miércoles, 29 de septiembre de 2010

Siete (u ocho…) razones para no votar por Lourdes Flores / Víctor Vich

a) La primera es una razón que surge del espectáculo macabro que hemos observado en las dos últimas semanas. Son dos las constataciones al respecto: por un lado, se nos ha revelado la verdadera cara de una derecha –profundamente autoritaria y mafiosa- que no quiere tener interlocutores políticos y que está dispuesta a muchas cosas a fin de continuar en el poder. Mentir (y demás) se ha vuelto su estrategia. Por otro, es realmente obsceno e impresionante manipulación que realizan los medios de comunicación en la construcción de la opinión pública. Si una broma cabe de por medio, diría que los estudiantes de comunicaciones dispondrán de una material increíble para escribir miles de tesis en los próximos meses: la forma en la que se redactan las noticias, la manera en la que se editan las declaraciones, los intereses bajo los cuales se seleccionan los titulares, los silencios abusivos, y la “invención de la realidad” a partir del discurso dan cuenta de que quienes se autonombran “decentes” son justamente los que promueven y reproducen el fango absoluto en el que nos encontramos.

b) El último debate nos confronta ante dos formas de hacer política: una que está dispuesta a mentir, a injuriar, a manipular y a sembrar falsos miedos, y otra que ha optado por la necesidad de sumar esfuerzos. Una, que es profundamente cínica pues en realidad no cree en lo que dice, pero lo sigue diciendo porque intuye que eso le puede generar algún beneficio, y otra que apuesta por recuperar la política como un lugar del sano disenso. Estas elecciones nos sitúan ante dos formas de cultura política: una que concibe la democracia como un monólogo que no acepta discrepancias y que parece estar dispuesta a todo, y otra firme, pero también desconcertada, ante el descubrimiento que la degradación política era infinitamente mayor de lo que se pensaba (y ya se pensaba mal).

c) Hace tiempo que el PPC dejó de ser un partido político y se ha convertido en una burda (y casi mafiosa) maquinaria electoral. El PPC se ha vuelto una organización cuyos cuadros no pasan por revisión técnica y que permite, sin ningún problema, que la gente entre, salga y regrese a sus filas según las puras coyunturas electorales. Así, hace poco observamos el increíble espectáculo del alcalde de San Juan de Lurigancho, Carlos Burgos que un día estuvo con Kouri y al día siguiente “regresó” al PPC y le dieron la bienvenida sin ningún problema. Lo mismo sucede por ejemplo con Manuel Masías que ha tenido una gestión realmente nefasta en Miraflores y que practica la política con el clientelismo más tradicional obligando, por ejemplo, a poner carteles con su propaganda a quienes supuestamente ha ayudado paternalmente. Son infinitos los casos que demuestran que esto es así pero podría añadirse una reflexión más: el PPC ha gobernado esta ciudad en muchos de sus distritos, en los últimos 30 años, y lo que tenemos es un verdadero caos por todos lados. El cambio se hace necesario.

d) ¿Quién financia los cientos de carteles del PPC y su campaña millonaria? En estas semanas que yo he participado de estas elecciones me he dado cuenta de la cantidad de dinero que se necesita día a día. ¿Qué compromisos se pactan bajo ese dinero? En un contexto diferente, cualquier narcotraficante le estaría dando muchos dólares a Lourdes y, seguramente, ella se encontraría feliz recibiéndolos. Lo que quiero decir es una gran irresponsabilidad votar, entre otras cosas, por una persona que siempre suele terminar posicionada como súbdita de un poder externo: de su padre cuyos insultos todavía recordamos, del jefe de su partido que hace poco firmó un comunicado apoyando al cardenal Cipriani, de políticos dispuestos a cambiar las encuestas, de empresarios mafiosos y de asesores sin ética. En realidad, es a Lourdes a quien hace rato que “se la comieron todos los lobos”.

e) Hay que decir, sin embargo, que muchas de las propuestas técnicas de Lourdes son interesantes y positivas para la ciudad, y quien gane las elecciones deberá convocar a todos los otros candidatos a fin de construir un proyecto conjunto. Una democracia no es solo el gobierno de la mayoría sino un sistema que debería abrir la posibilidad de dejarse convencer por el rival y, en ese sentido, de comenzar a trabajar con algunas de sus ideas. Hoy vemos claramente que la derecha no está dispuesta a hacer eso.

f) Una ciudad no solo necesita obras públicas para ser un lugar vivible. Una ciudad necesita un gobierno que construya ciudadanía y que se esfuerce por neutralizar cualquier práctica de discriminación social. Me pregunto entonces: ¿Una gestión como la de Lourdes Flores combatirá el racismo que existe en los sectores altos de Lima? ¿Tendrá Lourdes el coraje de responder, por ejemplo, a todas las barbaridades que suelta Martha Hildebrandt o callará como actualmente calla la mayoría? ¿Lourdes, o sus asesores, investigarán con la misma fuerza a Castañeda como lo han hurgado todo en las últimas semanas? ¿Bajo una gestión de Lourdes se acogerá a los familiares de los 15,000 desaparecidos por la violencia que siguen sin tener explicación alguna? Ultima: ¿La gestión de Lourdes será capaz de darle la palabra al movimiento gay?

g) ¿Quién representa, entonces, las ideas del pasado? Es clarísimo: el PPC no es un partido liberal (sería muy bueno que surgiera alguno) ni, menos aún, un partido socialcristiano; es un partido tristemente conservador, un partido de una derecha autoritaria que parece estar dispuesta a todo. El voto por Lourdes es, sin duda, un voto antimoderno, un voto arcaico, el resto de una edad primigenia; algo así –ha dicho un poeta- como la muela del juicio.

h) No, no hay que votar por Lourdes Flores. Hay que votar por Susana Villarán.

Escritos Mitimaes. Hacia una poética andina posmoderna de Fredy Amilcar Roncalla / Blas Puente Baldoceda

Associate Profesor
Northern Kentucky University

Estos escritos estan horcajadas entre la creación poética y la crítica ideológica de la cultura cuyo productor es un inmigrante que habita en una gran urbe norteamericana, Nueva York. Dentro del contexto de la globalización en el cual evoluciona la dinámica de las migraciones, el autor, exilado voluntariamente en este país por más de dos décadas, desenmascara ideológicamente eventos trascendentales para el Occidente como, por ejemplo, el llamado descubrimiento del Nuevo Mundo por Cristóbal Colón, o Machupiqchu por Hiram Bingham, de manera que la otredad postulada por el euro centrismo o el imperio norteamericano se revierte: es decir, ellos son los otros a quienes descubrimos; nosotros, no somos meramente objetos sino que poseemos nuestra subjetividad. Por otro lado, la teoría postcolonial es puesta en tela de juicio ya que desde los centros de la academia norteamericana o europea, en las metrópolis los intelectuales se limitan a un esclarecimiento de carácter externo, con cierto sesgo reivindicativo, sin promover en la praxis una transformación de la realidad considerada periférica. Más aún: el autor reclama que creación de una teoría postcolonial desde la periferia, con categorías cognitivas de una epistemología nativa, como producto de la infatigable creación de un imaginario, por parte de productores intelectuales tercamente encandilados por Aristóteles y Descartes, padres del racionalismo de occidente. Por otro lado, el autor desenmascara ideológicamente a los intelectuales y creadores que se forjaron en los movimientos estéticos del vanguardismo y modernismo, Vargas Llosa y Octavio Paz, y que en años mozos creyeron en la revolución, pero que luego claudicaron vergonzosamente con el neoliberalismo de las transnacionales. Ahora bien, en el apreciativo placer estético que le produjo la oralidad limeña del estilo Briceño, el autor pudo bien haber detectado, asimismo, le ideología del paternalismo caritativo de la oligarquía con respecto a los indios, o el racismo solapado de sus personajes en otras novelas. O en su apreciación del jazz, la retórica del silencio se manifiesta en otras artes, aún en el hidden discourse de Guamán Poma de Ayala, que se adelantó a Hegel en cuanto a lo positivo que es latente en toda negatividad. Otro de los cuestionamientos de Roncalla es la dicotomía de la escritura y la oralidad cuya confrontación sirve para explicar el proceso transculturador de la conquista y la colonización de las culturas nativas; en otras palabras, la convergencia del pensamiento racional europeo y el pensamiento mítico de las culturas nativas. ¿Pero, acaso, el sistema de signos y representación de la cerámica, la textilería, los quipus, etc., no eran acaso sistemas semióticos tan válidos como la escritura occidental? Como quiera que sea, de este proceso de hibridación emerge la escritura de los mestizos y los indios que, a través del uso de la retórica e historiografía renacentista, dejan filtrar sus respectivas ideologías bien de integración o rechazo de la cultura opresora con una sabia instrumentalización de sus propios sistemas escritúrales como el caso de Guamán Poma de Ayala y su retórica de la especialización de sus dibujos que cuestionan y rechazan la conquista y la colonia. Freddy Roncalla, su descendiente, es también un escribidor que pone en juego la diagramación del espacio de la página en blanco para escribir poesía mediante el uso de tres lenguas simultáneamente (castellano, quechua, e inglés), una poesía que trasunta la comunión del hombre andino y la naturaleza y la convergencia del espacio y tiempo de la dialéctica andina que maneja diestramente en sus apasionadas reflexiones sobre la violencia que abruma a la humanidad.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Eliana Dos Santos, de la cadena de televisión ORKUT, entrevista al escritor Nilo Tomaylla

