lunes, 14 de junio de 2010

La literatura oral de la Amazonía (o de la Selva su literatura) / Gonzalo Espino



En el marco del Primer conversatorio virtual sobre lenguas indigenas reproducimos el siguiente articulo del profesor Gonzalo Espino Reluce y la Alforja de Chuque, cohuesped del conversatorio.


La literatura oral de la Amazonía (o de la Selva su literatura) por Gonzalo Espino

La masacre de Bagua vuelve a nuestra memoria. Esta vez para recordarnos que el 5 de junio tendrá que ser recordado como el ingreso definitivo, aunque dramático, de la amazonía en el imaginario peruano. A un año de la defensa de la vida, la cultura, el territorio y la naturaleza por indígenas amazónicos, su efecto es que los peruanos no podremos seguir imaginándonos solo y exclusivamente como el espacio y la gente de la ciudad o de los andes, sino como parte de una diversidad cultural poblada de asimetrías donde las distancias del centro siguen organizando un tipo de sociedad que excluye y hace más evidente la pobreza, donde las relaciones -a lo inverso de lo que ocurre en la amazonía- son desencuentro entre las culturas y la naturaleza.

Al mismo tiempo la reciente publicación de dos libros sobre la literatura de la Selva, nos invita a la publicación de este post. Se trata De shamiros decidores. Proceso de la literatura amazónica, de Manuel Marticorena Quintanilla[1] y de Letras indígenas en la Amazonía Peruana de Ricardo Virhuez Villafane[2], el primero levanta una imagen histórica y propone un panorama; y, el segundo, propone una discusión sobre la tradición oral amazónica y sus relaciones con la literatura escrita, ambos libros se constituyen en textos de consulta imprescindibles para quienes deseen hacer algunas pesquisas sobres literatura de la Amazonía peruana, como ya lo viene siendo la revista Amazonía Peruana.

Si los libros de Marticorena y Virhuez responde a la ausencia de una reflexión sobre las literaturas amazónicas y a la escasa reflexión sobre la tradición oral de esta parte del territorio, corresponde recordar a don Francisco Izquierdo Ríos como uno de los pioneros al advertirnos los universos inacabados de la amazonía, ya no solo en su condición de narrador sino en su condición de maestro que organiza sus notas para entregarnos la literatura oral de la Selva desde la mirada de un ribereño.[3]

La Amazonía ocupa el 62% del territorio del país. En ella, entre bosques y ríos, entre montañas y naturaleza, su población con sus lenguas, costumbres, rituales, historias y sus fabulaciones vive. Se trata de pobladores que se asentaron hace mucho tiempo, allí donde la memoria se pierde inevitablemente con la formación del desarrollo de las culturas y se convirtió, cuando la llegada de los españoles, en un territorio de fantasía porque se creía que allí estaba la “fuente la de juventud” o se imaginaban la existencia de mujeres belicosas: las Amazonas que vivían sin compañía de varones, tal como deja ver la Relación de 1542.

Se trata de la Relación que escribió fr. Gaspar de Carvajal del nuevo descubrimiento del famoso río Grande que descubrió por muy gran ventura el capitán Francisco de Orellana[4], pese a que la memoria que trae es básicamente del río, de la naturaleza y escasamente de la gente, salvo si eran amigables o no como las amazonas que aparecen defendiendo el territorio indígena: “Quiero que sepan la cabsa por qué estos indios se defendía de tal manera. Han de saber que ellos son subjetos y tributarios a las amazonas, y sabida nuestra venida, vánles a pedir socorro y vinieron hasta diez o doce, que éstas vimos nosotros, que andaban peleando delante de todos lo indios como capitanas, y peleaban ellas tan animosamente que los indios no osaban volver las espaldas, y al que las volvía delante de nosotros le mataban a palos, y ésta es la cabsa por donde los indios se defendían tanto.” O los indígenas que desde la orillas celebran el hecho de que no entraran a sus tierras: “tañendo y bailando todos con unas palmas en las manos, mostrando muy gran alegría en ver que pasábamos de sus pueblos”, o los indios “que comen carne humana”.

Esta historia de fantasías se vio opacada por la violencia que vivieron los indígenas de las diversas etnias de la Amazonía. Uno, por la penetración y ocupaciones hispanas no siempre exitosa, luego –o junto con ellas- por expediciones misioneros de religiosos jesuitas y franciscanos allanaron el territorio. Dos, a fines del siglo XIX e inicios del siglo pasado, los indígenas amazónicos vivieron uno de los peores momentos de su historia: fueron convertidos en esclavos, forzados abandonar sus territorios y trabajar en la explotación del caucho[5]. Una situación similar se vivió en la década de los ochenta del siglo pasado, cuando la acción terrorista convirtió a segmentos shipibos y ashaninkas en esclavos.[6]

Actualmente en la Amazonía se concentran 1,450 comunidades nativas. Se han identificado 44 lenguas que pertenecen a 14 familias lingüísticas que se habla con fluidez, algunas en peligro de extinción. Siendo la de mayor población la cultura asháninka y la que está en peligro de extinción es cahuarano y chamicuro, de la que decía la anciana Natalia Sangama en 1999: “Sueño en chamicuro, pero no puedo contar mis sueños a nadie, porque ya nadie habla más chamicuro. Qué solitario es ser la última.”.

[1] Marticorena Quintanilla, Manuel. De shamiros y decidores. Proceso de la Literatura Amazónica Peruana (de 1542 a 2009), Lima: Grupo Ed. Arteidea 2009.
[2] Virhuez Villafane, Ricardo. Letras indígenas en la Amazonía Peruana. Lima: Ed. Pasacalle, 2010.
[3] Izquierdo Río, Francisco. “Folklore peruano. Relatos populares de la Selva. Su fuentes” en Revista Peruana de Cultura, nº 1. Lima: 1963; pp. 142-166.
[4] Carvajal, Fray Gaspar de. Relación que escribió fr. Gaspar de Carvajal del nuevo descubrimiento del famoso río Grande que descubrió por muy gran ventura el capitán Francisco de Orellana en La aventura del Amazonas, ed. Rafael Díaz Maldonado. Madrid: Dastin, 2002 (Crónicas de América).
[5] Chirif, Alberto (y) Manuel Cornejo Chaparro (ed.). Imaginario e imágenes de la época del caucho: Los sucesos del Putumayo. Lima: CAAAP –IWGIA-USC, 2009.
[6] Comisión de la Verdad

Foto tomada de: http://teleexpress.blogspot.com/

No hay comentarios: