lunes, 8 de junio de 2009

La Caceria de Alan Carcia a los Nativos Peruanos

Como una de las intenciones del gobierno, responsable de la matanza de Bagua, es la de silenciar voces y vidas indigenas que han estado haciendo uso de su legitimo y democratico derecho a la libertad de expresion y protesta tanto mediante el dirigente Alberto Pizango como en la Declaracion de Mama Quta Titicaca, es importante rescatar la opinion de un estudiante amazonico, que se suma a la imensidad de posturas condenatorias a la matanza y el derramamiento de sangre entre compatriotas.




LA CACERÍA DE ALAN GARCIA A LOS NATIVOS PERUANOS

Fermín Tiwi Paati(*)

Lima, 06 de Junio de 2009

Con este pequeño artículo que quiero compartir con todos/as los/as amigos/as, quisiera partir con una pregunta, tal vez para muchos peruanos sobre todo costeños, no tengan la misma fuerza, la misma conciencia que el pueblo jíbaro que se sienten parte de la naturaleza y por eso defienden con furia contra los agentes saqueadores de los recursos naturales de la amazonía y contaminadores del medio ambiente. Como muchos somos testigos de los últimos sucesos tan lamentables por las pérdidas de los seres humanos (Awajún-Wampis) quienes han estado protestando legítimamente en defensa de sus territorios ancestrales al haber sido objeto de vulneración de sus derechos a través de la dación de serie de paquetes legislativos lesivos a los derechos indígenas por parte del gobierno de Alan García han sido doblemente agredidos y objetos de violaciones de sus derechos; por un lado, enfrentando las agresiones de política etnocida con la llamada “Ley de la Selva ” y por otro lado, agresiones bélicas excusándose el cumplimiento de reestablecer el orden acribillando a más de cien vidas de los hermanos indígenas.



Justo lo que me pregunto es, si el 5 de Junio del 2009, para los restos de los países hermanos que se celebran grandemente por ser el día mundial del Medio Ambiente, ¿cómo llamará García esa fecha cuando para el pueblo Awajún-Wampis ese día es el día de “la cacería de Alan García a los nativos peruanos” dejando una huella ardorosa en la historia Awajún-Wampis por haberlos intimidados salvajemente?



Ya pasaban 54 días de protesta pacífica desde el inicio del Paro Amazónico hasta la fecha de la cacería del señor Alan García a los pobres hermanos Awajún-Wampis que se encontraban en estado de total desventaja, pasando hambre, sed, cansancio, con un pésimo estado de salud y apenas con sus lanzas y palos para cualquier eventual ataque de la jauría de Alan García porque en los lugares de la protesta amazónica estaba declarado estado de emergencia, suspendiendo de esta manera varios derechos fundamentales y poniéndose así en graves riesgos de la integridad física, el cuerpo y la salud de los hermanos Awajún-Wampis.



A pesar de ello, la resistencia de los hermanos Awajún-Wampis fue cada vez más fuerte exigiendo las derogatorias de la “Ley de la Selva ” que se dieron a través de varios paquetes legislativos Nº 1020, 1064, 1080, 1081, 1089 y 1090 por el poder ejecutivo. Sin embargo, no fueron escuchados y el señor Alan García solo los tuvo entreteniendo y ninguneando a los reclamos legítimos de los Awajún-Wampis, con el falso discurso de siempre decir que estas normas estaban hechas para que los nativos de la amazonía salgan de la pobreza extrema, a pesar que estas normas están cuestionadas por la Defensoría del Pueblo y los pueblos indígenas por ser inconstitucionales y lesivos a los derechos territoriales ancestrales de los pueblos indígenas y por violar el derecho a la consulta previa, porque así estable en el artículo 6.1.a del Convenio Nº 169-OIT ratificado por el Estado peruano que forman parte del derecho nacional (Art. 55 Const. ’93).



Muchos se preguntarán ¿por qué el derecho a la consulta a los indígenas?, porque el derecho a la consulta es un derecho colectivo de los pueblos indígenas reconocidos en normas internacionales tanto en el Convenio Nº 169-OIT como la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, el gobierno está en la obligación de consultar a los pueblos indígenas cada vez que se quiera aplicar medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectar directamente a los intereses o derechos de los pueblos indígenas. Es clarísima en este sentido que el señor Alan García nunca consultó a los indígenas y como presidente de la república no debe excusarse de ingenuo no conocer el problema indígena, por eso están sus ministros y sus asesores.