“LA MEJOR DEFENSA DE UN
TERRITORIO ES INVERTIR EN LA EDUCACIÓN Y LA SALUD DE SUS NIÑOS”

ORKUT: ¿Podría decirnos quién es Nilo Tomaylla?

NT:
Nilo Tomaylla, es uno de los millones que hacen parte de los peruanos de a pie. Nací hace 57 años en la estancia
llamada Mutuypata, que pertenece al anexo de Chirirque, de la Comunidad de Santa Rosa que está en la provincia de Grau
del departamento de Apurímac. Mi primera lengua fue el quechua.

Esto es para ilustrarte que el Perú es grande,
profundo y diverso. Es este lugar que me ata eternamente al Perú, mi trayectoria posterior tiene menor importancia. Con
el privilegio de haber nacido en Mutuypata, yo conozco mi destino y el de mis compatriotas, aún radicando desde hace
treinta años en Ginebra.

ORKUT: ¿Cómo y de qué manera inició su participación en CAMBIA PERÚ?

NT: Hace dos años fui
invitado por el Lic. Carlos Jaico Carranza, junto a otras personalidades e intelectuales, para integrar CAMBIA PERÚ,
que estaba en plena génesis. Acepté y hoy apuesto por los principios novedosos que emanan de este grupo que nace dentro
y fuera de nuestro territorio. Yo soy un miembro más de esta agrupación.

ORKUT: ¿A su criterio, cuales son los
problemas álgidos de hoy día en el Perú?

NT: Hay problemas que vienen de lejos, como es el caso del racismo y el
pensamiento del Estado. Me explico. Según de las Casas, en la colonia era común atravesar con una pica un niño o a una
madre gestante, y en plena República el hacendado tenía el derecho de cortar la mano al peón que no podía recoger
suficientemente las cosechas. Ahora, tenemos Putis que aparece como la sepultura de nuestras almas. Bagua, donde
peruanos que vestían uniforme y cusma mezclaron sus sangres por la voluntad del Estado. Estas son actitudes inhumanas
que deben cambiar y sobretodo no quedar impunes. Por eso, nosotros decimos a los Señores García, Simón, Velásquez y a
la señora Cabanillas que tendrán que responder de estos hechos.

ORKUT: ¿El Estado peruano no ha cumplido entonces con
su labor?

NT: Nuestra historia es un rosario cuyas cuentas están hechas de dolor. El Estado no ha cumplido su papel de
ente tutelar de toda la sociedad, su posición fue completamente parcializada en desmedro de la mayoría.

ORKUT: ¿Y la
corrupción?

NT: En la actualidad el Perú afronta esta plaga llamada corrupción, la cual se alimenta incluso hasta de
las desgracias, consecuencia de las catástrofes naturales que han asolado al país. Nosotros nos preguntamos, ¿dónde
está el dinero de la ayuda internacional y que miles de peruanos recaudamos para la región de Ica? El Sr. Favre, amigo
del presidente, si hoy día vive tranquilo tendrá que respondernos un día.

Toda esta dinámica también ha llevado al
país hacia una cultura de miedo, a la cultura del soborno y del chamullo. A muchos conviene mantener este status quo
porque les da buenos réditos.

ORKUT: ¿Qué pasa entonces, no existe una verdadera oposición en el Perú?
NT: Existe una
oposición real y es el descontento popular, el cual hasta hoy no se identifica con ninguna bandera partidaria. Hay una
decepción y una desconfianza en el pueblo hacia las clases dirigenciales sean de izquierda o derecha. Este descontento
empieza a modelar una nueva lucha espontánea, libre de cualquier discurso ideológico, el cual se manifiesta en los
organismos locales, regionales y a cuya cabeza estuvo el movimiento indígena. El problema de la falta de oposición lo
constituye igualmente la vitrina de personajes que aparecen en periodos electorales para manifestar sus ambiciones,
unos más que otros, de ceñirse el bando presidencial.

ORKUT: ¿Qué objetivos persigue Cambia Perú y su dirigencia?

NT:
Muchos de nosotros nos hemos ganado espacios profesionales en los diferentes países donde vivimos, por tanto no nos
interesan las curules o los puestos políticos. Lo que si nos interesa es el destino de los millones de peruanos que
habitan ese mapa que se llama Perú. Vivimos en países donde se palpan las bondades y virtudes de una verdadera
Democracia y esto es lo que deseamos para el Perú. El secretario general de CAMBIA PERÚ, Carlos Jaico, al recibir este
encargo sacrifica muchas cosas personales porque considera como muchos que el Perú debe tomar otro rumbo. Él ha abierto
ya el debate nacional y deberá trabajar con los mejores elementos humanos de nuestro país y que el pueblo peruano
conoce.

ORKUT: A raíz de problemas de espionaje, últimamente se evocan problemas bélicos con el vecino país de Chile.
¿Cómo explica Ud. estos roces?

NT: De manera general, todo ser viviente tiene derecho a un espacio vital. Todo ser
marca su territorio y esos linderos son inviolables. Entonces es natural la prevención y la disuasión para salvaguardar
la integridad territorial.

ORKUT: ¿Estamos entonces ya cerca de un conflicto?

NT: El problema es que en Latinoamérica
este principio ha derivado en carrera armamentista siendo los únicos beneficiarios, los mercaderes de la guerra.
Algunos países han llegado incluso a disponer la cuarta parte de su presupuesto con el pretexto de la defensa nacional
y así ocultar corruptelas.

Pero si analizamos qué conflictos fronterizos de envergadura se realizaron en los últimos
cien años, sin contar la guerra de las Malvinas y la del Chaco, vemos que no hay ninguno. Esta es la prueba de que en
la región existe una vocación de Paz. Al final, esta parte de América comparte un solo pasado y un solo destino,
entonces es urgente pensar en términos de unidad. Evidentemente, la mejor defensa de un territorio es invertir en la
educación y la salud de sus niños. El día que todos los niños peruanos tomen 50 kilocalorías por kilo de peso y hayan
aprendido el pluscuamperfecto y la raíz cuadrada, ese día el Perú será poderoso.

ORKUT: ¿Pero cómo salir del problema
bélico?

NT: Debemos confiar los diferendos fronterizos a las instancias supranacionales, y sobretodo cumplir las
decisiones que de allí emanan. Con el país vecino del sur hay un diferendo marítimo que se ventila en el Tribunal de la
Haya, esperemos la resolución final. Pero este proceso y el asunto del suboficial espía – que tiene que ser juzgado por
las instancias peruanas pertinentes – no pueden constituir un casus belli, como muchos de manera inconsciente, del otro
como de este lado, empiezan a vociferar.
No debemos olvidar que el gran enemigo de Latinoamérica es la miseria, a ella
hay que combatir. Una guerra en la región significaría una catástrofe para todos. Por supuesto a muchos les conviene
“en río revuelto, ganancia de pescadores”.

