lunes, 29 de junio de 2009

Entrevista a Roger Rumrrill por Yasser Gomez

Perú: Los indígenas han forjado una alianza andino-amazónica histórica

Tomado de Servindi y Sangre en las Ideas


29 de junio, 2009.- Reproducimos una entrevista que reflexiona sobre el significado de la lucha actual de los pueblos indígenas del Perú. Roger Rumrrill (Iquitos, 1938) es escritor, poeta, periodista, conferencista e investigador de la amazonía. El entrevistador Yásser Gómez dirige el blog Sangre en las ideas.

- ¿Por qué es importante esta lucha de los indígenas amazónicos que ha doblegado al gobierno aprista en su intento por imponer los decretos a favor del TLC con EE.UU.?

La movilización de agosto del 2008 fue importante y obligó al gobierno aprista a derogar dos dispositivos: 1015, 1073 y al Congreso de la República a formar una Comisión multisectorial. Con esa movilización los indígenas amazónicos se visibilizaron históricamente, porque han sido un estamento de la sociedad peruana invisibilizados política, cultural, social y económicamente.

Entonces con la movilización del año pasado se convierten en actores sociales importantes, en una región como la amazonía donde los partidos tradicionales están en una fase terminal, en una metástasis a tal extremo que luego de lo ocurrido las últimas semanas el presidente de la República, Alan García que pertenece al APRA (Partido Aprista) tiene una aprobación del 5%, no ha habido ningún jefe de Estado con la desaprobación que tiene Alan, ni siquiera Leguía a inicios del siglo veinte.

Con la movilización del 2009, los indígenas no sólo son ahora los actores sociales y políticos más importantes de la amazonía, sino del país. Porque se han convertido en el sector de oposición más tenaz y más fuerte que tiene el régimen de Alan García en sus casi tres años de gobierno. Ha servido además, para aglutinar a otras fuerzas, sumar adhesiones de otros grupos políticos, de organizaciones, de la iglesia, frentes, colegios profesionales e intelectuales. Y ha logrado lo que antes era casi imposible, una alianza andino-amazónica que marca una inflexión decisiva en la historia político-social de la Amazonía y del Perú.

La relación entre los andes y la amazonía ha sido muy conflictiva históricamente. La lectura por ejemplo de los cronistas como Cieza de León, Juan de Velasco y otros, señala que los Incas en la época de Huayna Cápac quisieron dominar a los Pacamuros, los actuales Jíbaro-Jíbaro (Aguaruna-Huambisa) y no pudieron. Las historias de resistencia son increíbles -estaba revisando estos días esas crónicas- y por ejemplo, durante la colonia los jíbaro-jíbaro para no ser esclavizados se dejaban morir de inanición. Esta áspera relación tiene que ver con las costumbres, tendencias, prácticas y la cultura de ambas sociedades.

Porque la cultura Quechua ha actuado y actúa con relación a la cultura indígena amazónica de la misma manera que ha actuado la cultura occidental con la cultura Quechua, una cultura hegemónica. Sus prácticas con relación a la naturaleza son totalmente diferente a las prácticas, que tienen los indígenas amazónicos, para los cuales en la arquitectura del bosque están sus dioses como los Chullachaquis (dioses forestales), Yacurunas (dioses del agua). Los dioses del mundo amazónico -a diferencia de los dioses occidentales- no están en el cielo, sino en la tierra, el agua y en el bosque. Los dioses andinos (Apus) están básicamente en los cerros.

Entonces cuando llegan los andinos a la amazonía ven el bosque y piensan que esa arquitectura forestal tiene que ser demolida, porque la percepción que traen ellos de los Andes es la de una superficie pelada, donde hay que remover el suelo con la chaquitaklla, el arado y eso no pueden hacer cuando llegan a la Amazonía. Entonces, lo que les queda es talar y para un indígena amazónico, talar el bosque es como si lo hiciera con su santuario. Esos dos costumbres se han enfrentado a lo largo de la historia. De tal manera que en la región San Martín por ejemplo hay sectores mestizos que piensan -increíblemente- que deberían cerrarle la entrada a los campesinos andinos y poner una especie de muro .

En estos días hemos visto por primera vez una alianza andino-amazónica, hemos podido ver en los diferentes frentes de la movilización a campesinos andinos preparando las ollas comunes, entregando alimentos, eso era imposible imaginarse hace algunos años. Esta alianza estratégica andino-amazónica marca una inflexión en la historia política del país. Además ha permitido posicionar una agenda amazónica, después de mucho tiempo a nivel nacional e internacional. Lo que se ha logrado ahora es que el gobierno rectifique los errores que ha cometido, que derogue los dos decretos legislativos, que se instale el grupo de trabajo de coordinación para el desarrollo de los pueblos indígenas, donde se revisará los demás decretos -algunos hay que derogarlos, otros corregirlos- y se extienda hacia una agenda amazónica más amplia en temas como salud, educación y proyectos productivos.