Entrando en el punto de la cacería de Alan García a los Awajún-Wampis, es la práctica de su política etnocida, el uso de fuerzas bélicas y quitar la vida a más de 103 Awajún-Wampis es un acto de exterminio a los indígenas amazónicos por ser de origen étnico. Esta actitud del gobierno configura el delito de genocidio. Según la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio, artículo 2 (y Estatuto de la Corte Penal Internacional, Art. 6): señala claramente que, “En la presente Convención (A los efectos del presente Estatuto), se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal: (…) c). Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial”. Estas prácticas del señor Alan García no son características de la democracia de ninguna parte, y tendrá que asumir su responsabilidad política y responsabilidad penal, porque estos hechos se condenan a nivel mundial por haberlos quitado la vida de los defensores de recursos naturales y medio ambiente. Ahora no va a venir a engañar al pueblo entero que su acto es legítimo como se vio y se escuchó decir sus ministros a través de medios de comunicaciones.



Si miramos con ojos abiertos, el uso de los armamentos bélicos solo se dan en caso de guerras entre estados, aquí nuevamente la pregunta ¿contra quién estaba declarando la guerra el señor Alan García, acaso no eran peruanos los nativos?, ¿fue un error y un mal cálculo para el restablecimiento del orden? No. Es un ensañamiento de su ideología de limpieza indígena, porque su política de gobierno lo dice, la ansiedad que tiene de sacar y vender rematando todos los recursos naturales que hay en la amazonía a costa de todo: matando gente (Awajún-Wampis), vendiéndole sus tierras con el cuento de “desarrollo”, aún así echan de barbarie, salvajes a los indígenas, sin embargo, sus actos cometidos muestra de un ser animal-hombre, no digo, hombre-animal. Ahora bien, como dirán tal vez varias personas que no conocen el problema indígena: ¡qué bien que ha puesto orden nuestro presidente, ahora viviremos bien seguros y felices porque ya no habrá más paro!. Sin embargo, esta práctica no es la de poner orden, sino aniquilamiento a un pueblo que lucha por defender sus derechos para su existencia con una respuesta bélica, en consecuencia, el terror ha creado el mismo gobierno contra los nativos por el simple hecho de ser diferentes y rechazar a su política exterminista.



Frente a esta situación escuchamos en varios medios de comunicaciones alanizados y apristizados las opiniones de los políticos allegados del gobierno, congresistas de la bancada oficialista, el mismo presidente y sus ministros, tratando de justificarse y lavarse las manos de sus barbaries que han cometido contra la vida de los hermanos Awajún-Wampis, dando falsas informaciones como se pudo escuchar en TV a Jehude Simon los números de muertos, tratando de confundir al público cuando sus informaciones son falsas, diciendo que habían más números de muertos de los policías que los Awajún-Wampis, 8 policías muertos y 3 nativos. Por favor. ¿Por qué no es conciente decir que hay más de 103 muertos nativos y 16 policías? Y el eterno congresista Mauricio Mulder acusando a los nativos como terroristas. Basta ya de mentiras. Como ya se le acabaron sus excusas falsas, ahora empieza a decir cualquier invento, echando de terroristas a los nativos inocentes, cuando todo es al revés, las actitudes terroristas los están creando ellos mismos (el gobierno, sus bancadas oficialistas y sus ministros) y los echan culpa a los pobres indígenas que defienden sus derechos.



Quisiera finalmente invocar a todas las instituciones defensores de los derechos humanos, iglesias, activistas, amigos intelectuales indígenas y no indígenas, estudiantes y la sociedad civil en general hago un llamado que no puede quedarse impune la responsabilidad política y penal del señor Alan García y sus ministros Jehude Simon, Mercedes Cabanillas, Antero Flores Araos, Javier Velásquez, que han permitido ocasionar esta barbarie contra los nativos, que no han sabido prever ni solucionar sus problemas. Es una gran pena las pérdidas humanas tanto nativos como policías. Sin embargo, los indigna a los familiares de los hermanos Awajún-Wampis víctimas del terrorismo de Alan García y una grave ofensa que el gobierno declare duelo nacional sin mencionar a los hermanos Awajún-Wampis muertos y declarar como héroes a los policías muertos como que hayan enfrentado a los enemigo. Si es así, pues, el mismo gobierno es enemigo de los indígenas y por eso los ha aniquilado. ¿Ya ven?. La vida de los indígenas para el señor Alan García no le significa ni importa nada. Como comprenderán, muchos policías han muerto, sin embargo, sus hijos o sus familiares están asegurados por el Estado, y los nativos que muchos de ellos son padres de familia, con hijos escolares y las madres Awajún-Wampis muertas, Dios sabe, que muchos de los nativos se quedarán inválidos que no tienen seguro de vida, ¿Cómo va a ser el reconocimiento del señor García y la recompensa por este dolor que los debe a los pueblos indígenas de la amazonía por haberlos quitado a más de cientos de vida de los pobres hermanos Awajún-Wampis?.



Con ruego a su difusión.



Muchas gracias







(*) Estudiante de Maestría en Derechos Humanos por la Pontificia Universidad Católica del Perú – PUCP, Bachiller en Derecho y Ciencia Política por la Universidad San Martín de Porres, Diplomado en Derechos Humanos en el Sistema Interamericano de los Derechos Humanos por la USMP y American University Washington College Of Law.