos que sirven para declinar, conjugar pero también para expresar repetividad, inminencia y hasta emoción e incluso sustituyen la necesidad del signo de interrogación

- el quechua no influido por el español prácticamente no tiene oraciones subordinadas las que expresa mediante nominalizaciones (del verbo formando un substantivo);

- el ancho espectro de expresiones exactas (tura – hermano de mujer / wawqi hermano de hombre), etc.

Sorprenderá igualmente la cantidad de palabras quechuas con las que, al contrario, se enriquecieron otros idiomas - por supuesto el castellano pero otros también e incluso el checo (papa, pampa, llama, …).



Para más detalles:

http://es.wikipedia.org/wiki/Quechua

http://www.indianskejazyky.cz/espanol/quechua/quechua-camino



1) Políticas reformistas puedan impulsar esfuerzos de revitalización de los idiomas indígenas amenazados, pero en la mayoría de los casos empíricos tratando de adaptar sus estructuras semánticas y lexicales a los modos de vida (a la cosmovisión, a los valores etc.) de la sociedad moderna y globalizada de los estados-naciones. Lamentablemente, sin darse cuenta, eso le cuesta al idioma una desconexión con el mundo inherente que representa. Y los que intentan sobrevivir en él quedan practicamente en una situación peor que en las políticas discriminadoras explícitas. Si los estados a lo mejor concibieran un sistema político-económico más adecuado a las realidades sociales y culturales de los pueblos indígenas, quizás se abriría un espacio para una libre determinación y expresión de los mundos aun explotados y amenazados. Sólo así se puedan recuperar también los idiomas en sus formas y contenido específicos e insustituibles.



2) Los quechuahablantes llaman su lengua qhiswa o qhishwa, kichwa o kechwa (qu. qhishwa > es. quechua > qu. kichwa); o runasimi o runashimi (en Ecuador), lo que quiere decir “la lengua del hombre, de la gente o del pueblo” (a diferencia de la llamada qhapaqsimi, “la lengua de los poderosos o ricos”, que era la lengua de la élite inca, probablemente el puquina (ahora extinto).

Vlastimil Rataj (http://www.indianskejazyky.cz/espanol/quechua/quechua-camino)



3) En 1560 se publican en Valladolid las primeras obras del quechua, Grammatica o arte de la lengua general de los indios de los reynos del Peru y Lexicon, o Vocabulario de la lengua general del Perv, escritas por Fray Domingo de Santo Tomás, que describe un dialecto central-costeño. A principios del siglo XVII aparecen una gramática y un vocabulario del dialecto cusqueño, cuyo autor es Diego Gonçalez Holguin (Grammatica y arte nueva de la lengva de todo el Peru, llamada lengua qquichua, o lengua del Inca, Lima 1607, y Vocabulario de la lengva general de todo el Perv llamada lengva qquichua o del Inca, Lima 1608). En la segunda mitad del siglo pasado se empezaron a publicar gramáticas modernas; hay que mencionar sobre todo una serie de diccionarios y gramáticas de los principales dialectos peruanos (p. ej., la Gramática y Diccionario quechua: Cuzco-Collao de Antonio Cusihuamán, publicados en Lima en 1976).

Vlastimil Rataj (http://www.indianskejazyky.cz/espanol/quechua/quechua-camino)

miércoles, 16 de marzo de 2011

Japon en otra hora de prueba / Cesar Levano

En solidaridad con el pueblo japones, este articulo de Cesar Levano tomado de La primera

La tragedia castiga a Japón con dureza insólita: terremoto de grado 9 en la escala de Richter, tsunami con olas de diez metros de altura que ha barrido las costas principales, explosión en la planta nuclear de Fukushima con fuga de sustancias radiactivas: todo se ha conjugado contra ese país. Pero el pueblo japonés muestra, una vez más, su valentía colectiva y su disciplinada serenidad.

El momento me recuerda lo que sucedió después del bombardeo atómico estadounidense contra Hiroshima y Nagasaki, en agosto de 1945. En la Navidad de ese año, después de la hecatombe, el emperador Hirohito escribió un haiku, género tradicional de poesía japonesa breve, que levantó el ánimo de su pueblo:

El peso de la nieve
inclina las ramas
del pino.
Pero el árbol está de pie.