ORKUT: ¿Cuáles son los proyectos más importantes de CAMBIA PERÚ?

NT:
Existen dos proyectos faros. El Tren Transandino, que va a recorrer la columna vertebral del Perú. Se empezará a
trabajar desde Ayacucho uniendo inmediatamente los otros dos departamentos más pobres, Huancavelica y Apurímac, hasta
completar su recorrido hacia el sur llegando a Puno y en el norte hasta Cajamarca. Será un proyecto de largo alcance,
con un horizonte de veinte años. Este proyecto modernizará al país y dará un crecimiento constante a la macroeconomía
peruana.

El otro proyecto es la reforma del Sistema Educativo para nuestra juventud. En resumen: una formación sólida
en la primaria, dónde se tendrá que aprender principalmente el dominio de la lengua y de las matemáticas. Luego en la
secundaria nuestros jóvenes podrán formarse en los Centros de Formación Profesional (CFP), de ahí saldrán los
diplomados en las diferentes profesiones desde comerciantes, agricultores, albañiles, empleados de banco, mineros,
informáticos o pescadores.

ORKUT: ¿Cuál es la razón que les hace incidir en este proyecto para la juventud?

NT: La
razón a la base es que hoy los 300’000 educandos que egresan de la secundaria cada año no tienen otra opción que llenar
seudo universidades. Muchas de estas universidades no tienen el nivel adecuado y vienen a ser una cortina para ocultar
el desempleo y el negocio de inescrupulosos, incluido congresistas, quienes hacen su chiringuito creando sus propias
universidades. La universidad debe tener otra dimensión y estar destinada a la investigación científica y a la
formación de profesionales de nuevo perfil. Es en esta dinámica, a la cual están estrechamente vinculados los Centros
de Formación Profesional.

ORKUT: ¿Cuáles son sus deseos para estas fiestas navideñas?

NT: Vengo de un pueblo
profundamente espiritual, nuestro país es religioso. En el Cusco he visto a muchos marxistas que a la hora de la
procesión ofrecían sus hombros para llevar las andas de la Mamacha Belen. La experiencia de mundo me ha enseñado a ver
con otros ojos al Perú.

Si tengo una deuda con mi pueblo, es suficiente haber nacido en esa tierra del sol. Es
compromiso, esperanza, canto, flor de nostalgia a veces de rabia insepulta. Pero no olvido que el cielo tiene el mismo
color en todas partes. Los emigrantes pudimos adaptarnos en otras latitudes, pero llevando siempre con nosotros una
casa que se llama Perú. Mi deseo es que el niño Manuelito esté sentado a la hora del almuerzo en cada uno de los
hogares peruanos.

¡Kausachun llaqta runa!

miércoles, 22 de septiembre de 2010

El presidente Evo Morales en el Hunter College de NY




El presidente Evo Morales en Hunter College, NY


Con la presencia de las autoridades universitarias, numerosos estudiantes, profesores, medios de prensa y público en general se llevó a cabo la presentación de la versión en inglés de la biografía del presidente Evo Morales escrita por el periodista argentino Martín Sivac en el Hunter College de Nueva York. Este histórico evento tuvo lugar el pasado lunes 20 de septiembre en la tarde. Luego del recibimiento, con el público en pie, y las presentaciones preliminares, el presidente Evo Morales habló de su biografía en relación a la discriminación y el marginamiento histórico de los pueblos indígenas bolivianos y de cómo su gobierno ha cambiado el rostro de Bolivia. En su breve exposición destacan la eliminación del analfabetismo, la reversión de la propiedad del los insumos en boca de pozo, con el 82 por ciento para Bolivia y el 18 para los inversionistas a los cuales se les respeta el derecho a recuperar su inversiones, el logro de un superavit fiscal, y el trabajo constante para solucionar los problemas de la población. También destacó la propuesta del agua, la energía, y las comunicaciones como un derecho humano, todos ellos supeditados al respeto por la Madre Tierra.
Al final de su exposición, luego de un saludo a la elección del presidente Obama, abogó por la no expulsión de los inmigrantes.

Más de ello se puede leer en el siguiente informe.


http://news.feetintwoworlds.org/2010/09/21/bolivian-president-evo-morales-tells-obama-stop-deporting-immigrants/

martes, 21 de septiembre de 2010

Cómo robar una elección / Nelson Manrique

Tomado de un diario local
que a su vez publica columnas ilegibles de su colunnista estrella.


Los 15 puntos que Susana Villarán le ha sacado de ventaja a Lourdes Flores han desencadenando un previsible terremoto político. En el Apra se profundiza la grieta que separa a García y la dirección de las bases. Desde la unidad de cuidados intensivos –a través de la columna de Mirko Lauer– don Armando Villanueva, el más grande líder histórico del Apra vivo, ha llamado a votar por Villarán. También ha llamado a votar por Susana Carlos Roca, cuya elección soberana como candidato a la alcaldía limeña por las bases apristas fue desconocida por la dirección del Apra siguiendo las directivas de García, para respaldar al fujimontesinista Alex Kouri.

Hay una saludable reacción ética en el Apra. Luego de que Kouri quedara fuera de juego García proclamó públicamente su apoyo a Lourdes (¿recuerdan que prometió mantenerse neutral en las elecciones?). La auditoría independiente a la gestión de Luis Castañeda que Susana ha prometido no estaba en su libreto. Lourdes, comprometida con Castañeda Lossio y llevando en su lista de regidores a su hijo, Luis Castañeda Pardo, daba garantías: prometía dejar la investigación del manejo de la economía de la alcaldía de Lima a las entidades del Estado, lo cual, para cualquier peruano medianamente informado, es asegurar que esas denuncias van a quedar en nada, como la del robo de 20 toneladas de documentos del archivo del ministerio de Salud –luego de que Hernán Garrido Lecca abandonó la dirección de ese ministerio–, o la del escándalo de los petroaudios, o la de los chuponeos realizados por BTS de Ponce Feijoo (a quien, según ha señalado Gustavo Gorriti, García encargó espiar a Ollanta Humala el 2006, premiándolo luego con un ascenso, a pesar de que ya había pasado al retiro; ¿o es que alguien cree que el chuponeo comenzó cuando Lourdes dijo “poto”?).

En la derecha, Aldo M., luego del fracaso de todas y cada una de sus campañas contra Susana, dedica unas pastillas para levantar el ánimo de Lourdes como para poner verde de envidia a Ricardo Belmont, en un divertido texto titulado “¡Dar la talla!” (Correo, 20/9/10). En él, le recuerda a Lourdes el fatal estado de ánimo en que se encontraba Simón Bolívar antes de lograr la victoria final sobre los realistas (¡vamos Lourdes, tú puedes!). No menos numantino es el título del artículo de José Barba: “La última batalla” (Correo, 20/9/10). Pero Barba es mucho más práctico. Su artículo podría titularse con propiedad “Manual práctico para robar una elección en la mesa de sufragio” y merece una reseña.

Barba –a quien García nombró su embajador en Panamá– explica que los personeros sirven –aparte de su obvia función de defender a su partido– “también para hurtar furtivamente tantos votos como sea posible”. Sugiere a continuación dos líneas de acción: “En los cerros de Lima y sus alrededores hay cerca de 2 millones de votos con un marcado desinterés político; lo cual quiere decir que quienes pueden terminar confeccionando el acta final de escrutinio son los personeros de los partidos políticos”.

