Roberta Schine comparte una crónica previamente publicada en publicada en la revista Gallery & Studio, primavera de 2025. Para leer más entregas de Roberta favor golpear aqui
Arte efímero: las alfombras de aserrín en Antigua, Guatemala
Por Roberta Schine
Las alfombras de aserrín se alinean en las calles de Antigua, Guatemala cada año durante las semanas que precede a la Pascua. Las construyen moldes con madera. Crean diseños intrincados y luego los artists las rellenan con aserrín de colores, pétalos de flores, frutas, pan y otros productos naturales. En Antigua, se crea tradicionalmente una galería de alfombras de un kilómetro de largo para ofrecer a Dios a las procesiones ceremoniales religiosas. La gente camina sobre ella, reduciendo rápidamente la obra a recuerdos polvorientos
Estuve en Antigua hace unos años y visité este espectacular mural callejero con mi amiga Daniela. Entablamos una discusión sobre el arte efímero. ¿Cómo pueden los artistas poner tanta pasión, tiempo y esfuerzo en una expresión creativa que dura tan poco tiempo? Mencionamos la escultura de hielo, el Ikebana (el ritual japonés de arreglos florales) y la danza. Recuerdo lo doloroso que fue cuando traté de absorber las palabras de Martha Graham cuando, como joven bailarina, la escuché decir: "Cuando el baile termina, deja de existir".
Daniela vio a su amigo, Juan. Él, y su familia estaban colocando cuidadosamente pétalos de flores sobre pájaros coloridos en la periferia de su alfombra. Juan nos saludó y hablamos brevemente. Explicó que, en la cultura maya, el pájaro era considerado un presagio de buena suerte. Nos dijo que su familia se había unido a otras familias al amanecer en este proyecto comunitario. Le pregunté cómo se sentía al producir una obra de arte cuyo destino inevitable era ser destruida. Juan pareció sorprendido por mi pregunta. “¡No se destruye!”, objetó. “¡Es una ofrenda a Dios y una experiencia espiritual que permanece dentro de mí! Mis padres pasaron la tradición de sus padres, y mi esposa y yo la transmitiremos a nuestros hijos. Seguirá.” Luego, se disculpó, diciendo que tenían que terminar a las 4 a.m. cuando comenzara la procesión religiosa.
“¿Se queda dentro de mí? ¿Seguirá?” ¡Qué perspectiva tan increíble! Empecé a ver los finales de otra manera. En mi vida, la bailarina se convirtió en una artista marcial que luego transformo en practicante de yoga. Y ahora soy escritora. Llevé la danza conmigo cuando hice karate y el karate conmigo cuando hice yoga. Todos están dentro de mí mientras coreografío palabras sobre mi experiencia.
Martha Graham me enseñó que nada es permanente. Juan me enseñó que nada es temporal.
¡Ándale!
Por Roberta Schine
Las alfombras de aserrín se alinean en las calles de Antigua, Guatemala cada año durante las semanas que precede a la Pascua. Las construyen moldes con madera. Crean diseños intrincados y luego los artists las rellenan con aserrín de colores, pétalos de flores, frutas, pan y otros productos naturales. En Antigua, se crea tradicionalmente una galería de alfombras de un kilómetro de largo para ofrecer a Dios a las procesiones ceremoniales religiosas. La gente camina sobre ella, reduciendo rápidamente la obra a recuerdos polvorientos
Estuve en Antigua hace unos años y visité este espectacular mural callejero con mi amiga Daniela. Entablamos una discusión sobre el arte efímero. ¿Cómo pueden los artistas poner tanta pasión, tiempo y esfuerzo en una expresión creativa que dura tan poco tiempo? Mencionamos la escultura de hielo, el Ikebana (el ritual japonés de arreglos florales) y la danza. Recuerdo lo doloroso que fue cuando traté de absorber las palabras de Martha Graham cuando, como joven bailarina, la escuché decir: "Cuando el baile termina, deja de existir".
Daniela vio a su amigo, Juan. Él, y su familia estaban colocando cuidadosamente pétalos de flores sobre pájaros coloridos en la periferia de su alfombra. Juan nos saludó y hablamos brevemente. Explicó que, en la cultura maya, el pájaro era considerado un presagio de buena suerte. Nos dijo que su familia se había unido a otras familias al amanecer en este proyecto comunitario. Le pregunté cómo se sentía al producir una obra de arte cuyo destino inevitable era ser destruida. Juan pareció sorprendido por mi pregunta. “¡No se destruye!”, objetó. “¡Es una ofrenda a Dios y una experiencia espiritual que permanece dentro de mí! Mis padres pasaron la tradición de sus padres, y mi esposa y yo la transmitiremos a nuestros hijos. Seguirá.” Luego, se disculpó, diciendo que tenían que terminar a las 4 a.m. cuando comenzara la procesión religiosa.
“¿Se queda dentro de mí? ¿Seguirá?” ¡Qué perspectiva tan increíble! Empecé a ver los finales de otra manera. En mi vida, la bailarina se convirtió en una artista marcial que luego transformo en practicante de yoga. Y ahora soy escritora. Llevé la danza conmigo cuando hice karate y el karate conmigo cuando hice yoga. Todos están dentro de mí mientras coreografío palabras sobre mi experiencia.
Martha Graham me enseñó que nada es permanente. Juan me enseñó que nada es temporal.
¡Ándale!
Bio:
Antes de jubilarse, Roberta Schine impartaba clases de yoga, en español e inglés, a personas con cáncer o con Parkinson en varios hospitales de Nueva York y en la Ciudad de México. Es una feminista y activista de inmigración. Fundó y dirigió por más de 20 años The Karate School for Women. Desde su jubilación, Roberta ha estado escribiendo cuentos sobre su vida. Marithelma Costa y Aura Mollinedo le ayudaron con la traducción.
El amable lector puede ver mas artículos de Roberta en el buscador de hawansuyo.wordpress.com
Comentarios
Publicar un comentario
No se permiten comentarios anonimos, incendiarios, agresivos, despectivos, degradantes ni ad hominem de ningun tipo. Se requieren comentarios bien pensados. Las discrepancias deben ser debidamente sustentadas y no basarse en generalizaciones. Hawansuyo no trata de convencer a nadie de nada y estamos seguros que nos equivocamos a cada rato.