El crimen ordenado por el presidente Harry Truman ocurrió en momentos en que ya Japón había perdido la guerra, en particular por la ofensiva del ejército rojo soviético en Manchuria, gran base militar e industrial de Japón que, liberada, fue entregada al ejército de Mao.

El primer y hasta hoy único bombardeo nuclear se produjo a la hora en que los niños de Hiroshima iniciaban sus labores escolares. Fríamente calculado.

En total, en las dos ciudades afectadas murieron 250 mil personas y muchos miles fueron afectadas por Cáncer, ceguera y otras dolencias físicas.

Sin embargo, el árbol estaba de pie. Japón reconstruyó su economía hasta convertirse en la segunda potencia industrial del mundo, pese a ser un archipiélago carente de grandes recursos naturales.

Ahora, en 2011, la desgracia, la maldición atómica, tiene un origen doble: en la naturaleza y en la tecnología.

A la naturaleza no le hemos arrancado todos sus secretos. En alguna medida la destruimos, la afectamos, hasta el punto de que frente a ella el progreso humano suele resultar un bumerán. “Siembra vientos y cosecharás tempestades”, rezaba un refrán antiguo. Hoy sembramos gases y cosechamos calentamiento global. Y luego inundaciones, sequías, hambrunas.

La catástrofe nuclear en Japón, impulsada por la catástrofe natural, nos enseña que con las plantas nucleares ninguna precaución está demás, que hay que extremar medidas preventivas. Entre otras cosas, elegir ubicaciones lejanas de centros densamente poblados, escapar de las llanuras.

Japón afronta una de las mayores pruebas de su historia. Quienes, más allá de fronteras políticas, admiramos su industriosidad, su ciencia y tecnología, su refinada cultura humanística, su sapiencia en combinar tradición y progreso, confiamos en que, con la ayuda internacional, reanude su múltiple actividad.

Entre otras cosas, porque el árbol está de pie.

Y porque, en un mundo interconectado, el Perú, como toda América Latina, necesita un Japón restaurado y próspero.

lunes, 7 de marzo de 2011

Indigenas aislados: Peru toma medidas para su proteccion

En un acto encomiable y poco usual, el Peru ha tomado medidas para proteger a los indigenas no contactados de la frontera peruano brasilera asediada por los madereros. Leer y apoyar la noticia difundida por Survival International

Aprovechamos la oportunidad para saludar a nuestras hermanas indigenas de todas las razas por el dia internacional de la mujer

viernes, 4 de marzo de 2011

MARGARITA CONDORI TITO MI KULLAKA de ISAÑCUYO / Gloria Mendoza Borda

En el día de la Mujer mi homenaje a la mujer altiplánica



En febrero de este año viajé a Huancané por unas horas, visité a Margarita Condori Tito, una vida que sacude nuestras fibras interiores. La visité cinco minutos, le conté que emprendía retorno casi inmediatamente. Sorpresivamente aseveró “Vamos a Juliana”. El viaje fue precioso, vimos campiñas teñidas de verde salpicadas de amarillo (flores silvestres), verdaderos cuadros de pintura



- Somos cuatro hermanos, un hombre y tres mujeres, soy la tercera de mis hermanos.



La primera impresión que me dio nuestra amiga fue la de una mujer sencilla y señorial. Pero luego ella me habló de literatura, de los libros que había leído de José María Arguedas, siendo su especialidad la historia, me sacudí, estoy hablando de una profesora en la Universidad Nacional Federico Villareal. Algunos meses del año pasa en Huancané porque allí está a cargo de estudios de la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión. Margarita es Magíster en Educación Universitaria, se halla totalmente identificada con la cultura andina y siente un sano orgullo por haber nacido en la comunidad campesina de Insañcuyo situada detrás de un cerro de la ciudad de Huancané. Me invade el deseo de correr por esas campiñas de Isañcuyo, Jupachaca, Titili y Chingani (rememorando los años azúcar mirando mi rostro en un ojito de agua natural); me invade el deseo de correr de las sombras, detenerme ante rebaños, galopar como un caballo en los ojos de la inocencia mi querida poeta Mairym y volver a observar la montaña del Yunque de JR Jiménez.