Explica que esas actas “donde casi todos los electores han votado por una determinada opción, o donde dos partidos se han dividido matemáticamente los votos, son claramente fraudulentas, pero absolutamente válidas”. Sugiere luego que, usando la información de las encuestas, los partidos pueden entrenar personeros “para que las mesas con votación desfavorable sean nulas (basta agregar un dígito)”. En cambio –prosigue– “en los distritos totalmente favorables, los personeros serán capacitados para evitar cualquier nulidad”. Barba recuerda a los interesados que está en juego no sólo una ardiente disputa ideológica sino dinero contante y sonante: “Una campaña es una inversión muy grande en todo sentido, y todo esto se irá al tacho si en la última y decisiva batalla, que es la hora de contar los votos, no estamos allí”. Una vez explicado cómo perpetrar el fraude, remata con un sibilino: “El que tenga oídos para oír, que oiga”.

Un consejo al equipo de Susana: se requiere una movilización para reclutar los 36 mil personeros que impidan que se robe el triunfo popular y para eso son útiles las redes sociales. Convertir las simpatías por Susana en participación activa.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Kachikachicha tukullaspaymi presentado por Numa Armakanki

Nn el marco del Primer conversatorio virtual sobre lenguas indigenas publicamos esta interesante entrevista al cantante Numa Armakanki. El libro en cuestion responde de forma afirmativa y en la practica de si es posible una escritura abstracta, metalinguistica y teorica en quechua, ademas que postula el dialogo interlinguistico entre el Runa Simi, el ingles y el espanol. Por demas vale la pena escuchar las 17 cancones que acompanan al libro, algunas de las cuales se pueden ver en el mismo you tube


lunes, 13 de septiembre de 2010

Unidos contra impunidad

Apoyando a las movilizaciones y recitales en contra de la impunidad. Que no solo se celebre la revocatoria del decreto, sino que tambien se deroguen klos otros tres pro impunidad y que no se llegue a una situacion tan absurda que legitime a un conocido racista como power broker


jueves, 9 de septiembre de 2010

Tres maestros: Manuelcha Prado, Luciano Quispe y Miguel Mansilla Guevara

Una de las grandes canciones del maestro y wayki es esta donde Manuelcha afirma un sonido distintivo al hacer que la guitarra parafrasee al arpa

Chikituku por Manuelcha Prado



Por su parte Luciano Quispe, en un estilo impecable, ejecuta el arpa con alusiones a la guitarra andina


rimapayachkanku






Parece que la presentacion de Luciano Quispe es en homenaje al maestro coracoreno Miguel Mansilla Guevara, cuyos cuatro cds (regalados por Ugo Carrillo) hey estado escuchando estos ultimos meses. En partes de su musica hay tamnbien un dialogo con Manuelcha, pero su voz y sentimiento son propios. Notese en este video amateur, no editado el sentimiento que le pone don Miguel Mansilla. Toda su produccion merece ser escuchada con mayor atencion.

Escritura e Ideologia en Historia de Mayta / Blas Puente Baldoceda, Ph.D

Tomado de Hipocrita lector


I

Historia de Mayta ha suscitado un inacabable debate entre los críticos por lo controvertida que es la novela en los niveles de estructura narrativa, lenguaje literario e ideología. Exploro algunos aspectos de dichos niveles mediante el manejo dos conceptos narratológicos --autor implícito y situaciones narrativas-- para probar la validez estos conceptos en el esclarecimiento de las relaciones entre historia y ficción y sus implicancias ideológicas.

Autor implícito, término acuñado por Booth, --llamado también el segundo yo, el alter ego novelesco,-- es la proyección literaria del autor biográfico que surge de la totalidad del texto literario. Es la imagen mental del autor biográfico que los lectores se forjan a partir de la lectura de Historia de Mayta. Rimmon-Kenan lo define precisamente como “un artificio que es inferido y ensamblado por el lector en base a todos los componentes del texto”(87). El autor implícito es el que produce el mundo novelesco y lo transmite al lector potencial que concretiza el sentido total mediante una lectura activa (Lintvelt, 18)., Por otro lado, el autor implícito y el lector potencial no se enuncian en el texto literario, es decir, entre ellos no existe una comunicación lingüística directa y explícita. Y esta carencia de voz dentro del texto, es lo que diferencia al autor implícito del narrador. Genette advierte enfáticamente a los que todavía los confunden: el autor implícito no es una instancia narrativa, sino una idea del autor biográfico que se infiere del texto. (Nouveau 102). Chatman, por su parte, establece undeslinde preciso entre ambas:


[El autor implícito] no es el narrador; al contrario, es el principio que inventa al narrador y todo lo demás que existe en la narración, es el que baraja las cartas de una manera personal, y genera los eventos en que participan los personajes, mediante palabras o imágenes. A diferencia del narrador, el autor implícito no dice nada. En otras palabras, carece de voz y otros medios directos de comunicación. Nos orienta en silencio, a través de la estructura total del texto, con todas sus voces seleccionadas que nos dan acceso al texto. Se entiende la noción de autor implícito con mayor claridad cuando comparamos diferentes obras escritas por el mismo autor real o biográfico pero que presuponen diferentes autores implícitos” (148)


Ahora bien, hecha la distinción entre autor implícito y narrador, procederé a reconstruir algunas de las opciones ideológicas y estéticas del autor implícito que subyacen a la novela Historia de Mayta y la manera como se insertan en la dinámica de las situaciones narrativas. Para el esclarecimiento de la estructura narrativa, resultan sumamente efectivas los conceptos de nivel y persona planteados por Genette. El narrador en el nivel extradiegético está fuera de los sucesos narrados, mientras que en el nivel intradiegético está dentro de ellos; por otro lado, el narrador en persona hornodiegética actúa como personaje en sucesos narrados, mientras que en persona heterodiegética no participa como tal en ellos. Historia de Mayta está organizada en base a dos situaciones narrativas. El narrador que se propone escribir una novela sobre la insurrección ocurrida en Jauja, basándose en las entrevistas con los familiares y allegados de éstos, se ubica en una situación narrativa extradiegética y homodiegética cuyo discurso literario se vierte en el presente gramatical. Es extradiegética porque el narrador se constituye en la primera instancia narrativa al asumir el acto de escribir como autor --hecho que lo coloca fuera de los sucesos narrados, y es homodiegética porque que participa en ella como un personaje. Sin embargo, cuando este narrador, que se desempeña en la ficción corno autor y personaje, recuerda sus experiencias infantiles compartidas con el Mayta-colegial , y los esporádicos encuentros con el Maytamilitante de izquierda, se ubica en el nivel intradiégetico, ya que se instala dentro de los sucesos narrados. Otra situación narrativa que se vierte en el pasado gramatical y supeditada a la anterior, puede ser caracterizada como extradiegética porque se narra desde fuera los sucesos de la insurrección de Jauja, pero esta vez la persona es heterodiegética porque el narrador no participa como personaje en dichos sucesos. Esta distinción de de persona narrativa es pertinente en la medida en que nos permite explicar en términos narratógicos las transposiciones que se operan en la narración: por ejemplo, cuando el narrador en situación hornodiegética nos narra sus impresiones y recuerdos en el Museo de la Inquisición y, repentinamente, se traslada a una situación hetereodiegética para narrar las impresiones y recuerdos de su personaje Mayta al que lo ubica en el mismo escenario. En este caso ¿cómo se explica este cambio de la homodiegesis a la heterodiegesis?. Es obvio que el narrador quiere fusionarse íntimamente con la experiencia subjetiva del personaje. Este continuum que va desde la narración (“narrating”) hacia la experiencia subjetiva del personaje (“experiencing self”), es un proceso de reflectorización de la situación narrativa (Stanzel, A theorv, 34)

Reisz de Rivarola ha descrito la estructura narrativa de Historia de Mayta utilizando también la teoría de Genette y concluye que existen dos niveles: un nivel primero con un narrador-personaje que narra en presente y que subordina un nivel segundo con un narrador-escritor que narra en pasado. Aunque describe con precisión el carácter homodiegética de la primera situación narrativa, no hace lo mismo con el nivel y la persona de la segunda. Por otro lado, la mencionada crítica ve obligada a esclarecer que en ambos niveles los narradores pertenecen a la misma identidad personal --el escritor--, aclaración que se hubiese evitado, si habría seguido la advertencia de Genette, según la cual sus categorías narratológicas no caracterizan a individuos o entidades sino a situaciones o funciones narrativas. En lo que si acierta Reisz de Rivarola es en la explicación de cómo se conectan ambas niveles, cuando dice:

