martes, 8 de junio de 2010

Respuestas a incógnita entrevista



Buscando un viejo artículo sobre el apu Guamán Poma en el interminable arwi arwi de la compu encontré una entrevista hecha por unos amigos. No sé si haya sido publicada. En la foto niños pescadores de Huanchaco

Respuestas a incógnita entrevista

Fredy A. Roncalla

1: La respuesta más fácil es decir que vine porque me casé con una muchacha de Boston. Pero la verdad es que en ese tiempo andaba en una crisis de creatividad e identidad terribles, que no sabía como resolver en la bohemia de Lima, jalado como estaba por los andes, la vanguardia literaria, la universidad, la simpatía con las causas populares y de izquierda, y una temporada previa por acá. Ya en 1981 los primeros indicios de la guerra civil mostraban una cultura del terror que no sabía como enfrentar personal y creativamente. Entonces, lo que empezó como un refugio conyugal y emotivo, terminó siendo una larga estadía, en donde he intentado resolver algunos de los conflictos fronterizos de entonces.
2: Siempre he sido un marginal, y felizmente esta sociedad es riquísima en formas alternativas. En Vermont compartí mucho con los hippies y cultores de new age, con chacareros motorizados y recogedores de manzana. En Ithaca con genios descarriados, alcohólicos, madrinas de jóvenes punk, viajeros espirituales, alucinados y habitantes perennes de los bares. Y en Nueva york me he integrado de lleno a la comunidad de artesanos en donde una gran diversidad de gente está unida por un terco deseo de ser independiente. Debo mucho a mis años en el Harlen negro, a los puertorriqueños, a los judíos neoyorkinos y a varios escritores nativo americanos. Mi integración, si la ha habido, ha sido a los espacios marginales de esta sociedad que, dicho sea de paso, los encuentro más fecundos y creativos.
3. Me gano la vida como artesano. Hago y diseño joyería que la vendo en el flea market, cada fin de semana. Es una joyería de un diseño minimalista, atractivo, que deja a las muchachitas contentísimas. Trabajar así es muy satisfactorio, no importa que uno esté ha merced del tiempo y no sepa si en esta temporada le irá bien o estará pateando latas. Últimamente estoy desarrollando una joyería de alto contenido sensual y también me dedico a la fotografía y el foto dibujo, que consiste en hacer trazos rápidos sobre fotos fuera de foco y convertirlas en pinturas….
4 Tras un largo periodo se silencio he podido reflexionar creativamente frente al espacio y la cultura del terror en nuestro país para así producir dos libros, uno de poesía y otro de ensayos. En cierta forma la lejanía del Perú cotidiano me ha permitido profundidad o, en todo caso, intentos de profundidad. A pesar que tengo dominio del inglés académico y coloquial, los primeros quince años de mi estadía son marcados por una reflexión exclusiva sobre el Perú, especialmente sobre el trabajo de Guamán Poma, sobre el cual tengo un guión escrito. Entonces he estado más cercano al español y al quechua. Ya últimamente, he empezado a escribir algunos artículos en inglés y varios poemas en los tres idiomas. Así creo que se refleja mi condición de andino postmoderno. De seguro, la irreverencia que he encontrado en los escritos norteamericanos se ha trasladado a mi escritura. Hay en el flea market un viejo poeta de unos setenta años que me trae un poema cada fin de semana, a veces basado en una conversación previa. La misma vida de los vendedores es poética por su independencia o por su marginalidad. Quizás estas son las voces que mas me influencian.
5Mi identidad como peruano y como andino se ha enriquecido. Soy de los que han venido aquí no a volverse mas blancos, sino mas indios.
6: Escribo sobre el Perú dentro y fuera de sus fronteras nacionales. El Perú es la materia física y espiritual de mi escritura.
7: Escribo como un peruano andino que vive aquí. Anteriormente mi escritura ha sido mas abstracta, buscaba algo así como una epistemología y una poética postcolonial de base andina, urin. Ahora, sin abandonar mucho esos caminos, he pasado a un plano mas personal y testimonial, entonces integro experiencias de ambas partes.
8: He escrito varios artículos en inglés y poesía en inglés, quechua y castellano.