- Pero aquí hay más intereses en juego que todavía no está en el debate público…

Es cierto. Porque los temas trascendentales no se están discutiendo como los 63 lotes con contratos petroleros que han firmado el Estado peruano y que abarcan alrededor de 500 mil kilómetros en la Amazonía. Esos 24 lotes están sobrepuestos ha comunidades indígenas y áreas de conservación de la biodiversidad. El lote 117 propiedad de Petrobras (Brasil) está sobrepuesto a Reserva Nacional Güeppí, sobre 100 comunidades Secoyas del Alto Río Putumayo y Kichwas del Alto Río Napo (ubicados cerca de la frontera con Colombia y Ecuador), el lote 76 que es de Hunt Oil su área de operaciones abarcan las zonas del Parque Nacional Bahuaja-Sonene, del Parque Nacional del Manú, de la Reserva Nacional Tambopata Candamo y se traga totalmente la Reserva Comunal Amarakaire. Esto es algo que no se ha debatido.

El lote 76 tiene 1 millón quinientas mil hectáreas, implica las siguientes operaciones: actividades mineras, instalará 18 líneas sísmicas. Hasta el momento en la amazonía se han instalado 100 mil kilómetros de líneas sísmicas, esas cifras no las ha dado hasta ahora Perú Petro. Para instalar un línea sísmica se necesita abrir una faja de dos metros sobre el bosque virgen. Esto quiere decir que en nuestra Amazonía se han talado 20 mil hectáreas de bosque virgen por parte de las petroleras, 166 helipuertos, 1948 zonas de descarga y 166 campamentos volantes, esa es la logística que va a operar ahí. Evidentemente las consecuencias van a ser impactantes en una de las áreas de mayor biodiversidad del mundo que es Madre de Dios. Eso no se ha tocado, porque el debate ha sido sobre los decretos legislativos. No se ha discutido sobre la lotización petrolera, gasífera de la Amazonía, la entrega de miles de hectáreas de bosques para biocombustibles. Ahora hay en trámite 10 millones de hectáreas para transnacionales.

- ¿Cuál es la importancia geopolítica de la Amazonía peruana?

Los más importantes analistas económicos de los EE.UU. como Paul Krugman, premio Nobel de Economía 2008, han señalado que la economía post crisis tendrá cuatro recursos fundamentales: agua, energía, biodiversidad y tierras para la producción de alimentos baratos. Por eso en este momento estamos asistiendo a una especie de neolatifundización del planeta, las multinacionales han partido al planeta para comprar tierras. Por ejemplo, la familia Benetton ha comprado 1 millón de hectáreas en la Patagonia de Argentina. Entonces, estas corporaciones se están desplegando por el mundo Chile, Argentina, Brasil, Perú, Asia, África comprando tierras.

En la Cuenca Amazónica donde están estos recursos, Brasil y Perú se han entregado a una suerte de privatización, transnacionalización de su Amazonía. En los demás países hay regímenes diferentes, en Bolivia no puede ser porque el régimen de Evo Morales va en otra dirección, sin embargo la Amazonía boliviana que representa el 60% del territorio boliviano, está hegemonizado por los varones de la tierra como Santa Cruz donde existen latifundios brasileños y bolivianos hasta de 600 mil hectáreas, sobre todo para soya y caña de azúcar. Igual ocurre en Beni y en Pando donde está la oposición frontal al gobierno de Evo. Después está Venezuela, un régimen a contracorriente del modelo neoliberal, igual que Ecuador con Rafael Correa.

En Colombia donde hay un régimen, neoliberal, pro norteamericano, las multinacionales no pueden entrar a la Amazonía porque están las FARC y el narcotráfico. El clima de violencia e inseguridad hace imposible la instalación de empresas. La diferencia entre la transnacionalización que se da en Perú y Brasil es la siguiente. Mientras en Brasil el proceso se da a partir de un Estado fuerte que negocia con las multinacionales, desde un Estado que tiene empresas de dimensión multinacional como Petrobras, Electrobras, Odebretch. Es decir, el Estado negocia de igual a igual. En cambio en el Perú, el Estado no negocia, ha capitulado, el gobierno de Alan García entrega -actúa desde una posición completamente subordinada- ante el gran capital nacional (Grupo Romero) e internacional.

Ese centenar de decretos que se emitieron el 2008 para la implementación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con los EE.UU. son parte de este proceso de transnacionalización de la Amazonía y la respuesta indígena ha sido absolutamente inédita, que el gobierno no estimaba. Justamente vino del sector más invisibilizado, más olvidado, más marginado hasta convertirse en una suerte de gran resistencia que ha logrado algo extraordinario que es la unidad andino-amazónica.