-Fui pastora de ovejas desde los cinco años hasta los once.

En este viaje en Combi de Huancané a Juliana visualizamos alucinadas casitas como pirámides de abobe que en otro tiempo pintara Sabino Springett (Parinacochas, Ayacucho), seguimos observando Puerto Puquis, río Ramis, la iglesia de Río Verde, la mujer amamantando a un niño (escultura de la naturaleza en el cerrito de Ayabacas) me contó que cuando era muy niña murió su madre dejando cuatro hijos, su padre volvió a casarse. Con la segunda esposa tiene otros hijos. Margarita creció silvestre, sin zapatos, con pollerita de bayeta, pastaba cien ovejas, la imagino corriendo detrás de una manada de copos de algodón y las trenzas de la niña saltando al compás de los vientos de Isañcuyo. Su madrastra le dio como tarea que llevara leche a la ciudad, específicamente donde la señora Hilda Perea, para ello tenía que cruzar el cerro, descalza (me hace recordar el libro Mujeres de pies descalzos de Zelideth Chávez), y la dulce profesora le daba un par de panes que ella los comía como miel. Su madrastra era la que cobraba de la leche los días feria en el mercado.

- Después de haber terminado la primaria en la comunidad de Isañcuyo, por el trabajo de mi padre que laborada como obrero en la Municipalidad de Lima, él quería que nos superemos, viajé a Lima a los doce años de edad, estudié secundaria en el Instituto Técnico Superior Argentina, luego ingresé para estudiar Administración de Empresas en la misma institución. Al concluir estos estudios ingreso a la Universidad Nacional Federico Villarreal, actualmente trabajo en la universidad que estudié.

Springett y esposa, me visitaron en Huancané cuando yo era colegiala, quería pintar esta geografía aimara, mi padre recordado mecenas de artistas y políticos, nos dio su conocido Volkswagen blanco y su gentil chofer don Silverio, para recorrer varios lugares hasta llegar a Huancho-Lima, quién pensaría que años después yo viviría en Ayacucho 12 años, que estudié en la Universidad de Huamanga. Como buen pintor Ayacuchano demostró su amor por la naturaleza, discípulo de Vinatea Reinoso, Daniel Hernández, José Sabogal. Springett se distinguió por ser un gran observador, emocionado por las formas de nuestros putucos, extraordinario pintor peruano. No lo volví a ver, cielo turquesa para él; terminé trabajando entre pintores en la Escuela de Bellas Artes. Mi hermana Alcira cuenta que los putucos tienen vida prehispánica, construcciones de adobe para que resistan a la lluvia.

En la fiesta de la Cruz, Margarita Condori viaja cada año a su comunidad campesina de Isañcuyo, baila vestida de cholita en la comparsa de la Morenada. Ella comparte con su comunidad todo lo que aprendió y se siente orgullosa de ser aymara, no tiene rencor, agradece a su madrastra por ser lo que es por darle fuerza aún en el trabajo desmedido y la pena de no tener una madre en los mejores años de su vida. Su madre fue sustituida por la madre tierra o la pacha mama. Su madre es su pueblo aymara. Su madre es Isañcuyo, nosotros la vemos como una genial hija pródiga y alegre.



Cuando escribo sobre esta especialísima mujer involuntariamente recuerdo a la legendaria luchadora aymara Rita Puma, solamente que Margarita es una luchadora que vive en medio del avance de la modernidad. Vale su corazón kantuta, su integridad. Margarita por razones académicas viajó mucho a distintas regiones del país.



-En estos momentos estoy a cargo de la Coordinación Académica Huancané de la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión. Tengo solamente un hijo que terminó literatura en la Universidad Nacional Enrique Guzmán y Valle, la Cantuta. Estudia Derecho, además una maestría en docencia universitaria. El mayor deseo de los dos es que juntos empecemos estudios del doctorado el año que viene. Esperaré porque quiero darme el gusto de ser compañera de mi hijo.