9: He publicado, Canto de Pájaro o Invocación a la Palabra, en Ithaca en una edición traducida por Nadia Benavid. He publicado varios ensayos en el Perú y en periódicos de Nueva York. Un par de poemas míos aparecieron en Maestra Vida, una revista limeña de corta duración. Un poema trilingüe fue publicado en Travesía, del Kings College, Inglaterra. Y en el Perú publiqué un comentario sobre las palabras quechuas de tayta Ciprian Phuturi, en “Tanteo Puntun Chaykuna Valen”, de Chirapaq, que lamentablemente no ha sido recibido a plenitud por la crítica oficial. Y acabo de Publicar, “Escritos Mitimaes: hacia una poética andina postmoderna”, que da inicio a mi propia casa: Barro Editorial Press. Un artículo mío en inglés, dedicado al rol del quechua, el español y el inglés en mi proceso identitario, está en prensa en una edición multicultural del Teachers College.
10. Estoy muy en contacto con peruanos andinos. Sobre todo los músicos. Para mí la música andina, el huayno, es lo que me ha permitido vivir todo este tiempo. He tenido una larga conversación sobre el Perú y los andes con Alex Julca, Silvio Rendón, Myriam Yataco, Jorge Gonzales y Juan Alejandro Ramírez. En general tengo pocos contactos con escritores, pero es un privilegio compartir con Blas Puente, Wilton Martinez, Pedro Granados, Juan Ulises Zevallos, Susan Oboler, Julio Noriega, y Serafín Coronel, aunque sea esporádicamente.
11 En mi último viaje al Perú he retomado contacto con algunos escritores, Armando Arteaga, Pablo Guevara, Jorge Najar, Odi Gonzáles y los escritores cusqueños de Siete Culebras, Cesáreo Martínez e Isabel Sabogal, pero estos no pasan de encuentros esporádicos.
12) Estuve en el Perú para Jalla 99, un encuentro sobre literatura andina muy importante que, dicho sea de paso, no fue lo suficientemente cubierto por la prensa capitalina. Quedé profundamente desgarrado por la precariedad de la vida tras una larga década dictatorial. Me sorprendió la capacidad de sobrevivencia de los peruanos. Sentí un especial orgullo de presentar mi libro con Walter Ventosilla, Wari Zárate y Tarsila Rivera de Chirapaq. Fue un honor leer acompañado por Máximo Damián en el Cusco y en Lima. Pero lo que más me conmovió fue regresar a mi pueblo, Chalhuanca luego de 28 años. Lo encontré más chiquito que las muchas veces que lo había soñado, recorriendo al vuelo su geografía imaginaria. No me pude reconocer. Pero estuve feliz tomando te piteado en una cantina de la calle Coracora, hablando de política y otros chismes. Estuve muy triste al ver uno de mis primos con las zapatillas rotas y los hijos merodeando un a bolsa de fruta que les habíamos llevado como si fuera muy manjar divino. Y en la plaza de la esquina aun vendían su tanta chuta y ese olor me queda hasta ahora, pese a las alergias de la primavera, cuando no me canso de mirar la foto del arroyo de Achaq Wayqo, que es como se llamará mi próximo poema de largo aliento.
13. De los intelectuales y creadores de otros países mi mayor consideración va hacia los mexicanos. Es privilegiada la inteligencia mexicana y me encanta su habla coloquial, que está revestida de una incomparable irreverencia y gusto por el lenguaje. Debo mucho a los mexicanos, sobre todo a aquellos que tiene bien en claro el valor de su legado indígena. Pero no me considero un escritor latino, ni hispano en Estados Unidos. Soy un escritor andino en estados unidos, un mitimae de estos tiempos.
14. Leo muy poca literatura per se, por eso mismo me es refrescante saber del Prepucio Carmesí de Pedro Granados, de los poemas de Masotti, de los cuentos eróticos de la Tarma de Blas Puente y de la profundidad precoz de los relatos de Daniel Alarcón, que, de hecho, es la promesa de la narrativa ayacuchana en el espacio mitimae. Por el lado más teórico me parece que asistimos a una importante andinización e indianización del marco conceptual e identitario de varios de nosotros. Los trabajos de Juan Zevallos, Julio Noriega, Serafín Coronel, Miriam Yataco, Cristina Herencia, Wilton Martinez y el mío propio apuntan a una emergente dimensión urin de la que podríamos hablar mucho. Lo importante es señalar que esto es posible porque estamos fuera de las camisas de fuerza del canon criollo nacional del Perú y, apuntamos a su transformación radical desde fuera y dentro del espacio nacional. Las dimensiones políticas de esto alcanzan por lo menos a una crítica aguda al discurso y la práctica del racismo en el Perú.
15. Lo que más une a los escritores latinos es el idioma, las negociaciones con el inglés y la recurrencia sobre el fenómeno migratorio. Creo que se apunta a crear un canon contra hegemónico en respuesta al mainstream, pero mi información es más bien vaga.

Kearny 25 de mayo del 2000

1 comentario:

Blas Puente Baldoceda dijo...

Freddy, tu experiencia de vida es maravillosa como las cervezas azules que solíamos beber en grandes cantidades por los bares de nuestra Ithaca y sus bellas mujeres.
Tu pata Blas