La mayor parte de los trámites para adquisición de tierras por parte de las empresas chilenas y peruanas (Grupo Romero), la solicitud de compra que aparece en el expediente son para biocombustibles. También figuran en los expedientes para el uso de los bosques como servicios ambientales, es decir, retentores o sumidores de carbono. Y esto es uno de los filones más rentables de la economía post crisis. Según las investigaciones realizadas una hectárea de bosque no intervenido puede retener entre 500 a 600 toneladas métricas (TM) de bióxido de carbono(BDC) CO2, en la Bolsa de Valores de Londres, en este momento se está cotizando cada TM de BDC en 3 dólares. Es de suponer que si un propietario de bosque sea una empresa o una comunidad indígena alquila una hectárea para servicios ambientales, por su hectárea puede recibir a fin de año mil 500 a mil 600 dólares. Las comunidades indígenas tienen once millones de hectáreas de bosques en la Amazonía.

Lo que el gobierno aprista debería estar haciendo, en vez de intentar privatizar esos bosques o a través de decretos legislativos intentar abrir forados para que permitan la conversión de estos bosques en propiedades individuales. Es apoyar a los pueblos indígenas a preparar la logística, la organización para que los pueblos indígenas sean los beneficiados de este proceso que va a empezar en diciembre, en que se van a firmar los mecanismos para la venta de captura de carbono. En la reunión del protocolo de Kyoto se realizará en Dinamarca, allí se van a aprobar estos mecanismos.

En Tarapoto, Madre de Dios, Iquitos hay centenares de empresas que están a la expectativa esperando comprar bosques y estas 10 millones de hectáreas que están en trámite son parte de este enorme interés para capturar bosques que es el gran negocio del siglo veintiuno.

- ¿Por qué el discurso tan agresivo y racista de Alan García y su régimen contra los indígenas?

Lo que ha obligado al gobierno aprista a rectificarse no ha sido la buena voluntad, la disposición al diálogo con los indígenas, un reconocimiento a la democracia, sino el temor a una movilización que podía haber puesto en peligro el modelo neoliberal. ¿Porqué este discurso tan agresivo tan racista contra los indígenas por parte del jefe de Estado? les dijo primitivos, delincuentes, salvajes. La explicación a esta postura es que el régimen aprista tiene un proyecto autoritario que defiende el modelo neoliberal sin importar las consecuencias. Los grupos de poder que co gobiernan con el APRA (Partido Aprista) ven que podrían estar en peligro sus intereses, debido a la crisis mundial y al descontento social, porque este modelo es concentrador. Entonces el gobierno apuesta a que lo suceda el 2011 otro gobierno de derecha, para el 2016 -según Alan García- en esta visión providencialista, egolátrica que tiene aspira a ser nuevamente Jefe de Estado entre el 2016-2021 para celebrar el Bicentenario de la Independencia Nacional y pasar a la historia.

Pero hay un punto que para ellos es cuestión de vida o muerte, impedir que venga un gobierno progresista de izquierda el año 2011. Alan García lo dijo que si bien el no podía elegir, podía impedir que alguien llegue al poder. Porque si sucediera, se destaparía una enorme corrupción que se están dando en estos decretos legislativos de privatización del bosque y de los lotes petroleros. Es exactamente la lógica del fujimorismo. Fujimori intentó eternizarse en el poder, porque quería seguir usufructuando del Estado, pero sobre todo el temor de él y Montesinos era que un gobierno diferente destape la corrupción.

El modelo neoliberal -de todas maneras- estaba avanzando, pero de repente surgen de la amazonía estos marginales, salvajes, indios invisibilizados a poner en riesgo la continuidad de este modelo. Ahí viene esta difamación de decir que son primitivos, salvajes, ciudadanos de segundo orden, para preparar el terreno para reprimirlos y condenarlos. Por eso hemos escuchado todo este discurso agresivo. Pero las cosas no salieron tal como ellos calcularon, porque no percibieron que este proceso iba tener más adhesiones y el proceso decisivo en estos días, que es cuando el gobierno decide abrir una Mesa de Diálogo e ir donde las comunidades indígenas para decirles que van a derogar los decretos legislativos.

- ¿Por qué finalmente el gobierno se rectractó y aceptó dialogar con los líderes indígenas?

Después del la tragedia de Bagua el 5 de junio y después de la solicitud de asilo de Alberto Pizango en la embajada de Nicaragua el movimiento empezó a fraccionarse, a debilitarse a producir cierta fatiga, cansancio, faltaban alimentos en los lugares de las movilizaciones. Estuve en la Cumbre Amazónica de Tarapoto conversando con Adilia Tatuyima, presidente del Frente de Defensa de Yurimaguas -después de lo de Bagua el gobierno anunció que se iban a producir desalojos-. En la tarde del domingo 7 de junio conversando con Adilia me dice, tengo que irme a Yurimaguas, me acaban de avisar que está llegando un barco con 700 efectivos y desde Tarapoto está avanzando otro grupo para esta noche desalojar la carretera donde estamos resistiendo unos 4 mil 500.