Si Arguedas conociera a esta mujer de empuje e identidad seguramente estaría feliz, él también agradeció a su madrastra por el dolor de lo contrario no hubiese escrito tantos libros donde su existencia es testimonio, su vida ya no solo es suya sino también nuestra. Cometas de distintas formas se elevan con el viento para manifestar su alegría de río desbordante en Warma kuyay.



-José María Arguedas es uno de los gran des intelectuales del mundo andino, que supo valorar la cultura andina haciendo conocer la realidad socio cultural de los andinos y que supo arribar en la vida a pesar de las adversidades.


Margarita me acompañó al mercado Túpac Amaru en Juliaca, me hizo comprar papitas Chiari Imilla, choclo cusqueño, queso, chuño y habas moheñas, me despachó en un taxi-cholo rumbo al terminal, movilidad a la que no quisieron subir en Puno mis comadres Zelideth o Carmen Luz; al llegar a Arequipa, cociné un sabroso paceño con la receta de la narradora, y no se quemó la comida porque esa es una de mis especialidades, quemar porque mis dedos quieren estar pegados a la modernidad de una laptop queriéndola conocer más, a menudo soy ganada por su velocidad. Así, casi ganada por el tiempo ¿podría escribir mi primer cuento mi afectísimo hermano Feliciano? Escucho campanas sin estrellas.



Al evocar a Margarita Condori y recordar mi vida en Huancané tengo ganas de sortear hojas de coca para redescubrir nuevos bríos, la suerte de un pueblo que no ha crecido físicamente, es bella la plaza de armas pero al centro tiene una torre que descompagina, con el alfombrado de piedra ( iconos de la zona); ya no existe la pajcha que nos guarecía espectando la pureza de la caída de agua en carnavales; la reliquia de la Compuerta de Pecosani ha sido mutilada, esa bella compuerta que tantos suspiros despertó en juventudes pasadas, tantos huaynos que aún hacen música a la distancia. Mi nombre es Isadora Tipula Quispe la mujer que suele deshojar margaritas en la aurora buscando las sendas de Rita Puma, Bartolina Sisa, Gregoria Apaza, Micaela Bastidas, de las hermanas mapuches en el nombre de mis amigas poetas Graciela Huinao y Aurora Llanquilef.

El quechua y la globalizacion

Facultad de Letras y Ciencias humanas
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Cátedra de Lengua Quechua

El quechua ya la globalizacion: el caso del huayno y el you tube

Por: Fredy Amilcar Roncalla
Fecha: 8 de marzo de 2011

Hora: 11:00 horas
Lugar: Auditorio de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la UNMSM
Se pasará el corto “Camina el autor: Felipe Guamán Poma de Ayala”
INGRESO LIBRE


La preservación y el estudio del quechua, la segunda lengua materna más hablada del Perú. Entrevista a Fredy Roncalla.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Pizarro y Pensamiento único / NILO TOMAYLLA

Nilo Tomaylla, autor de Cronicas del Silencio, comparte con nosotros este articulo aparecido en la revista Contratiempo

El desplazamiento de la estatua ecuestre del conquistador del Perú, Francisco Pizarro, de la plaza principal de Lima, por el alcalde Luis Castañeda Lossio provocó la indignación del escritor Mario Vargas Llosa en el artículo "Los Hispanicidas", que salió en el diario de El País de Madrid, luego reproducido por la revista Caretas de Lima y otros medios de comunicación del mundo. MVLL, dice que con este hecho se ha cometido una injusticia contra el hombre que había permitido la llegada de la civilización occidental y en particular de la hispánica para formar lo que es el Perú de hoy. A esto se sumaron muchas otras protestas más o menos con el mismo tenor, pero de menor resonancia.