La conexion entre los dos niveis se produce, por lo común, mediante alguna redundancia lexica o temática (repetición de una palabra o una unidad semántica mayor) o mediante una aparente respuesta o un aparente comentario a una pregunta o aseveración del nivel diegético precedente (...) semejante tipo de conexión, que yo me atrevería a bautizar como “pseudodialógica’ (pues se crea la sensancion de que los personajes ubicados en distintos niveles dialogan entre si. (847-848)

Una distinción más precisa entre quien habla y quien ve dentro de Historia de Mayta, es decir, entre voz narrativa y focalización podría contribuir a explicitar con mayor rigor la estructura narrativa. En cuanto a la focalización --denominada también “punto de vista” o “perspectiva”-- la narración es presentada mediante tres maneras de focalización: focalización cero, focalización interna y focalización externa (Genette, Narrative 189-90). En esta novela, la voz narrativa del narrador se manifiesta con la focalización externa cuando describe a los entrevistados y su medio ambiente: los ve desde fuera y no puede penetrar los pensamientos y sentimientos ajenos; con focalización interna cuando ve las cosas desde su propia conciencia y la conciencia de Mayta; y con focalización cero cuando describe el Perú apocaliptico plagado por el terrorismo, la guerra y las intervenciones extranjeras, y los ambientes y los otros personajes que intervinieron en el movimiento subversivo. En este tipo de focalización el narrador posee mayor grado de omnisciencia y omnipresencia. En suma, en Historia de Mayta es obvia la destreza en el manejo de las diversas posibilidades combinatorias de nivel, persona y focalización. Sin embargo, el pseudodiálogo de los dos niveles resulta no sólo artificioso, sino monótono, y en cierta medida la verosimilitud de la fábula pareciera ser afectada por dicho artificio. Por otro lado, el logro de la simultaneidad espacial y temporal con miras a lograr la totalidad en el mundo ficticio, se ve interferida por la carencia de un conocimiento íntimo por parte del narrador de algunos de los espacios del mundo referencia!, como, por ejemplo, la cultura y el socio!ecto andinos.

En cuanto al discurso literario, el narrador de Historia de Mayta exhibe un rico repertorio de formas discursivas tales como el discurso narrativisado cuando el narrador asume directamente la narración de los pensamientos de los personajes secundarios y la descripción de ambientes; e! discurso transpuesto --llamado tambien monólogo narrado-- cuando el habla del personaje manipulado por el narrador en forma de discurso indirecto regido y discurso indirecto libre; y el discurso citado cuando el narrador cita literalmente los pensamientos tal como se verbalizan en el discurso interior en forma de discurso directo y de discurso directo libre. En esta última forma no existe ningún signo demarcativo y poseé la autonomía del discurso inmediato. Ahora bien, con respecto a la estructura lingüístico-estilístiva de dichas formas discursivas, Oviedo señala que la textura de la novela es ensayística y periodística. El lenguaje es excesivamente explanatorio y analítico, más adecuado a la discusión de ideas, y abunda en series asindéticas de palabras o frases enteras de estructura triádica, Esta reiteración contribuye a crear una monotonía rítmica (Historia, 155). Asimismo, cuando el narrador adopta expresiones del lenguaje popular le produce al crítico un efecto pintoresco. Habría que agregar, sin embargo, que deficiencias en el lenguaje literario nó se deben atribuir ingenuamente a la premura que tuvo el autor biográfico de culminar dicho proyecto literario, sino al hecho señalado por Zapata: la novela es una suma de monólogos controlados por la voz evaluativa del autor- narrador (Trampas, 195). No es una novela polifónica como La ciuda y los perros, donde la rica orquestación de las diferentes voces representan dinámicamente la heteroglosia de la sociedad peruana.

II

Ahora bien, del narrador de la primera situación narrativa extra-heterodiegética, llamado también narrador-personaje o narrador-autor-personaje, se autodefine como un escritor para quien la creación de ficcion realista consiste en saber mentir con conocimiento de causa; de allí que se proponga a reconstruir ficticiamente un hecho histórico --el intento subversivo de tendencia marxista-leninista ocurrido el 24 de mayo de 1962, cuyos protagonistas fueron un joven alférez de la Guardia Republicana, Francisco Vallejos y Jacinto Renterfa, un viejo militante trotzquista, que sirvió como referente para la construcción del personaje Alejando Mayta. La ficción se elabora utilizando los testimonios de familiares y allegados porque el método de trabajo de este narrador consiste en escribir historias a partir de la historia en mayúsculas y mediante la observación de la mayor cantidad de datos, el cotejo minucioso de diversas versiones, y el alambicado montaje de las mismas, pero, sobre todo, mediante el fantaseo con grandes dosis de invención. Es más: al narrador no le importa si dichos testimonios son falsos o son verdaderos porque no escribe una historia real sino una novela realista donde, según él, hay más mentiras que verdades. En otras palabras, no está interesado en contar lo que realmente pasó, sino que partiendo de dichos testimonios inventa con la mayor vitalidad posible una novela que no es más que “una versión pálida, remota y falsa” del suceso histórico. Este narrador imagina, evoca y conjetura fébrilmente, cree que en la historia en mayúsculas también existe invención; en consecuencia, esta hecha de mentiras. Más aún: afirma que la información de los medios de comunicación y la que circula entre las personas comunes ha de dejado de ser objetiva para convenirse en fantasía, o sea, la realidad peruana es la más absoluta ficción porque todos mienten sin excepción. En algún momento dice:



“Informar” es ahora, entre nosotros, interpretar la realidad de acuerdo a los deseos, temores o conveniencias, algo que aspira a sustituir un desconocimiento sobre lo que pasa, que, en nuestro fuero íntimo, aceptamos como irremediable y definitivo. Puesto que es imposible saber lo que de veras sucede, los peruanos mienten, inventan, sueñan, se refugian en la ilusión. Por el camino más inesperado, en el que tan poca gente lee, se ha vuelto literaria(274)


Por otro lado, los sucesos de Jauja lo convencen de: lo misteriosas e imprevisibles que son las ramificaciones de los acontecimientos, esa complejísima urdimbre de causas y efectos, reverberaciones y accidentes, que es la historia humana (185) Asimismo, cuando Mayta se atormenta con la duda sobre la deserción de los grupos que en un primer momento se comprometieron participar en la subversión, decide en ese momento restarle importancia al hecho porque considera que cobrará relevancia cuando “la historia tomara cuentas y estableciera la verdad”. Acto seguido, el narrador replica desde el presente que él es la historia y sabe que “no es tan sencillo, pues no siempre el tiempo decanta la verdad” (280). Me atrevo a postular que frente la concepción dialéctica de la historia de Mayta, el narrador contrapone una concepción antidialéctica, según la cual , los acontecimientos de la historia se entretejen de manera imprevisible y accidental y, por consiguiente, su decurso es extravagante y misterioso.

