jueves, 15 de julio de 2010

Dos articulos polemicos: Enrique Herrera Sarmiento acerca del lenguaje de las victimas y Jean Lup Anselle acerca el retorno de lo indigena

Que la construcion y resemantizacion de lo indigena es un amplio proceso de negociacion donde caben diversos horizontes no hay duda. Tampoco hay duda que hay muchos conceptos en uso podrian ser discutidos mas a profundidad, como se esta haciendo en San Marcos con conceptos teoricos quechuas. Pero desde un lugar hegemonico -a pretexto de criticar esa misma hegemonia- hay una corriente de cuestionamiento de las articulaciones indigenas, que usando instrumentos muy sutiles y bien laborados, parece plantear que lo indigena -sus multiples articulaciones y negociaciones- no es sino una invencion, no es puro, o en todo caso se articula en una suerte de collage absurdo detras del cual no hay nada valido. Es decir, no existe!.

(Hinaspa un antropologo aleman le hace el favor al gobierno diciendo que en la sierra no hay comunidades indigenas, suponinedo que la negacion podria ser el eje validador de lo negado cuando sabemos que nada de su articulacion tiene sentido profundo).

Como si las articulaciones hegemonicas no fueran una mescla de arroz con bicicleta y los mismos griegos no hubiensen bebido de las paqarinas del medio oriente.

Hinaspa se critica el supuesto esencialismo del subordinado al mismo tiempo que se le reclama quimicamente puro.

Si los apus fueran quimicamente puros no defendieran como lo hacen la amazonia, su territorio, la vida suya, nuestra y del planeta.

Por que el en fondo lo que esta en juego es la desterritorializacion de lo indigena para que siga en silencio.

Lo cual no implica que no hay atender y aprender de aportes problematicos y cuestionadores como los mencionados. La critica de lo emergente es valida y necesaria . Pero seria bueno pasar de la hawan critica a la ayllu critica y al willanakuy entre ambas.

Por eso le toca a la intelectualidad indigena responder si en efecto el lenguaje de las victimas de la guerra interna no fue predominantemente el quechua, como sostiene Enrique Herrera Sarmiento. O si la presencia indigena (retorno no, por que lo indigena simepre estuvo) no es sino invento de los antropologos, las oenes, los mosoq ages, etc, mientras la poblacion originaria sigue siendo borrada, como sostiene Jean Lup Anselle, resenando el libro, El regreso de lo indígena. Retos, problemas y perspectivas, Valérie Robin Azevedo y Carmen Salazar-Soler donde reaparece un conocido machu antropologo que sostuviera que el trabajo de Arguedas no valia nada y que en Huancavelica no habian indios.

Tremenda violencia epistemica!

But it is not up to him to say. No way taytay!

Aqui el articulo de Enrique Herrera Sarmiento tomado de Noticias Ser

y el de Jean Loup Amselle, tomado de Nuevo Mundo

Yapa:

Mejor escuchar la voz de Numa Armacanqui, que acaba de publicar una ayllubiografia imprtante en tres idiomas y canta huayno Pocra-quechua-andino como indigena.

Sin olvidar que en los andes el verdadero museo de la memoria esta en las canciones.

1 comentario:

Nila dijo...

Querido Fredy,
he leído el artículo del señor Herrera y no sé muy bien hacia dónde apunta.
No creo que ”

No creo que llamar la atención sobre la lengua materna de las víctimas no aporte ni reste dimensión a la enorme tragedia que vivió el Perú, como el señor sostiene. Al contrario, me parece que es una alerta sobre la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran las personas hablantes de una lengua indígena en un Estado donde no se reconocen los derechos lingüísticos. No es gratuito que en este estado mestizo y castellanohablante la mayoría de víctimas sean hombres, mujeres y niños que no tenían en el castellano su lengua materna...

Otra cosa, el señor Herrera se borró a los hombre y mujeres asháninkas, que como se sabe también fueron víctimas del conflicto y los estudiosos no dudan en decir que con los asháninkas ocurrió un genocidido...

Saludos y un abrazo
N