En el argumento que esgrimen los defensores del Conquistador está el eterno susurro del viejo profesor de historia que nos decía de qué sería el Perú sin Pizarro, sin el caballo, sin la rueda, sin el fierro, sin la cruz y sin la lengua castellana; pero jamás se nos enseño a pensar de qué sería el occidente sin ese territorio vasto que se llama América. La historia que aprendimos los peruanos fue siempre a medias, ella nos volvió "hemipléjicos", al haber logrado una influencia en la mentalidad de millones para que despreciemos nuestro lado indio y dar cabida a un racismo imperante.

Pizarro y los otros no eran de los que traían las alforjas llenas de regalos de la civilización para los pobres indiecitos, como pretenden hacernos creer; de lo que sé, es que una de las distracciones favoritas de los conquistadores era hacer correr a mujeres indígenas y soltar sus mastines para que las devorasen vivas; luego venían los pillajes y las intrigas entre ellos mismos por querer apropiarse el mejor botín (el primer hipanicidio contra Pizarro comete aquel otro español que le atraviesa la garganta con una espada). Felipe Huamán Poma describe cómo en el pueblo de Pampachire el cura Alvadan torturaba públicamente a los indios quemándolos con cebo ardiente. Tales crueldades se convirtieron en práctica corriente durante la colonia y aún en la república, sobre todo contra los indígenas que estaban y están siempre desamparados. Pero las versiones mías – soy también un occidental- como las de aquel cronista pueden ser tomadas como tendenciosas, dadas nuestras raíces indias; por eso me permito llamar a un testigo ocular, quién fuera contemporáneo y paisano de Pizarro, me refiero a Bartolomé de las Casas, sacerdote de la orden de Santo Domingo, quien en su libro "Brevísima relación de la detruisión de las indias", Cátedra, Madrid, 2001, pinta de cuerpo entero al conquistador de aquella época:

"Entraban en los pueblos, ni dejaban ni niños ni viejos, ni mujeres preñadas ni paridas que no desbarrigaban. Hacían apuestas sobre quién de una cuchillada abría el hombre por medio, o le cortaba la cabeza de un piquete, o le descubría las entrañas. Tomabanlas criaturas de las tetas de las madres por las piernas, y daban de cabeza con ellas en las peñas... otras criaturas metían con las espadas con las madres juntamente(...) Una vez vide que, teniendo en las parrillas quemándose cuatro o cinco principales y señores... y porque daban muy grandes gritos y daban pena al capitán o le impedían el sueño, mandó que los ahogasen; y el alguazil, que era peor que verdugo, que los quemaba, no quiso ahogallos, antes les metió con sus manos palos en las bocas para que no sonasen, y atizóles el fuego hasta que se asaron de espacio como el quería"

Nadie quiere negar el aporte cultural de España a la peruanidad –incluso imaginándonos un Pizarro con la gramática de Nebrija y los Derechos del Hombre bajo los brazos- de lo contrario sería también negar la patata, el tomate, el chocolate y la coca-cola, en la mesa cotidiana de la humanidad como aporte cultural de los indios. Tampoco está en tela de juicio el mestizaje o el odio, inexistente para mí, a lo hispano o al español de la parte del indio o del mestizo peruanos –basta recordar que la independencia del Perú lo hicieron los propios hijos de los españoles-. Pero lo que no debe aceptarse, a estas alturas, es esa visión falaz de la historia, tan antigua como la viruela, donde Pizarro significa la "civilización" y el indio la "barbarie", propósito grosero que sirvió para justificar los crímenes de ayer y que sirve todavía para perpetrar los crímenes de hoy.

En el artículo de Vargas Llosa – y de los otros peruanos- la memoria de aquellos inocentes que murieron es subordinada a la gloria de sus asesinos. Tal vez por eso el papel de lo miserable y de lo vilipendiado en las novelas y conferencias del escritor peruano más célebre de estos tiempos sea ocupado por indios y mestizos. Pero hay un desacierto al haberles dado el mismo trato al arquitecto Agurto y a todos los que se resisten a seguir adorando a la morgue, a la fosa común, en suma a la muerte que se asome a pie o a caballo.

Ginebra, junio 2003

NILO TOMAYLLA: Escritor peruano, radicado en Ginebra. Este artículo fue enviado por el autor para su publicación en Contratiempo