El análisis de la ideología subyacente del narrador, se facilita enormemente si se adopta como marco teórico la critica ideológica elaborada por Terry Eagleton. Partiendo del principio de que la ficcionalidad es la esencia del texto literario, dicho crítico postula que la producción de significados de un texto ficticio son representaciones de la realidad como objeto imaginario, y no las situaciones concretas de la realidad histórica. Debido a la ausencia de la realidad histórica en la ficción, ésta adquiere el privilegio de una libertad sin límites, pero que, en definitiva, no responde sino una necesidad interna del carácter ficticio del texto. A diferencia del texto historiográfico--cuyo objeto es la realidad histórica--el texto ficticio auto-produce su propio objeto, o sea, es auto-referencial. La ficción no se refiere, pues, a situaciones concretas de la realidad histórica, sino que su autoreferencialidad se encuadra dentro de ciertos parámetros ideológicos, de modo que su relación con dicha realidad histórica es mediatizada., aunque ésta, en ultima instancia, es el contexto en que se produce dicha autoreferencialidad de la ficción. Esta compleja relación entre ficción, historia e ideología es planteada por Eagleton en los términos siguientes:

El texto literario produce la ideología sin necesidad de referirse en su textura a la realidad histórica. Se configura como una entidad autónoma de hechos imaginados o pseudo eventos cuya importancia radica en la manera corno contribuyen a modelar y perpetuar un proceso de significación. Aparentemente, la realidad histórica se distancia y se torna abstracta, mientras que dicho proceso de significación adquiere mayor relevancia y se toma más concreto. De este modo, el texto literario parece autoproducirse y autodeterminarse con absoluta libertad, porque no esta obligado por la necesidad de reproducir la realidad histórica. Sin embargo, esta aparente libertad absoluta del texto literario simplemente oculta su fundamental determinación por los parametros de la matriz ideológica. Si al nivel pseudoreal--es decir, al nivel de los existentes y eventos imaginarios--cualquier cosa puede suceder, esto no es verdad al nivel de la organización ideológica; de manera que la libertad absoluta del nivel pseudo-real es una mera ilusión, ya que lo pseudo-real --es decir, la ficción-- es el producto de las exigencias ideológicas que saturan sus modos de representación (Criticism 74)


La ficción como producto de la mentira en Historia de Mayta debe entenderse como la propuesta de que la ficción es un proceso de significación autónomo e inmanente, conformado por lo pseudo eventos imaginados por la capacidad inventiva del narrador. ¿Pero como explicar el afán de mentir con conocimiento de causa?. En primer lugar, el narrador reconstruye una situación concreta de la historia real --el conato subversivo en Jauja--, pero se propone persuadir que escribe una novela y no un libro sociopolítico; por lo tanto, le asiste el derecho de inventar mentiras con la más absoluta libertad, lo cual es inobjetable ya que su trabajo no consiste en reproducir fielmente la realidad histórica. Pero esa absoluta libertad de invención funciona dentro de una matriz ideológica, es decir, dentro del cuerpo de principios y prejuicios que constituyen a la vez una visión del mundo y un sistema de valores. Si bien es cierto que al nivel ficticio o pseudo real de la Historia de Mayta el narrador es libre de inventar cualquier cosa que le permite su capacidad imaginativa --la homosexualidad del personaje Mayta o el Perú apocalíptico--, esa aparente libertad se inserta dentro de sus parámetros ideológicos implícitos en los modos de representación ficiticia. De hecho, esta ideología no es expone explícitamente en el texto, sino que es insinuada de manera oblicua, especialmente en los llamados “silencios textuales” que revelan a todas luces las pautas ideológicas del autor implícito. Es Macherey quien sostiene que la ideología esta presente en el texto en forma de silencios elocuentes, de vacíos y fisuras significativas. Eagleton comenta las ideas de dicho crítico de la siguiente manera:

Son estos silencios los que el crítico debe explicitar: es el subconciente del texto al que debe interrogar, el subconciente que no es otra cosa que el juego de la historia misma en la márgenes del texto. Al afirmar una cosa, el texto puede afirmar simutáneamente otra, que no es necesariamente lo mismo; el texto, por su naturaleza, es incapaz de decir una sola cosa a la vez. Lo que el texto nos revela como totalidad no es, entonces, no ésta o esa secuencia de significados, sino su conflicto y diferencia; la articulacion del espacio vacio que divide y une al mismo tiempo sus significados múltiples. (Against 15)


Ahora bien, volviendo al análisis ideológico del narrador, cuando éste se pregunta a si mismo porque se obsesiona en contar la historia de Mayta responde que le conmueve su fuerza dramática. En el carácter absurdo y trágico del conato subversivo de Jauja, el narrador cree encontrar elementos oscuramente sugestivos tales como la truculencia, la marginalidad, la rebeldía, el delirio y el exceso. Esta obsesión por lo espectacular y lo intensamente dramático, lo condiciona en cierto modo cuando deja entrever que la intentona revolucionaria de Rentería y Vallejos fue un delirante aventurerismo, fruto de la insensatez, la irresponsabilidad y la ingenuidad grotescas, tal como lo asevera Cornejo Polar en una sagaz interpretación ideológica de la novela. Según este crítico, el narrador-autor-personaje de Historia de Mayta, extiende la ficcionalización a un terreno que le es ajeno: la interpretación ideológica de la historia del Perú de los últimos veinte años; por esta razón, detrás de la manipulación fabuladora de la realidad histórica en la novela se esconde una conciencia real que tergiversa los hechos reales. Por ejemplo, el hecho de haber adelantado la cronología del conato subversivo trotskista de Jauja--de 1962 a 1958--, no es gratuito: obedece a la necesidad de erigirlo como un símbolo inicial de todos los movimientos populares para subvertir el orden establecido por la sociedad dominante--las guerrillas del 60, los levantamientos de los campesinos de la misma década, el terrorismo de Sendero--, todos ellos eslabones de la violencia revolucionaria izquierdista cuya creciente intensificación culminará en la desintegración apocalíptica del Perú.

Es obvio, pues, que en Historia de Mayta la ideología del narrador es congruente con las pautas ideológicas que establece el autor implícito. Es más: el narrador, una instancia puramente textual, converge a nivel ideológico con el autor biográfico. Esta convergencia se consolida por el hecho de que el narrador de Historia de Mayta comparte con Vargas Llosa algunos rasgos psico-sociales o autoindentificadores tales como su estadía en París, su residencia en Barranco, su condición de escritor y su hábito deportivo de correr. Lo anterior me induce a concluir que el autor biográfico, el autor implícito y el narrador convergen en un objetivo ideológico común: presentar una radiografía caricaturesca de la gran frustración ideológica y política de los revolucionarios e intelectuales marxistas- leninistas en el contexto peruano. Por esta razón, Mayta, que los tipifica, es descrito como un inadaptado y resentido social con tendencia a la autodestrucción, cuya vocación religiosa en su infancia lo predispone a la instransigencia de un sectario y al dogmatismo de un fanático; como un ser anormal debido a su homosexualidad; y, finalmente, como un idealista ingenuo con espíritu heterodoxo y herético que milita en los diversos grupúsculos estériles del mundillo “sórdido, estrecho y vil” de la izquierda peruana, caracterizada por su sectarismo, infantilismo y excesivo radicalismo, y donde impera el cálculo, las segundas intenciones y una retórica pre-fabricada. Estos revolucionarios e intelectuales marxistas- leninistas son descritos corno oportunistas, corruptos, intrigantes y proclives a la traición, que trafican con la revolución y la convierten en algo esóterico y pedante por sus bizantinas discusiones teóricas, su esquematismo y su miedo a acción política, y si actúan están predestinados a la nada porque no saben llegar a las masas. Urdanivia Bertarelli, incide en lo mismo, cuando concluye que los personajes de Historia de Mayta son entes esquematicos, estereotipados y preconcebidos, meros símbolos inmutables de clases y grupos sociales: Mayta, el revolucionario utópico de izquierda; Moises Barbi Leyva; el pequeño burgués radicalizado; el Senador Campos, el militante de izquierda que se ha dejado ganar por las comodidades de la vida burguesa, etc, y todos estos personajes acartonados funcionan como vehículos para probar una tesis a priori: “los grupos de izquierda yerran en su praxis porque parten de un análisis equivocado del Perú” (Realismo 138-139). Por otro lado, el haber seleccionado a un militante del trotskismo, grupo insignificante, marginal y heterodoxo, como símbolo típico de toda la izquierda marxista- leninista del Perú, responde a la misma estrategia de reducir maliciosamente todo proceso revolucionario peruano a la “enloquecida aventura de Vallejos y Mayta”.