El desalojo no ocurre, porque hay una negociación precaria, pero continúan a la expectativa las fuerzas represivas. El domingo 7 en la noche culmina la Cumbre Amazónica en Tarapoto y se acuerda (1) una Huelga General Indefinida el 11 de junio con todos los frentes del país, incluyendo a la selva central. En el momento del acuerdo los colonos de la Selva Central -presentes- se adhieren y por otro lado, los líderes indígenas que habían estado indecisos, sobre todo las bases de AIDESEP de la Asociación Regional de los Pueblos Indígenas de la Selva Central (ARPI), tentadas por la petroleras deciden sumarse a la batalla, toman la carretera de La Merced a Tarma y anuncian que si el gobierno no deroga los dos decretos legislativos, marcharán hacia Lima y en La Oroya bloquearán la Carretera Central. Tomadas estas dos vías significa que el 60 % del abastecimiento alimentario se iba a cortar y Lima viviría una verdadera convulsión por falta de alimentos.

En ese momento Alan García ordena que el Primer Ministro, Yehude Simon, vaya a negociar a San Ramón y ofrece derogar los decretos legislativos. No es que el gobierno se puso más democrático o dialogante, sino que la posibilidad de dejar desabastecida a Lima les asusta. Y eso ocurre como en la época de Sendero Luminoso, cuando la guerra maoísta -que implicó la muerte de miles de indígenas quechuas- se traslada a Lima con el atentado en la calle Tarata -en el distrito clasemediero de Miraflores-, antes de eso -aquí- estaban viviendo como si no ocurriese una guerra en Perú. Si cierran la Carretera Central y no pasan alimentos, Lima desabastecida se hubiese convertido en un polvorín social y eso amenazaba la gobernabilidad del régimen aprista. Es el momento en que deciden retractarse y se produce esta alianza estratégica andino - amazónica que tendrá un rol muy importante en los próximos años.

- A partir de la resistencia indígena en Bagua, recién podemos ver a integrantes del Gabinete Ministerial y a algunos medios de comunicación, refiriéndose con respeto a los Apus (2), cuando antes este nombre era motivo de burla o de indiferencia…

Eso es parte de esta reivindicación. En el imaginario limeño, peruano, de la amazonía sólo habían estereotipos tremendistas como gente con plumas. A principios del siglo veinte era el llamado infierno verde, el paraiso del diablo. Todas las visiones que teníamos desde Lima, el gobierno central, las clases medias y para la izquierda marxista del Perú, que nunca entendió a los pueblos indígenas, Sendero Luminoso tampoco, porque para estos últimos eran una masa en estado primitivo, pre racional, incapaz de incorporarse a la lucha de clases, por esta razón es que optaban por los campesinos que si eran masas revolucionarias. Eso explica la esclavitud, la muerte de las comunidades indígenas asháninkas en la época de Sendero Luminoso.

Esto es lo extraordinario de esta lucha, han puesto una agenda amazónica e indígena. Resulta asombroso que -hoy- un Apu esté conversando al mismo nivel con un ministro del gobierno criollo. Eso marca una inflexión, esperamos que no sea pasajero. Ante esto -evidentemente- la prensa empieza a interesarse en qué es un Apu, cómo viven los indígenas, cuáles son sus costumbres. Cuando antes los indígenas y la Amazonía sólo merecían titulares cuando ocurría una tragedia o matanza en las zonas petroleras. Y generalmente los indígenas eran convertidos de víctimas en victimarios. Estamos hablando de una sociedad invisibilizada que empieza a visibilizarse.

Notas:

(1) Declaración de la IV Cumbre Amazónica realizada en Tarapoto, Región San Martín, entre el 6 y 7 de junio del 2009. Acuerdos: 1. Decretar la Huelga General Indefinida en toda la Amazonía a partir del día jueves 11 de junio del 2009. 2. Coordinar con todos los Frentes de Defensa del país y todas las Centrales Sindicales para coordinar acciones e iniciar la Huelga Nacional Indefinida en Defensa de la Patria y de todas sus riquezas naturales, así como convocar de inmeediato a una Asamblea Constituyente, democrátrica y participativa, que permita recuperar nuestro país de las garras de las transnacionales.

(2) En el mundo Andino, Apus se le denomina a los dioses que son los cerros, las montañas y en la Amazonía son los líderes de las comunidades indígenas.

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Fuente: Blog Sangre en las Ideas

21 lecturas | Servindi | Actualidad, Entrevistas | 06 29th, 2009 |