Un lector desfamiliarizado con el contexto peruano, al terminar de leer Historia de Mayta, se inclina a creer que crisis política de la sociedad peruana se debe al aventurerismo revolucionario de las sectas marxista-leninistas, y no al sistema social injusto que la genera. Es lo que Cornejo Polar denomina la causalidad trunca y consiste en:

situar en el origen de la historia que narra a la subversión y no al orden social que la explica, de modo que si se trata de explicar responsabilidades en esta historia trágica, todas --o casi todas-- recaen en quienes se rebelaron contra un sistema injusto y degradante, mientras los instauradores y beneficiarios de ese orden o no tienen la culpa o la tienen muy indirectamente (Historia, 85)

Y para concluir: en el capítulo X de Historia de Mayta, el narrador con un cinismo sin límites nos dice a sus lectores:

Mi interés no es político, es literario. ..“ (322)

Espero críticamente haberlo desmentido, y de ese modo haber sacado a luz el gran contrabando ideológico que se disirnula sútilmente en los silencios elocuentes de la novela.

Obras citadas

Cornejo Polar, A. “La historia corno apocalipsis’t, Quehacer , Lima, 33 (1985), 76-86
Chatman, Seymour Story and Discourse, Narrative Structure in Fiction and Filrn. Ithaca: Corneli UP, 1987.
Eagleton, Terry. Criticism & Ideology. London: NLB, 1986
Against the Grain. London: Verso, 1986
Genette, Gérard. Narrative Discourse. An Essay in Method. Trans. C. K. Scott Moncrieff. Ithaca: Cornel UP, 1980
Narrative Discourse Revisited. Trans. Jane E. Lewin. Ithaca: Cornel UP, 1983
Macherey, Pierre. Pour une Théorie de la Production Littéraire. Paris: François Mapero, 1966.
Lintvelt, Jaap. Essai de Typologie Narrative. Le “point de vue”. Paris: Librairie José Corti, 1981
Oviedo, J.M. “Historia de Mayta: una reflexión política en forma de novela”, Antipodas 1(1988), 142-159
Reisz de R, S. “La historia como ficción y la ficción como historia: Vargas Llosa y Mayta”, NRFH 35 (1987), 835-853.
Stanzel, F. K A theory of narrative. Trans. Charlotte Goedsche. London: Cambridge UP, 1982
Urdanivia B, E. “Realismo y consecuencias en Historia de Mayta”, RCLLv 11,23 (1986),135-140.
Rimmon, Shlomith Narrative Fiction: Contemporary Poetics, London: Methuen, 1983
Zapata, Roger. “Las trampas de la ficción en la Historia de Mayta”, En La historia de la literatura Iberoamericana: Textos del XXVI Congreso del Instituo Internacional de Literatura Iberoamericana. Eds. Chang-Rodríguez y de Beer. New York: Ed. del Norte, 1989

viernes, 3 de septiembre de 2010

SONIA YASMINA Y UN OLVIDADO PACTO / Julio César Chalco Fernández

Ancha kusikuywanmi kay Julio Cesar Chalcopa Pututu cultura Ollantaytambinapi qellqasqanta kaqmanta reqsichini. Alli hay un comovedor testimonio sobre una de las mas grandes cantantes del huayno, Sonia Yasmina, que donde quiera se encuentre reciba nuestro aprecio, admiracion y mejores deseos. La unica forma de hacerle siquiera un poco de ayni por todo lo que nos ha dado. Agradecemos tambien a Angel Romero, que se las trae, haber puesto los valiosos videos de Sonia Yasmina en you tube.


SONIA YASMINA Y UN OLVIDADO PACTO
Por Julio César Chalco Fernández



Un olvidado día mi padre y yo hicimos un pacto secreto en la imposible sala de la casa donde vivíamos en alquiler, allá en la Sicuani de inicios de los 80. Yo no tocaría el minicomponente donde el escuchaba la voz de aquella misteriosa mujer que le estremecía con su canto y él me compraría mi primera cinta de Los Enanitos Verdes.

El pacto estaba hecho y ninguno de los dos estaba dispuesto a romperlo. A papá no le interesaba ese grupillo de hippies desaliñados que cantaban como gringos, y a mí me perturbaba el alma el repique ensordecedor de aquel caldo de guitarras y voces que aullaban entre quechua y castellano. Él que era el dueño del mini escucharía todo lo que quisiese la voz de la misteriosa mujer y yo aprovecharía las tardes libres para cantar al ritmo del extraño de pelo largo de mi hipotética cinta. Al menos así debía cumplirse el pacto: el no cumplió y en venganza compré en secreto la cinta añorada.

Tiempo después papá se dejó arrastrar por su borrachera crónica y esta se lo llevó una mañana de carnaval. Semanas después de que lo enterraron me enfrenté con su bíblica colección de vinilos y cintas que fui devorando con la única intención de encontrar retazos de él que quedaron desperdigados en aquella música que no me atraía. Un día me acordé de la mujer de la voz misteriosa que hipnotizaba a papá y destripé todos los posibles cajones donde él hubiese escondido su cinta favorita. Quería encontrar en esa música a papá y cobrarle todas las promesas atrasadas y olvidadas que no había cumplido. En esa empresa escuché hasta el cansancio a Los Errantes de Chuquibanba, el Trío Imperio, Martina Portocarrero, Los Campesinos, Flor Pucarina la voz imponente del Picaflor de los Andes, Juanita del Rosal, Pastorita Huaracina y hasta a Condemayta de Acomayo pero no pude lograr mi cometido.

Un día, derrotado en mi búsqueda, pregunté a mamá sobre el destino de aquella cinta.
– La arrojé a la basura, porque ya no servía- dijo e imperturbable continuó haciendo bollos de nabo para el almuerzo de aquel día.
– Por lo menos dime el nombre de la cantante- insistí. Mamá alzó la cabeza y me miró fijamente con aquellos ojos tiernos que incluso ahora, me hacen sentir niño. Y como si fuese el momento de darme la revelación familiar de un secreto guardado desde siempre dijo – se llama Sonia Yasmina - y se aprestó a darle más aire a la pequeña cocina de kerosene. Desde aquella vez no volvimos a hablar sobre el asunto.

Compré en secreto aquella cinta con los ahorros de mi vida, allá en la antigua discoteca cercana a la plaza de armas y la empecé a escuchar como un demon lover todas las noches con la esperanza hallar alguna melodía que me trajese de vuelta a papá. No volví a reencontrarme con papá, pero desde aquella lejana vez no dejo de escuchar la voz inusual de la gran diva de la música cuzqueña. De aquella cinta aun conservaba la tapa de cartón donde se podía observar la imagen de una mujer sonriente, de largo cabello azabache y vestido de rosa. En el título se podía leer con letras rojas “Vuelve”. Escucho desde siempre a Sonia y mediante ella he logrado escuchar toda la música que, por lo menos, la región Cusco le ha dado al Perú.

La música es algo que sucede dentro de nosotros mientras hacemos otras cosas, crece dentro de nosotros hasta que emerge y se hace presente de manera inevitable en nosotros. Esto mismo me ha sucedido con Sonia. Escucharla significo la llave desencadenante que me hizo inundar de la música de papá, mamá y la abuela Pepa. Basta escuchar una sola de cualquiera de sus canciones para que el corazón se me inflame y sienta que la música es sangre y latido dentro del corazón en referencia a nuestro Luis Nieto.

Hace unos años me enteré que el INC Cusco la había declarado Patrimonio de la Cultura Viva 2007 y como que su imagen lamentable y decadente, y su alcoholismo crónico se quedaban del lado y volvía nuevamente por los fueros para alegría de los que la admiramos. Incluso en aquel año grabó algunos videos de gran calidad que están desperdigados en la marea electrónica del youtube, pero su aparente mejoría solo fue un haz de medio día. La última vez que la vi fue un una presentación que se hizo en las puertas del Colegio Nacional de Ciencias el año 2008. Su imagen imponente y lamentable a la vez, me conectó ineludiblemente con la década de los 80 y me hizo ver a papá danzando con sus pies descalzos sobre el entablado del segundo piso de nuestra casa del final de la ciudad, con el minicomponente en el hombro y la voz de Sonia Yasmina en sus orejas cantando “Ojos azules” del maestro Manuel Casazola. En aquella presentación nadie quiso reconocerla, nadie se dio por enterado. Todavía se me queda la imagen del arpista que huyó avergonzado entre la multitud que no imaginaba quien era realmente aquella mujer.

Ahora, cada vez que vuelvo a Sicuani, busco en el panteón de San Felipe la morada de papá y ambos escuchamos por el MP3 a nuestra adorada Sonia Yasmina. Seguramente al recorrer las carpetas del artilugio papá se topa también con la música de mis Enanitos Verdes, pero ya no puede fruncir el seño. El artilugio es mío y un pacto es un pacto.

Barcelona 15 de junio de 2010.


miércoles, 1 de septiembre de 2010

Calle grande grand Street 3 / Fredy Roncalla



Texto e imagen de Fredy Roncalla


Como juntados por un imán de brujo que atrae clavos torcidos y virutas oxidadas, ahí están los viejos. Aparece Jesús, el viejo boricua, “como estas, che” con un acento argentino que recuerda al del profesor de música, boricua también, que tiene a Gardel como dios personal y nunca entendió porque el pintor peruano mandara al cantor al carajo para demostrar que no era dios ni ocho cuartos. Va de paso a China Town donde comprará camarones para su mujer, pero anda en busca de relojes usados que los cambia por cosas que se ha encontrado en la basura. Otro viejo, dueño de varios edificios, que siempre usa el mismo terno sucio y las mismas alpargatas viene a comprar la foto de Huanchaco. Te pagará lo que pides por los objetos mas dispares y es el único de los chinos que no regatea hasta el cansancio, como aquel se tiró un rollo de siete horas en mandarín para conseguir un taladro a cinco pesos menos, o como el otro que solía comprar proyectores usados antes de irse a misa y encajarlos en la covacha de su hija. Jodones y dulces. Y más tacaños que una piedra. Está el de 94 años, que se viene caminado desde Brooklyn luego de bañar a su mujer y trae unas tortugas de hueso con ojitos de rubíes falsos. Viene con una silla en la mano, conversa un poco en español, cuenta unos chistes y sigue su camino. El indio americano, de Alaska, que ha vivido toda su vida en Puerto Rico, marino mercante, boxeador, contando historias de cuchillos y cárceles, acompañando a Marios, buena gente, que él y yo somos la misma cosa, boricua, tienes un cigarro?. Y el polaco, skeleton, que anda con su par de perros, recoge sillas en una camioneta Honda del tiempo de los Pica Piedras y anda en short y sin camisa verano, invierno, otoño y primavera. Salvo aquellas veces en que le nace vestirse un poco y se prueba un vestido de mujer y se pinta los labios la tarde entera. La señora que solía pedir que le engastaran piedras cada semana para que sus enfermeras la cuidaran mejor ya no viene. Pero aun lo hace la de pelo blanco, que baja a paso firme desde el Upper West Side en busca de la rusa Olga. También está la peruana de la ropa vieja. Dice el mejicano del lado, cuya mujer es un círculo con patas y pelo teñido de rubio, que él fue quien le enseñó el negocio. Pescan con caña y anzuelo ropa usada de las cajas de donación de Salvation Army y las venden barato. Es menuda y de empuje, purito Huancayo. Uno de los hijos le maneja el carro y trabaja en un hospital, el otro es un criollito arrogante, y el que se queda con ella es un gordo agradable al que la vieja se la pasa mentándole la madre. S. llega buscando fierros viejos en el suelo para sus esculturas. Poeta, matemático y diseñador de collares de residuos industriales, anda con un chaleco sucio y una cola de caballo. Uno nunca sabe como llega a conocer a estos viejos carismáticos, que suelen mostrar un humor sutil y desprendido, a medio paso de la muerte y al margen de las convenciones, pero buscando cordones para amarrarse a la memoria y canchas para pronunciar las palabras no pronunciadas en la gran arquitectura de la soledad que es esta ciudad de solitarios. Me atrajo verlo pescar sus pequeños tesoros en el suelo como lo hacia en Cañete, caminando al borde de la Panamericana recogiendo pernos, guachas, latas aplastadas, pedazos de llanta que solía guardar en un techo de Castillo de Drácula, que era donde vivíamos encima de una ferretería abandonada, a la que uno debía bajar por la claraboya con una escalera prestada o quemándose las manos con una soga al estilo Tarzán, para tirarse lo que quedaba de la antigua tienda y no usar nada jamás. Buena conversación, y la semana siguiente viene con un pequeño poema basado en ella. Desde entonces son muchos los versos escritos a mano que me llegan semanalmente, como un tónico. Son breves, describen pequeños eventos que se elevan a lo poético en la línea final. Un poema más largo describe el acto de encontrar objetos en un botadero de basura, y el otro el horror de una rata cazada por un gato. Pero los demás son de corte lírico. La poesía, clave del mundo, revés y el derecho del caos, mechero titilante en el cuarto oscuro de la memoria, hilo de telaraña en el viento. La poesía: matorral persistente, unas cuantas palabras que valen por grandes edificios mentales, por utopías, por monologismos, por mesianismos, monoteísmos, asaltos al cielo sistema, cambios del mundo, logocentrismos, silenciocentrismos, vagocentrismos, falocentrismos, grafocentrismos, silencio descentrismos centrismos, exilios impecables y mangoneros, deconstruccionismos, chacras marginales de exhibición, palabras y mas palabras, torbellinos épicos nunca existentes, resaca de una borrachera estridente y olvido lírico. Acaso en su chiqititud la chiquititud de los poemas simples, aquellos los que el viejo encuentra en SoHo hablando con la gente y pateando latas, son los que valen? Son ellos la vela tilitante en la noria de los alucinados? O es que a los herederos de las lanzas puritanas no le pesan los bárbaros atilas y les brilla la evidencia tautológica como un seno desnudo: un poema es un poema es un poema? No les pesa el mundo ni se les clava como una enorme piedra en el ego? O tal vez sólo es cuestión de ver lo poético en lo cotidiano. Lo decía el viejo Miller, para quien el estado de gracia debía ser más común que sorprendente. Lo decían también esos fermentos setentistas, una par de vueltas por la realidad, antes de irse a los grandes edificios derrumbados en bengalas de miedo, violencia, exilio, desaparecidos, canciones ahogadas, sueños encerrados, covachas del poder donde los guardianes del circo son los que antaño merodeaban la ventana. Pero a Juan los poemas líricos le parecían pura pendejada. Y las palabras son tan abstractas como concretos son el laberinto de objetos y seres del flea market con sus viejos tan carcanchos como los objetos que hablan de vidas silenciadas por el tiempo. Cuanta cosa que tuvo un gran valor personal va a parar en una caja de cartón o encima de una mesa destartalada esperando que vengan los coleccionistas con su horror vacui y se las lleven a otro rincón del olvido? El esplendor del objeto en el momento del intercambio. Lo dijo Chatwin en alguna página de viaje. Pero ya el viejo Carlos, había advertido que ahí radicaba el fetichismo de la mercancía, y al toque Mijail respondería que el del mercado es el reino de la carajada, abriendo el camino de la canonización de la margen. Tras haber sido pisado como tierra en fiesta de huaylas ha ido floreciendo y el desmadre se pasea orondo en calles y plazas. Pero aun conserva un resplandor, una luz melosa que irradia espejismos y máscaras que difícilmente encubren la moneda. Eso es lo que une al africano y sus figuras tan cansadas como un cuadro de Picasso, al tibetano de Katmandú y el norte de la India que vende vestigios del Buda en cientos de reencarnaciones materiales mientras Santeen limpia una casa rica y hace tiempo no ve a sus niños, al Otavaleño que navega con bandera de pobre y negocia con la autenticidad mientras en Otavalo aun existen mendigos, al indio americano de borinquen, chaka original, que quien sabe como metió unos tambores y unas plumas de águila al cálido trópico de las praderas del caribe, al mejicano que le entra a todo, al peruano que vende fierros viejos y aun cree que existe el tronchismo, y al que volvió a nacer de los escombros de una tarde de Huaraz en 1970.